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Barcelona, ¿próxima capital del «turismo del porro»?

El ayuntamiento ordenó cerrar el miércoles 49 clubes cannábicos en la capital catalana

Imagen de una persona liando un porro
Imagen de una persona liando un porro - archivo
s. m. - Madrid - Actualizado: Guardado en: España

Un reportaje publicado en el diario The New York Times el pasado 10 de julio hizo saltar todas las alarmas. El periódico estadounidense puso el foco en Barcelona como próxima capital del cannabis, rivalizando incluso con Ámsterdam como ciudad del «turismo de la droga». Bajo el título «Los clubs de marihuana crecen al amparo de las viejas leyes de hace décadas», el diario avisaba de la proliferación de estos locales que crecen bajo la promesa de consumo privado y sin ánimo de lucro.

«Gracias a Xavier Trias Barcelona se ha convertido en cocapital mundial del porro junto a Amsterdam», acusaba Alberto Fernández Díaz, presidente del grupo popular en el Ayuntamiento de Barcelona, a la actual administración. Jaume Collboni, candidato del PSC a las próximas municipales, avaló también esta recriminación: «Hay tantos clubs en la ciudad porque el ayuntamiento ha permitido iniciar la actividad sólo con un comunicado y no con una licencia de apertura».

Este debate ha vuelto a la actualidad después de que el ayuntamiento de Barcelona ordenase el miércoles el cese de la actividad de49 asociaciones de cannabisy precintara 13 de estos locales por hacer caso omiso de dicha orden. Según el consistorio, habían detectado deficiencias en su funcionamiento y algunos problemas de convivencia con el vecindario

Unas leyes ambigüas

En los últimos dos años la cifra de estos locales de cannabis se ha multiplicado. En Barcelona hay actualmente unos 145 asociaciones cannábicas. Los usuarios van tranquilamente al local, donde pueden consumir sin ningún impedimento y como parte de una actividad de ocio más. Estas asociaciones, combinadas con la amplia oferta cultural de la capital catalana, han hecho que la ciudad se coloque en el mapa del conocido como «turismo del porro».

La proliferación de este tipo de locales tiene su origen en las laxas leyes que regulan el consumo de cannabis en España. La legislación permite tener pequeñas cantidades de droga para uso propio, mientras que no se permite el consumo en espacios públicos ni cualquier actividad que suponga un lucro como el cultivo masivo, el tráfico o la facilitación del consumo. Es decir, que los clubs privados de cannabis podrían crecer al amparo de estas leyes.

Los cierres de estos locales son solo el primer paso de una regularización estricta que el consistorio lleva prometiendo meses. Este nueva legislación incluiría desde los requisitos ambientales del local (como la ventilación o el control de los ruidos) hasta los requisitos de su ubicación.

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