Nexo de los vándalos del 22-M con Resistencia Galega y proetarras
Cuatro miembros de Resistencia Galega, juzgados en junio pasado en la Audiencia Nacional - efe

Nexo de los vándalos del 22-M con Resistencia Galega y proetarras

«Lucharemos y golpearemos unidos», fue una de las consignas previas

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Arengas para responder «por las malas» atribuidas al antiguo cabecilla de ETA José Miguel Beñarán Ordeñana , «Argala»; llamamientos para «golpear unidos al régimen», «agitar la calle» o «colapsar Madrid con rebeldía». Estas son algunas de las consignas difundidas entre la extrema izquierda en los días previos a la llegada de las «Marchas por la Dignidad» que convirtieron la capital de España en campo de «guerrilla urbana».

Preocupa la infiltración de Resistencia Galega, la última banda terrorista que se mantiene operativa en España. Lo hace a través de simpatizantes que pivotan en torno al Movimiento de Liberación Nacional Galego, constituido a imagen y semejanza del MLNV etarra. Tres de ellos figuran entre los detenidos. Pero no han sido los únicos lementos detectados, entre el millar de agitadores de perfil extremadamente agresivo que provocaron los graves incidentes del pasado sábado.

Se ha comprobado también la presencia de sujetos integrados en el núcleo más duro de la «izquierda abertzale», incómodos con el acomodo institucional de Bildu y Amaiur. Desde las «marcha del Norte» han venido advirtiendo que «lucharemos y golpearemos unidos contra el Régimen del 78», así como que «la desobedienmcia civil y la agitación en las calles, señalando a los culpables y a los herederos del Régimen, serán nuestra herramienta».

«Argala», como referente

Desde la «columna juvenil» se ha llamado en los días previos a «responder por las malas». Para ello se ha utilizado una arenga del cabecilla de ETA «Argala»: «La burguesía, a través del Estado español, nos ha puesto la bota encima y nadie va a conseguir que nos la quite por las buenas. Ante ello, solo caben dos posturas: o aguantamos pisados por los siglos de los siglos, o peleamos para liberarnos de ella».

«Viva la juventud rebelde, alegre y combativa», lanzan a modo de grito de guerra, imitando lo que ha sido el lema tradicional de las juventudes etarras Segi, antes Haika y Jarrai. En la agitación previa a los disturbios ha tenido un especial protagonismo Yesca, la organización juvenil de Izquierda Castellana, que mantiene desde hace tiempo unas estrechas relaciones con la «izquierda abertzale». Se pudo comprobar en las anteriores elecciones europeas, cuando Izquierda Internacionalista hizo de parapeto para que la ilegal Batasuna pudiera presentar candidatos.

En un documento elaborado dos días antes de los incidentes desatados en la capital de España, Yesca admitía que viene trabajando con organizaciones juveniles de «los diferentes pueblos» en «un proyecto destituyente de las estructuras del Régimen». Esto es, con los proetarras de Ernai, los gallegos de Ami y Briga, o los radicales de Jaleo Andaluz.

«Animamos a colapsar la ciudad con rebeldía, alegría, inteligencia revolucionaria y combatividad», alentaba en vísperas de los altercados. Las juventudes de Izquierda Castellana animaban también a los agitadores a permanecer toda esta semana en Madrid para así secundar la manifestación «Jaque a la Monarquía» convocada por la denominada Coordinadora 25-S». «Tenemos una cita con decenas de miles de compañeros que vendrán a exigir el fin de este Régimen...¡No valen excusas!».

Esta nueva convocatoria no ha sido comunicada a la Delegación del Gobierno en Madrid y, por tanto, no dispone de la autorización correspondiente.