Los Tejero, una saga muy tradicionalista
Antonio Tejero Molina con su esposa - efe
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Los Tejero, una saga muy tradicionalista

Entre los seis hijos que tiene el exteniente coronel golpista, hay un guardia civil, un cura y una maestra. Le falta el alcalde y el cartero para reeditar «Crónicas de un pueblo»

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Los seis eran niños o adolescentes cuando su padre, el entonces teniente coronel Antonio Tejero Molina, irrumpió el 23 de febrero de 1981 en el Congreso de los Diputados para encabezar, pistola en mano, el fallido golpe de Estado. Pero más de uno, quizá los seis, se sienten orgullosos de él, le admiran.

Uno de los hijos, de nombre Antonio, siguió la tradición familiar -hay muchos casos en el Instituto Armado-, y se hizo guardia civil. Ya es teniente coronel, y si no trunca su carrera profesional, tiene recorrido para alcanzar el generalato. Si no trunca su carrera. Días antes de cumplirse el 33 aniversario del intento de unos pocos de cargarse la democracia de todos, Tejero hijo invitó a Tejero padre y otros golpistas a almorzar en el acuartelamiento de Valdemoro. No fue una mera reunión familiar o de amigos. Se conmemoró el evento. De momento, la vena nostálgica le ha costado al teniente coronel Tejero su destitución como jefe del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), número 1, con sede en Madrid y permanece a la espera de nuevo destino.

El párroco Moncho

Pero quizá el hijo que más se identifica con las ideas de su padre es Ramón, que ejerce como párroco en la Iglesia de Santa Teresa, en Mijas, Málaga. El 14 de febrero de 2009 Moncho, como le conocen los feligreses, escribió una carta en ABC en la que glosaba la figura de su padre, «un hombre de honor, fiel a sus principios religiosos y patrióticos». «Es coherente y sincero. Es un militar de los pies a la cabeza, consciente de sus responsabilidades, entregado a sus hombres. Es un hombre cumplidor, trabajador hasta el extremo, leal ante el significado de la palabra juramento y fiel al mismo. Es un hombre sereno, sencillo, disciplinado y amante de la verdad. No es violento, ni agresivo». Ramón, que se ordenó sacerdote a los 24 años, vive con su padre y con su madre, Carmen Díez Pereira, hija de guardia civil y maestra de profesión.

Las hijas mayores de Antonio Tejero Molina, que responden a los tradicionalísimos nombres de Carmen y Dolores, están casadas con militares. Luego está Elvira, maestra de profesión, como su madre, y el menor de todos, Juan, a punto de cumplir los 45 años.