España

Acusan a un ministro británico de usar Gibraltar para evadir impuestos

Los laboristas piden investigar a Hammond, que utilizó una sociedad «offshore» del Peñón para comprar una villa en el Algarve

borja bergareche - Actualizado: Guardado en: España

En casa del herrero, cuchillo de palo. Esa es la denuncia realizada por la oposición laborista, que exige al primer ministro británico que sea coherente e investigue a su ministro de Transportes, Stephen Hammond, por adquirir una casa en Portugal a nombre de una sociedad «offshore» gibraltareña. Cameron ha hecho de la lucha contra la evasión fiscal una de sus banderas en la escena global, y ha elevado un fenómeno que califica de «moralmente reprobable» a máxima prioridad de la actual presidencia británica del G-8. Ahora, la oposición le exige que lleve su cruzada a sus propias filas.

En 2002, según recoge «The Daily Telegraph», el secretario de Estado de Transportes Hammond compró una villa de cuatro habitaciones y piscina de 600.000 euros en la localidad de Vale do Lobo mediante la sociedad Peal Gas Ltd., con sede en Gibraltar, una jurisdicción considerada como paraíso fiscal por el gobierno español.

Cuando Portugal, en su lucha contra la evasión de impuestos, intentó prohibir en 2005 la adquisición de segundas residencias usando sociedades del Peñón, Peal Gas trasladó su residencia fiscal a Delaware, el minúsculo estado de EE.UU. que muchos consideran un territorio de fiscalidad débil -y otros, menos puntillosos, un paraíso fiscal a secas- por su opacidad en el registro de sociedades.

«Una tonelada de ladrillos»

El mes pasado, la diputada Shabana Mahmood, portavoz laborista en asuntos financieros, planteó el caso en la Cámara de los Comunes, en el marco de un debate el 5 de noviembre sobre las medidas fiscales para incentivar la compra de viviendas en Gran Bretaña [puedes consultar aquí el diario de sesiones].. «El año pasado, el ministro de Finanzas [George Osborne] declaró que comprar una casa a través de una sociedad para evitar el pago de impuestos era inaceptable, y que lo combatiría con la fuerza de una tonelada de ladrillos», dijo Mahmood, en referencia a la expresión empleada por Osborne.

«¿Ha investigado el ministro las informaciones que apuntan a que el secretario de Estado de Transportes, el honorable diputado por Wimbledon [Stephen Hammond], evadió impuestos de esa manera? ¿Caerá sobre él como una tonelada de ladrillos?», preguntó Mahmood.

En diciembre de 2005, la sociedad Peal Gas fue redomiciliada en Delaware siguiendo el consejo de una asesoría fiscal, con un coste de 1.750 libras por el traslado, según el «Telegraph». Además, cobran una tarifa anual de 560 libras en concepto de mantenimiento. Aunque Delaware estaba incluido, como Gibraltar, en la lista negra original elaborada por las autoridades portuguesas, los asesores explicaron a Hammond que, «al ser EE.UU. uno de los principales socios comerciales de la UE, es poco probable que Delaware sea incluido al final en lista» de jurisdicciones prohibidas para adquirir bienes inmobiliarios.

En la última cumbre del G8, celebrada en Escocia, Reino Unido no logró recabar apoyos internacionales a su decisión de crear un registro público de sociedades mercantiles. El G8 se limitó a exigir transparencia en las normas sobre registro para que «las compañías sepan quién es su verdadero propietario» y se conozca quiénes son sus beneficiarios.

En este punto, EE.UU. tiene un registro de este tipo, pero sin la publicidad total exigida, porque pondría en peligro las «ventajas» fiscales del estado de Delaware, donde muchas sociedades -como la empleada, según la denuncia laborista, por el ministro Hammond- encuentran una ventanilla opaca desde la cual operar.

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