Muere un turista español al caer desde 600 metros en los fiordos noruegos

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Un turista español murió este martes al caer desde 600 metros de altura desde la cima del Preikestolen, más conocido como El Púlpito, el mirador más vertiginoso de los fiordos noruegos, según han confirmado a ABC.es fuentes de Turismo de Noruega y del Ministerio de Asuntos Exteriores. Su cuerpo fue recuperado ayer.

La víctima, un joven estudiante vallisoletano, Diego García Calleja, se precipitó al vacío sobre las 16,00 horas del martes cuando fotografiaba los fiordos desde esta espectacular montaña de Noruega que visitan cada año 200.000 personas.

García Calleja caminaba con otras dos personas que había conocido durante la visita a El Púlpito cuando se les avisó de que debían abandonar la zona. Sus acompañantes se adelantaron, pero el fallecido se encaminó de nuevo hacia la meseta, probablemente para tomar unas fotos más. En ese momento sus compañeros oyeron a alguien gritar. Fueron en su busca, pero había desaparecido, según relata el diario noruego Strandbuen.

Los equipos de rescate, ayudados por un helicóptero, recuperaron ayer el cuerpo del joven estudiante de Ingeniería Superior de Telecomunicaciones. Sus restos fueron trasladados al Hospital Universitario de Stavanger, donde se le practicará la autopsia.

«Siempre hemos temido que esto podría suceder», señalaba ayer Kjell Helle Olsen, un exdirigente de la asociación de senderismo Stavanger Turistforening, en la televisión noruega NRK. La zona donde cayó el turista español no cuenta con vallas de protección aunque las autoridades avisan del peligro. El suceso ha abierto el debate sobre la necesidad de instalar barreras para los visitantes de El Púlpito. La mayoría se mantiene a una cierta distancia del borde, pero los más atrevidos optan por acercarse al precipicio avanzando sentados o incluso reptando por el suelo.

Según los medios locales, la policía cree que fue un accidente, aunque es la primera vez que alguien cae de esa manera por el acantilado que se eleva como un púlpito sobre el fiordo de Lyse.

La embajada española en Oslo estuvo desde el primer momento en contacto con la Policía noruega, así como con la familia del turista español a la que le ha ofrecido su asistencia en estos difíciles momentos.