España

Más del 60% de los conductores se ven responsables de los accidentes de tráfico

La misma proporción mejoraría, no obstante, el estado de las carreteras y su señalización. Cuatro de cada diez ciclistas creen que es más peligroso hoy ir en bici que hace diez años y un 3,8% de la población desconoce que hay un carné por puntos

e. montañés - Actualizado: Guardado en: España

Quince han sido las personas que se han dejado la vida en las carreteras españolas este fin de semana, un balance levemente superior a otros sábados y domingos de octubre. De acuerdo con la impresión plasmada por los ciudadanos españoles encuestados en el último barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), correspondiente a septiembre, la mayor parte de los errores al volante se deben a distracciones de los conductores (8,33 puntos sobre 10), pero sobremanera al consumo de alcohol y drogas por parte de quien maneja el vehículo (9,07 puntos sobre 10). La responsabilidad generalizada en un siniestro de tráfico la tiene, para más de seis de cada diez entrevistados en este sondeo de opinión, el propio conductor. Por detrás, se sitúa casi un tercio de la población que culpa por igual al propietario del coche que a las autoridades de tráfico. [Consulta aquí el barómetro de septiembre en PDF].

Preguntados a partir del interrogante número 9 de esta oleada opinativa y en un desglose que incluye treinta cuestionamientos, la población considera que las autopistas de peaje son más seguras que hace una década (62,9%) y, sobre todo, lo que es menos peligroso es la autovía (opinión del 65,2% de los entrevistados), aunque no se eleva hasta ese porcentaje la opinión de quienes ven más cuidadas las carreteras secundarias y la circulación por ciudad (un enunciado que expresan el 43 y el 45,3% de los encuestados, respectivamente).

Ahora que se va a poner en marcha el renovado Código de Circulación, que vio la primera luz el pasado viernes en Consejo de Ministros si bien no se prevé entre en marcha antes de la próxima primavera, cabe reseñar la opinión de los ciclistas que consideran que hay menos seguridad en las carreteras secundarias para moverse con la bicicleta que diez años atrás, lo mismo que en las ciudades. Así lo consideran un 41,7% y un 34% de la población, respectivamente. Los peatones también esgrimen su opinión en este sondeo y el balance que se extrae no es mucho más halagüeño: de hecho, casi cuatro de cada diez ven su ciudad o pueblo de residencia igual que hace una década, sin cambios, frente a tres de cada diez que los ven «más seguros».

Filias y fobias del carné por puntos

El carné por puntos despierta tantas filias como fobias, al menos es lo que parece a tenor de las respuestas que recoge este capítulo del CIS dedicado en exclusiva a la seguridad vial. Todavía hay un 3,8% de la ciudadanía que ignora por completo la existencia de un carné por puntos, y para el resto, la reflexión generalizada es que es un buen sistema (un 57% de la muestra de la encuesta), por un 18,9% que consideran muy buena su implantación y un 10,3% que no la ve ni buena ni mala. No obstante, pese a la buena onda que inspira el dispositivo instaurado por la Dirección General de Tráfico (DGT) y que entró en vigor el 1 de julio de 2006, casi la mitad de la población estima que tiene un único fin, el lucrativo. «Está diseñado fundamentalmente para obtener dinero, para recaudar» es la opinión que plasma un 46,5% de los 2.500 entrevistados, seguida de la de que «no garantiza que los conductores sean más conscientes de los peligros» que acechan en la carretera (un 21,8% de las opiniones) y que resulta un «castigo excesivo para infracciones leves» (14,4% de las respuestas).

Un 3,8% de la población aún ignora la existencia del carné por puntosEl carné ha conseguido reducir el número de accidentes bastante, en buena medida, según la mitad de la población, aunque todavía hay tres de cada diez conductores que creen que sirve «poco» para reeducar a quienes volantean sobre las normas de circulación. Entre quienes reconocen abiertamente una falta de tráfico, están quienes tocan siempre al volante y mientras conducen la radio, el CD o el navegador, algo que resta puntos y está multado con sanción de hasta 150 euros. A pesar de que la experiencia y los datos dictan justo lo contrario, sólo un 1,5% de los entrevistados «hablan por teléfono móvil mientras conducen». Es lo que aseveran. Más de un tercio reconoce que algunas veces rebasa el semáforo en ámbar, un 20% que excede en ocasiones el límite de velocidad en ciudad y algo más de un 25% que pisa el acelerador más de lo permitido en carretera.

El 83,3% de la muestra nunca ha perdido puntos por su conducción, pero más de un 54% sí ha recibido una sanción monetaria. Desde que pierden los puntos, cuatro de cada diez personas no modifican en nada su manejo del vehículo, pero un 14,1% considera que ha aprendido la lección y la mejora «mucho».

Las prácticas más riesgosas

La mayoría de los ciudadanos usan el principal dispositivo de seguridad, el cinturón, si bien un 6% admiten que olvidan ponérselo en los asientos de atrás y un preocupante 3% no lo usa «nunca». Para la ciudadanía, lo más arriesgado que se puede hacer dentro del habitáculo de un coche es, sin duda, llevar a los niños sin la sujeción preceptiva, no llevar casco en una moto en segundo lugar y, tercero, conducir hablando por teléfono.

Y, por último, la pregunta 24 aborda el tema de mayor actualidad: el límite de velocidad en autopistas y autovías debe ser el de los 120 km/hora existentes, salvo en algunos tramos donde ven bien los 130 km/h que pretende implantar el Ejecutivo central, aunque tampoco quieren «tocar» el límite existente en vías urbanas y travesías, que es de 50 km/h y sobre el que se plantea su reducción a 20 km/h en algunos tramos. Siete de cada diez conductores no variaría ni un ápice ese listón.

La medida más eficaz a los ojos del gran público para atajar los siniestros viales es la mayor presencia policial, seguida de una mayor educación vial y la medida impositiva por sanción. En el barómetro, más del 60 por ciento de los conductores consideran que los principales objetivos en materia de seguridad vial deberían ser mejorar las carreteras y su señalización, un objetivo que debería fijarse el Gobierno para los próximos cinco años, de acuerdo con el 36,6% de las respuestas recabadas. próximos. Cuatro de cada diez conductores sostienen que la responsable del mantenimiento de las infraestructuras es la Dirección General de Tráfico (DGT), mientras que casi el 65% señala que este organismo debe ser también el competente para la señalización en las carreteras.

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