Renfe recomienda a sus maquinistas suprimir las conversaciones en los «puntos críticos»

Actualizado:

Renfe recomienda a sus maquinistas suprimir las conversaciones durante la conducción en los puntos críticos en donde se requiera más atención, así como valorar el riesgo antes en aquellas situaciones en las que voluntariamente desvíe la atención, ya sean tratamiento de averías o consulta de documentación.

Según consta en la 'Guía de Buenas Prácticas' de Renfe para sus empleados a la que ha tenido acceso Europa Press, la operadora señala que un caso especial en el control de la atención constituye el uso de la telefonía móvil y dispositivos similares, cuyo riesgo reside en que es una «actividad ajena a la conducción que requiere ciertas demandas que compiten con esta última».

Así, apunta que la complejidad, el contenido y la duración de una conversación «juegan un papel relevante en cuanto al impacto de ésta en la conducción». A este respecto, el documento recoge que los conductores deben velar por la duración y calidad de las conversaciones durante la conducción «suprimiéndolas, en todo caso, en los puntos críticos de la tarea en donde se requiera más atención».

Además, la guía recomienda llevar apagados los dispositivos móviles personales durante la conducción y en el caso de los dispositivos corporativos hacer «un uso responsable de los mismos». En todo caso, en las conversaciones profesionales, subraya que se debe velar por «el mantenimiento de la conversación el tiempo estrictamente necesario durante la conducción».

Hablar por teléfono afecta a la atención

HALa guía también considera que hablar por teléfono afecta a los procesos psicológicos de nivel inferior más importantes que participan en la conducción: «la atención y la percepción de estímulos visuales, provocando errores en la recogida y percepción de la información». De esta manera, el texto subraya que las consecuencias que comportan hablar por teléfono se dirigen «a un peor conocimiento de la situación (empeoramiento de la conciencia situacional) y a una sobrecarga mental que empeora la capacidad de respuest».Según ha explicado el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) tras el volcado de la información contenida en las cajas negras del convoy, el maquinista del tren accidentado el pasado miércoles 24 de julio en Santiago de Compostela, Francisco José G.A., hablaba por teléfono con personal de Renfe en el momento del accidente, posiblemente un controlador. Al respecto, ha indicado que minutos antes de la salida de vía recibió una llamada en su teléfono profesional para indicarle el camino que tenía que seguir al llegar a Ferrol. Además, del contenido de la conversación y, por el ruido de fondo, las mismas fuentes han apuntado que parece que el maquinista consultaba «un plano o algún documento similar en papel».