España

El PSOE votó diez veces en contra de medidas para proteger a los hipotecados

Desde el anterior jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, hasta el entonces ministro de Fomento, José Blanco, rechazaron suavizar la ley

ANA I. SÁNCHEZ - Actualizado: Guardado en: España

Pese a que el Partido Socialista ha decidido ahora ponerse al frente de la manifestación y convertirse en abanderado de la dación en pago hipotecaria —la entrega del inmueble para saldar la deuda con el banco— basta retroceder a la última etapa del anterior Gobierno para encontrarse con que esta formación no solo no aprobó fuertes medidas de choque para paliar el incremento de los desahucios, sino que rechazó una decena iniciativas del resto de los grupos para elevar la protección de los deudores hipotecarios.

El dato lo recordó ayer la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante una conversación informal mantenida con los periodistas en los pasillos del Congreso y un vistazo a la hemeroteca demuestra que desde el anterior presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, hasta el entonces ministro de Fomento, José Blanco, pasando por distintos portavoces como Higinio Almagro, Ana María Fuentes o Josep Antoni Santamaría i Mateo, e incluyendo respuestas por escrito, el PSOE tuvo la oportunidad de contener los lanzamientos de viviendas pero no lo hizo.

Incluso ocupando ya la oposición y con Alfredo Pérez-Rubalcaba al frente de la secretaría general del partido, en abril del año pasado, los socialistas votaron en contra del decreto sobre la dación en pago para las hipotecas que el Gobierno de Mariano Rajoy convalidó en el Congreso ese mismo mes.

No a la dación en pago

Y si llamativas resultan hoy las reiteradas negativas de los socialistas a suavizar entonces la legislación del mercado hipotecario, tanto o más resulta la evolución de su discurso. Entre las alocuciones más destacadas se encuentra la del propio Rodríguez Zapatero en mazo de 2011 cuando rechazó ampliar la dación en pago como le proponía el diputado de ERC, Joan Ridao, durante una sesión de control al Gobierno.

A cambio apostó por la adopción de medidas con «prudencia y equilibrio» tendentes a prevenir el crecimiento del endeudamiento futuro con el objetivo de «no poner en cuestión la solvencia del sistema financiero» habida cuenta de que los bancos son quienes guardan los ahorros de la mayoría de la población.

Tan solo unos meses antes, en diciembre de 2010, José Blanco, había despachado así una interpelación urgente de CiU sobre las medidas del Gobierno para combatir las consecuencias sociales de los desahucios. «Usted hace referencia a una consecuencia de la crisis, como es el aumento del número de desahucios por la pérdida de ingresos familiares. En todo caso, respetando el ámbito competencial, la mejor medida que puede acometer el Gobierno en esta materia es una política ambiciosa de vivienda protegida tanto en fomento de alquiler como de compra».

La prioridad, el alquiler

Blanco ahondó en esta tesis: «Cuando uno tiene que gobernar tiene que priorizar y la prioridad en materia de política de vivienda la he establecido con claridad ayer en la Comisión apostando por la rehabilitación y apostando por el alquiler». Y aún más, remató abroncando a los nacionalistas catalanes «Lo que no se puede hacer permanentemente es, cuando hay un problema, a pesar de que la comunidad autónoma tenga la competencia, mirar al Gobierno de España, para tratar de imputar la responsabilidad y no asumirla».

«Jurídicamente imposible»

Con todo, el discurso más chocante es el que realizó la socialista Fuentes Pacheco al exhibir toda una batería de argumentos en contra de la dación pago para rechazar una proposición de ley del Grupo Mixto que pretendía reformar la ley de Enjuiciamiento Civil y apostar por la dación en pago como fórmula para aliviar la situación de los deudores hipotecarios. La portavoz siguió la línea de Blanco y regañó al Grupo Mixto por proponer la citada medida y «crear expectativas en unas personas que están viviendo una situación muy difícil, cuando todos y cada uno de los que estamos en esta Cámara sabemos que jurídicamente la dación en pago con efecto retroactivo es imposible».

No se quedó ahí y dio más razones. «Si en alguna materia hemos de ser coherentes y solidarios, es precisamente en la situación que están viviendo nuestros ciudadanos y aquellos a los que se desahucia. Por tanto, hoy le ruego una vez más que repiense su postura y no creemos falsas expectativas a los ciudadanos con políticas de fiestas».

También advirtió sobre las negativas consecuencias económicas que se derivarían de generalizar la dación en pago retroactiva entre los deudores hipotecarios en apuros. «Modificar a mitad del partido las reglas del juego encarecería las hipotecas. Hoy Estados Unidos, uno de los países que tiene la dación en pago, se replantea que haya sido una buena acción, porque mientras el resto tenemos intereses en torno al 3 por ciento, ellos los tienen del 5 por ciento». «No vamos a poner en marcha ni vamos a apoyar ninguna iniciativa que haga que esta recuperación económica sea más lenta», apostilló para subrayar que el Gobierno socialista adoptaría «medidas sociales que de verdad solucionen el problema. Sabemos que esto tampoco se podrá hacer con la dación en pago».

Toda la actualidad en portada

comentarios