José Blanco dejará su escaño si el juez lo sienta en el banquillo - efe
«caso Campeón»

Blanco dice que dejará el escaño si el juez le sienta en el banquillo

El exministro defiende su inocencia y pedirá a la Cámara su suplicatorio, pero rehúsa repetir su frase «no hay caso»

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Leyendo detenidamente lo que traía escrito y tratando a toda costa de disimular la tensión, el exministro José Blanco ha comunicado este mediodía en rueda de prensa en el Congreso que dejará su escaño si, una vez concluida la instrucción de «caso Campeón», «el juez finalmente determina la apertura de juicio oral». El que fuera portavoz del último Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha iniciado su comparecencia anunciando que él misma pedirá a la Cámara Baja que conceda el suplicatorio que la Fiscalía del Tribunal Supremo ha solicitado que se tramite para poder «imputarle formalmente», lo que permitiría que Blanco fuera juzgado por los presuntos delitos de tráfico de influencias y prevaricación más allá de su condición de aforado.

Blanco, que ha lamentado que no se haya pedido antes el suplicatorio y no como colofón de las averiguaciones, ha sido muy insistente a la hora de recordar que el caso en el que está supuestamente implicado está «aún en fase de diligencias». De ese modo, ha expuesto que antes de que el juez pueda dictar ningún auto que pudiera sentarle en el banquillo tiene que terminar la instrucción y hay «pendientes de resolver numerosos recursos», contra los que incluso cabrían nuevos «recursos a la Sala».

El exministro ha reiterado su inocencia aunque, a petición directa de los periodistas, ha rehusado repetir la frase que hizo famosa al inicio de las pesquisas, aquella en la que enfatizaba que «no hay caso». «Lo he dicho desde que se manifestó que el señor Dorribo me había entregado 200.000 euros en una gasolinera. No hubo entrega de dinero y no he realizado ninguna gestión a favor del señor Dorribo», ha proclamado en dos ocasiones Blanco, que sin embargo ha diferenciado claramente que sí «tenía una relación de amistad con el señor (Antonio) Orozco» y que, como ha admitido desde el comienzo, se interesó por el expediente administrativo «atrasado» relativo a la instalación de una nave cerca del aeropuerto del Prat promovida por ese empresario, aunque –ha dicho- “ni influí, ni condicioné ni presioné al alcalde de Sant Boi, al que no conocía”. En sus explicaciones, ha destacado que como ministro de Fomento era «absolutamente normal» que se interesara por un expediente semejante, de transportes, y del que dependían «400 puestos de trabajo».

En relación al escrito del fiscal que pide su suplicatorio, -y que el portavoz del PP, Alfonso Alonso, ya ha avanzado que será concedido- José Blanco ha subrayado que se basa en un peritaje y las transcripciones de unas «llamadas telefónicas que se hicieron sin autorización judicial».

Preguntado por el respaldo con el que cuenta dentro del partido para instar él mismo la concesión de ese suplicatorio y anunciar su posible dimisión como diputado, el exministro ha confirmado que ha hablado con las dirección federal de su partido y con la de Galicia, pero que todo –ha dicho- «es única responsabilidad mía, es mi decisión.