Detenidos tres proetarras de Segi en San Sebastián para cumplir condena
Vista de la manifestación que ha recorrido hoy las calles de San Sebastián - EFE
terrorismo

Detenidos tres proetarras de Segi en San Sebastián para cumplir condena

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Tres jóvenes sobre los que pesaba una orden de búsca y captura dictada por la Audiencia Nacional han sido detenidos esta tarde en San Sebastián por agentes de la Ertzaintza para que cumplan una condena por su pertenencia a la desaparecida Segi. Se trata de Xabier Lujambio Galparsoro, Maitane Linazasoro López y Arkaitx Anza Illareta. Son las primeras detenciones de proetarras que practica la Policía Autónoma Vasca tras el regreso del PNV al Gobierno vasco.

Los arrestados hoy, junto a otros dos militantes de Segi, todos ellos de 26 años y naturales de la localidad guipuzcoana de Rentería, fueron condenados recientemente por el Tribunal Supremo por pertenecer a Segi. Los tres, sin embargo, en un alarde de bravuconada, difundieron poco después a través de «Gara» un vídeo en el que aseguraban que habían decidido ocultarse para seguir realizando actividad política. La complicada vida en la clandestinidad les ha durado bien poco. Pasadas las dos y media de esta tarde, al término de una manifestación celebrada en su apoyo en San Sebastián, convocada por el movimiento Eleak, en la que han participado un millar de personas, los tres se han encadenado a unos barrotes del céntrico Hotel María Cristina. A la vista de ello, los agentes de la Ertzaintza se han trasladado al lugar con los materiales necesarios para desencadenar a los jóvenes y han procedido posteriormente a su detención. En realidad, se ha tratado de una entrega encubierta a la Policía. Los tres serán trasladados próximamente a Madrid para cumplir la condena.

Organización desmantelada

La organización Segi, considerada como la trama juvenil de ETA, «vendió» hace meses su autidisolución como un nuevo paso de la «izquierda abertzale» en favor de la pacificación del País Vasco, a fin de que el Gobierno realizara a su vez algún gesto. Pero, en realidad, Segi ya se encontraba entonces prácticamente desmantelada, sobre todo por los sucesivos golpes que la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía le han venido asestando, muy especialmente entre 2009 y 2010.