—¿Qué valoración hace la dirección de la mayoría absoluta conseguida el domingo?
—Es un triunfo del cambio en España. Mariano Rajoy ha sabido durante todos estos años convencer a los españoles de que es el hombre que nos puede sacar de la crisis.
—¿El Partido Popular se esperaba esta holgada mayoría?
—Esperábamos una mayoría suficiente, sin entrar a calcular cuánto sería el número de diputados porque con esta mayoría suficiente ya tenemos muchos motivos para decirles a los españoles que nos van a permitir representar el cambio. Como ha sido una mayoría tan amplia nuestro agradecimiento tiene que ser absoluto.
—¿Por qué habló Rajoy con tanta insistencia de unidad en su discurso después de ganar las elecciones?
—Es un momento muy difícil que exige que estemos todos muy unidos y que hagamos de la unidad un valor político. En la Transición, ante una situación igualmente difícil, fuimos capaces los españoles de salir hacia delante y superar las dificultades y las imposibilidades históricas. Esta es una etapa llena de imposibilidades históricas y los españoles, unidos como en la Transción, tenemos que ser capaces de superar las dificultades. Los españoles no tenemos más enemigos que la crisis y el paro.
—¿Cómo afronta el Partido Popular la enorme responsabilidad que tiene para liderar la salida de la crisis?
—Hemos recibido una confianza extraordinaria y a ella debemos corresponderle con una responsabilidad también extraordinaria. Creemos que el triunfo es de todos y nuestra responsabilidad también. Cuando un país apuesta por el cambio, como el domingo hizo España, no es simplemente que cambien los gobernantes, sino también el modo de gobernar. Los españoles no han querido solo que gobierne el PP, sino que han querido que el PP ayude a que cambien todos los que gobiernan.
—¿Cómo será el proceso de traspaso de poderes?
—Vamos a una cohabitación de tres semanas que, por la urgencia de la crisis, va a haber que tomar decisiones. Zapatero las tendrá que tomar y consensuar todas con Rajoy. No debería tomar ninguna decisión que no cuenta con la aprobación de Rajoy, porque los españoles ya dijeron el domingo quién quieren que los gobierne desde hoy.
—¿Por qué Mariano Rajoy insiste en que este proceso tiene que ser ejemplar? ¿Hay alguna duda de que no lo sea?
—Lo dijo porque el traspaso de poderes que nosotros hicimos en 2004 fue ejemplar y esperamos recibir la misma lealtad que cuando nos tocó a nosotros.
—¿Hará Rajoy algún gesto en materia económica para lanzar una señal de tranquilidad a los mercados, como adelantar el nombre del ministro de Economía?
—El nombre del mensaje es Rajoy, no necesita dar otro nombre para tranquilizar a los mercados. Todos los españoles nos vamos a beneficiar de sus nervios de acero en la salida de la crisis.




