Internacional - Elecciones Estados Unidos

Trump llama «corrupta» a Hillary Clinton en la tradicional cena benéfica de los candidatos

Los dos intercambiaron ácidos comentarios, pero el magnate pasó rápido de los chistes a las descalificaciones

Hillary Clinton y Donald Trump intercambiaron bromas salpicadas de comentarios ácidos en la tradicional cena benéfica. El evento,que se celebró en el hotel Waldorf Astoria, cumple con una tradición de décadas para invitar a candidatos presidenciales a una cena que les permita mostrar su sentido de humor, pero en esta ocasión coincidió con la etapa final de una áspera campaña electoral.

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La cena comenzó con un ambiente más distendido y relajado, e incluso con Trump arrancándole a Hillary Clinton varias carcajadas. El magnate bromeó sobre su pasado demócrata o el discurso plagiado de su esposa Melania. Pero pronto se quitó la careta y empezaron los abucheos de los asistentes, al llamar a Clinton «corrupta» dejando perplejo a más de uno.

Hillary agradeció a Trump que le enviase un vehículo a recogerla. Pero lamentó que se trata de un coche fúnebre

Ella le replicó con ironía sobre su estrecha relación con Putin o la división del partido republicano y sobre las polémicas declaraciones de Trump que sólo aceptará los resultados electorales si él gana. En uno de los momentos, el republicano Trump echó en cara a Clinton que era la primera vez que hablaba con personalidades tan importantes «sin que le paguen por ello». Y la demócrata ensalzó la caballerosidad del republicano por mandarle un vehículo para que la trasladara a la cena de esta noche, pero dijo que se trataba de un «coche fúnebre».

Todo ello ante una audiencia de un millar de personas, de rigurosa etiqueta para la cena de gala, en la que Clinton y Trump se sentaron muy cerca, separados sólo por el arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Michael Dolan. En una sola ocasión, cuando terminó su discurso Clinton, ambos candidatos presidenciales se saludaron dándose la mano, pero en el acto se notó la frialdad que deriva de la áspera relación que han tenido en los últimos meses. Fue un saludo claramente forzado.

Clinton reconoció que no era conocida por su sentido del humor, aunque sostuvo que siempre ha destacado por el buen ánimo demostrado en las fiestas a las que ha acudido, a pesar de admitir que sólo habían ido a tres. Y aludiendo a las críticas de que no dice lo mismo en sus discursos privados a inversionistas que en los mítines electorales, Clinton dijo que esta noche iba a decir una única verdad: «Esta elección pasará pronto».

«Te echaron del Watergate»

Al margen de las bromas, Trump llegó a calificar a Clinton de «corrupta», tanto que «la echaron de la Comisión del Watergate», lo que generó abucheos de parte del público. Clinton echó en cara a Trump que cuando la gente reconoce en la Estatua de la Libertad un símbolo que ilumina a los inmigrantes, él sólo ve un «cuatro». Hillary dijo eso en relación con los comentarios machistas de Trump valorando el físico de las mujeres del uno al diez.

Entre las bromas que citó Trump dijo que antes de llegar a la cena había chocado con Clinton en los pasillos y ella le pidió que le disculpara, utilizando el término en inglés «Pardon me», que también puede aludir a un indulto presidencial.

Clinton y Trump se sentaron muy cerca, separados sólo por el arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Michael Dolan
Clinton y Trump se sentaron muy cerca, separados sólo por el arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Michael Dolan- AFP

«Lo veré cuando llegue a la Casa Blanca», agregó Trump, que en días recientes amenazó con «meter en la cárcel» a Clinton por las irregularidades derivadas del uso de un servidor de internet privado para sus correos electrónicos cuando era secretaria de Estado.

La cena de gana suele servir para que los candidatos se rían de sí mismos, y Trump, por ejemplo, afirmó que su mejor cualidad era su modestia, casi «mejor» que su temperamento. La aspirante demócrata, por su parte, dijo que acudía a la cena rompiendo «su riguroso programa de siestas», aludiendo a las constantes críticas de Trump de que en lugar de volcarse en la campaña estaba descansando. Pero aseguró que, de llegar a la Casa Blanca, será la mujer «más joven y con mejor salud» que haya alcanzado ese puesto.

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