ANA PÉREZ HERRERA

Las reformas, un destino sólido para «el pellizco» de la Lotería de Navidad

Hacer un lavado de cara a una vivienda con el fin de venderla puede revalorizar su precio hasta un 20% más

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Si el esquivo Gordo no nos sonríe, pero el sorteo de Navidad nos deja al menos un buen pellizco, la reforma de la vivienda puede ser una buena inversión con vistas a aumentar su valor para una posible venta o alquiler. A medio y largo plazo, las obras pueden resultar muy rentables para quien se embarque en la siempre perezosa y complicada tarea de poner una casa patas arriba. Según los datos de la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac), una reforma integral de una vienda -que tiene un coste de alrededor de 50.000 euros de media para un piso tipo de 90 metros cuadrados- puede revalorizar una vivienda del orden de un 20%. Andimac apunta que cerca del 70% de las viviendas de segunda mano que se compran pasan antes o después por una reforma, bien para hacerlas más habitables o bien para revenderlas. Esto ha propiciado que desde 2013 -año en que la reforma empezó a remontar- el gasto de las familias en mantenimiento y reforma de los hogares haya crecido un 18,2%, pasando de los 701 euros hasta los 829 euros de 2016. Las cifras todavía está muy lejos de los niveles previos a la crisis, pues entre 2006 y 2015 el gasto familiar en reforma descendió un 35%. Se espera que el repunte para este año esté cerca del 4%.

Rehabilitar las principales zonas comunes de un edificio también es una decisión rentable, ya que podría abaratar la factura energética en 1.500 euros al año, según datos de Rehare (Agencia para la Rehabilitación de Edificios) recogidos por Danosa, compañía especializada en soluciones integrales para la construcción sostenible y mejora de la habitabilidad. Estas reformas pueden reducir el gasto en calefacción y refrigeración hasta en un 70%. El jefe del departamento técnico de Danosa, José Manuel Rojas, remarca la importancia «de rehabilitar los edificios para hacerlos más eficientes». De igual modo, destaca que utilizando las tecnologías existentes en la actualidad se podría ahorrar entre un 5% y un 20% la demanda energética de los edificios». José Manuel Rojas sostiene que «las rehabilitaciones son fundamentales para acompasar el estado de los edificios españoles, que tienen una antigüedad media de más de 40 años».

La actividad, sin embargo, se ha quedado sin beneficios fiscales. Como recuerda Antonio Paredes, experto tributario de Gestha (el sindicato de técnicos de Hacienda), «lo único que queda es el régimen transitorio que se puede aplicar en las obras que se realizaron antes de enero de 2013». Fue en esa fecha cuando se desactivaron las ayudas estatales que existían y que servían tanto para la compra de una vivienda como para la reforma integral de la misma, siempre y cuando se financiase a través de una hipoteca y se tratase de la vivienda habitual. En estos casos, se puede deducir el 15% de un máximo de 9.040 euros por declaración durante los años que dure el préstamo. «En las familias que presentan dos declaraciones, una por cada cónyuge, se podían deducir entre los dos un máximo de 2.700 euros aproximadamente», recuerda Antonio. Una importante ayuda en los casos en los que el préstamo dura varios años.

Ni siquiera las obras para adaptar la vivienda a personas discapacitadas tienen deducción. Sebastián Molinero, secretario general de Andimac, explica a ABC que, según consta a esta asociación, «desde la Administración, y más concretamente desde Fomento, están trabajando para incluir algún tipo de ayuda en el próximo Plan Estatal de Vivienda». Pone como ejemplos Madrid, donde el Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento ha puesto en marcha el Plan MAD-RE (Madrid Recupera), con el fin de impulsar la regeneración de la ciudad -el 19 de julio se abrió una convocatoria que cuenta con 49,7 millones-. Aunque recuerda que «la gestión de las ayudas, a veces, es tan compleja que las hacen inabordables. Por ello, cualquier tipo de apoyo, más allá de cumplir con los requisitos de cada Administración, debería ser fácil de tramitar y de entender».