«Encontramos la casa llena de basura y de muebles que no quería», así dejó la vivienda de Cristina Izquierdo su última inquilina
«Encontramos la casa llena de basura y de muebles que no quería», así dejó la vivienda de Cristina Izquierdo su última inquilina - ABC

Aquí no fiamos, guía para evitar al «moroso profesional» del alquiler

Los expertos instan a desconfiar de inquilinos con prisas, de aquellos que se resistan a dar toda la documentación o que ofrecen por adelantado el pago de varios meses

MadridActualizado:

Al teléfono, Cristina Izquierdo no duda en constatar su «rabia» e «impotencia» tras un año de proceso judicial y varios meses más sin recibir los 1.300 euros mensuales por el alquiler de un chalé adosado en una urbanización de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Esta profesional afincada en La Coruña ha logrado recientemente recuperar su propiedad, aunque el precio ha sido elevado: 8.000 euros en abogados y unas obras de reforma para que puedan entrar sus nuevos moradores en noviembre: «El día del desahucio ya no estaba ella, pero encontramos la casa llena de basura y de muebles que no quería. También había derribado un tabique para hacer una habitación más grande con el objetivo de subarrendarla», comenta Izquierdo.

En esta línea, recuerda que todo comenzó en el segundo año cuando dejaron de pagar el alquiler durante tres meses: «El contrato se lo hicimos a nombre de ella y de su marido, aunque luego supimos que estaban separados», comenta Izquierdo quien recuerda que incluso llegó a rebajarla el alquiler hasta 200 euros. «Después cuando ya tenía para pagar abonó medio mes y nunca más volvimos a saber», lamenta Izquierdo, quien añade que en todo este tiempo «no he dejado de pagar a nadie, endeudándome hasta las cejas».

Pero, ¿qué puede hacer un propietario ante estas situaciones? El director de Estudios y Calidad del Fichero de Inquilinos Morosos (FIM), Sergio Cardona, advierte que «quien deja de pagar una vez lo suele hacer más» y aconseja «desconfiar» de los aspirantes a inquilino que tienen prisa u ofrecen adelantar en metálico la cuota de varios meses o se resisten a aportar documentación. Al respecto, constata que la morosidad en el sector del alquiler se ha incrementado en los últimos años y lo atribuye, entre otros motivos, al crecimiento del sector. En concreto, la proporción de personas que viven alquiladas en España ha crecido del 7% en 2007 al 20% en la actualidad.

«No hay un perfil claro de moroso»

Por otra parte, Cardona destaca que «solo una pequeña parte de la morosidad llega a los juzgados», y que «no hay un perfil claro de moroso». Según el índice de morosidad interanual, elaborado por el Fichero de Inquilinos Morosos (FIM) con datos de 2015, la morosidad registra un incremento del 8,49% de media en España, con una deuda media de 6.425 euros.

Tanto Cardoso como el profesor del Departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de Esade, Joan Carles Amaro, sostienen que lo importante es prevenir y aconsejan firmar un «buen contrato, que deje claras las condiciones» o consultar las bases de datos de morosos como el FIM para conocer mejor al inquilino así como dotarse de un seguro de cobro o acudir a iniciativas públicas como el Plan Alquila de la Comunidad de Madrid.

La gestión profesional

Cada vez más empresas ofrecen servicios profesionales relacionados con el alquiler (selección de inquilinos, cobro de alquileres...). Entre ellas, Alquiler Seguro que cumple este año una década de vida y ya cuenta con 32 oficinas en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia. «Llevamos la seguridad total al propietario», destaca su director de comunicación y portavoz Gerardo Neistat Berman. En este sentido, añade que el 5 de cada mes abonan las rentas a sus clientes y «si hay un retraso las gestionamos» buscando otra vivienda más asequible al inquilino, por ejemplo. Es lo que Neistat denomina «morosidad sobrevenida».

Desde esta empresa constatan que «en el alquiler todos los días están pasando cosas y que, cuando algo se rompe, las dos partes quieren solucionarlo pero no saben cómo». Para ello cuentan con una plataforma tecnológica que permite el contacto continuo entre ambas partes. Además Neistat añade que sus alquileres suelen ser más reducidos ya que, en su opinión,«el propietario sube un poco más la rentasolo por si no le pagan» y compañías como la suya garantiza «una rentabilidad». Lo que a su juicio ayuda a que el propietario «pierda» el miedo y dinamiza el mercado.

La vía judicial

Si nos hemos encontrado ante un inquilino moroso, queda la alternativa de acudir a la Justicia. En este sentido, Cristina Izquierdo, advierte que «no todo el mundo se lo puede permitir. Es un proceso muy caro». Una opinión sobre los juicios por impagos de rentas -así se les conoce- de la que difiere Tomás Felipe, abogado del Departamento de Derecho Inmobiliario de Legálitas quien destaca que hay «minutas de despachos de abogados muy competitivas». Sin embargo, matiza que en más del 80% de los casos se termina constatando la insolvencia patrimonial de los inquilinos. «Lo que hace muy difícil la recuperación de las deudas», lamenta este abogado que advierte contra algunas prácticas dilatorias para alargar determinados procedimientos. En cualquier caso, recomienda «pedir un presupuesto por adelantado» al abogado.

Según Amaro (Esade), un juicio por impago de rentas tiene una duración media de entre 6 y 8 meses en España. Una intervención que comienza con una denuncia en el juzgado, que es notificada al demandado para que en 10 días muestre su oposición o no al desahucio. Si hay oposición al desahucio se va a juicio, si no se procede al desahucio sin más dilación. Esto se puede deber, según comenta Tomás Felipe (Legálitas), a que «no puede pagar a un abogado». En este sentido, añade que «generalmente es difícil oponerse, ya que al denunciado se le reclama un dinero que es difícil de justificar» y recuerda que hay una tercera opción: el pago en un plazo de toda la deuda, a condición de que no haya habido un requerimiento extrajudicial previo.