El presidente de IAG, Antonio Vázquez
El presidente de IAG, Antonio Vázquez - J. M. SERRANO

IAG vigila el alza del petróleo y confía en una «liberación» del transporte aéreo tras el 'Brexit'

Aprueba el dividendo complementario que eleva a casi un 15% la remuneración anual

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El 'holding' IAG, que engloba a Iberia, British Airways (BA), Vueling y Aer Lingus, vigilará en los próximos meses la evolución del precio del combustible, uno de los desafíos más importantes de la industria aérea, y confía en que en el marco de las negociaciones entre la UE y Reino Unido se llegue a "un acuerdo de liberalización integral" entre las partes del transporte aéreo tras el 'Brexit'.

Durante su intervención en la junta de accionistas, el presidente de IAG, Antonio Vázquez, ha admitido que uno de lo desafíos importantes es la subida del combustible, cuyo precio ha aumentado un 27,5% respecto al año pasado, según los datos de la Asociación Internacional del Transporte (IATA).

Vázquez ha recodado que, para enfrentar este desafío, IAG cuenta con una política de cobertura de combustible "suficiente" con más del 70% de sus necesidades cubiertas para 2018, un tema, dijo, que el grupo seguirá "muy de cerca" en los próximos meses.

Ante un posible impacto del 'Brexit' en el negocio del grupo aéreo, Vázquez ha mostrado su convicción en que se llegará a un "acuerdo de liberalización integral del transporte aéreo" entre la UE y Reino Unido, pues la política de 'cielos abiertos' beneficia a unos 900 millones de pasajeros al año en Europa.

"Cumplimos con la normativa aplicable sobre propiedad y control, tanto en Reino Unido como en la UE y tenemos la convicción en que seguiremos haciéndolo después del 'Brexit'. IAG tiene estructuras y protecciones contempladas en sus estatutos cuya finalidad es preservar los derechos de vuelo de nuestras aerolíneas", ha defendido ante los accionistas.

Vázquez ha explicado que el grupo mantiene un "diálogo permanente" con autoridades y gobiernos de los Estados miembros con el fin de "canalizar" la protección de los intereses del grupo, al tiempo que ha recordado que IAG es una "compañía española" cuyas aerolíneas tienen certificados de operación en España, Irlanda, Francia y Reino Unido, sumando una flota de 546 aviones y 63.000 trabajadores.

Otro de los desafíos del grupo, especialmente para la compañía Vueling que, tras las dificultades operativas sufridas en 2016, ha recuperado la confianza de los pasajeros, son las huelgas de los controladores aéreos franceses, que el directivo ha tachado de "frustrante causa de disrupción" del tráfico aéreo.

"Si afecta al espacio aéreo en Marsella, más del 50% de los vuelos de Vueling se ven impactados", ha apuntado, para señalar que esto afecta también de forma "significativa a la economía y al turismo de España".

Walsh también se ha referido al lanzamiento de LEVEL, su marca 'low cost' para el largo radio como uno de los aspectos más destacados del ejercicio 2017 por su "rendimiento sólido" operativo y ocupaciones del 90%, que ha dado confianza para continuar su expansión con la incorporación este año de un tercer avión con base en Barcelona y el lanzamiento de sus vuelos desde su segunda base en París-Orly.

El primer ejecutivo de IAG valoró también la tan esperada ampliación del aeropuerto de Heathrow, donde BA tiene su 'hub', con la construcción de una tercera pista, pero apeló por que se mantenga a costes bajos ante la "historia de instalaciones ostentosas y altas tasas" del principal londinense.

Aumenta casi un 15% su dividendo

La junta de accionistas ha aprobado todos los puntos del orden del día con la reelección de los consejeros propuestos, incluido Emilio Saracho, expresidente del Banco Popular e investigado por la quiebra de la entidad. Para la vacante de James Lawrence se ha dado 'luz verde' al nombramiento de Deborah Kerr, con la que el consejo de administración cuenta con un 33% de representación femenina cumpliendo el objetivo fijado para 2020.

Los accionistas han autorizado a IAG a emitir valores convertibles o canjeables por valor máximo de 1.500 millones de euros, así como para amortizar hasta 185 millones de acciones propias, representativas de un 9% del capital, en el marco de su nuevo programa de recompra.

La junta de accionistas ha aprobado también el pago de un dividendo complementario bruto de 14,5 céntimos (0,145 euros) brutos por acción con cargo a 2017, que se abonará a partir del 2 de julio, con lo que el dividendo anual del grupo IAG ascenderá a 0,27 euros por acción, casi un 15% más que el año pasado.

El presidente de IAG ha aprovechado para poner en valor el reembolsado de 2.000 millones de euros aproximadamente a sus accionistas desde la creación del grupo aéreo hace más de siete años, en 2011, fruto de la fusión de Iberia con BA. En mayo, lanzó un nuevo plan de recompra de acciones de hasta 500 millones de euros que incrementará el retorno a sus inversores, a los que ha agradecido su apoyo.

El objetivo de IAG sigue siendo lograr una rentabilidad del 15% sobre el capital invertido. "No queremos limitar nuestra capacidad para llevar a cabo inversiones a largo plazo que aporten grandes beneficios a nuestro negocio dentro de varios años. (*) Tenemos la plataforma única para afrontar con gran ilusión los años por venir", ha concluido.