Economía

Ventas a corto, la panacea de los fondos de riesgo para ganar cuando otros pierden

La CNMV suspendió hace unos días las ventas a corto de Liberbank para frenar la especulación bajista que había sobre el valor

Ventas a corto, la panacea de los fondos de riesgo para ganar cuando otros pierden

Todo el mundo coincide en que la compra del Popular por parte del Santander no tiene nada que ver con la reciente caída en picado de las acciones de Liberbank pero, si se mira un poco detenidamente el asunto, hay alguna coincidencia, entre ellas que ambas entidades han sido víctimas de las denominadas «ventas en corto», un instrumento que, sintetizando mucho, permite vender lo que no se tiene. Este instrumento es algo así como una apuesta por la caída de las acciones de una compañía que, si finalmente se produce, arroja enormes beneficios para los que han apostado a la baja, los conocidos como bajistas, con la salvedad de que el que vende las acciones no las tenía en su cartera, sino que toma prestados los títulos de un accionista y los vende en el mercado con la expectativa de que la cotización va a bajar por diferentes razones. Si las expectativas se cumplen y la acción cae, el inversor recompra los títulos más baratos en el mercado, los devuelve al propietario inicial y se embolsa la diferencia entre la venta y la compra posterior. Ganan cuando la compañía pierde.

La cuestión, en el caso que nos ocupa, es que el regulador, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) prohibió esta semana las ventas a corto en el caso de Liberbank para frenar la caída del valor, lo que consiguió al momento, ya que las acciones de la entidad bancaria rebotaron inmediatamente.

Y, visto lo que ha ocurrido en Liberbank, hay muchas voces que se preguntan las razones por las que la CNMV no actuó en el gravísimo caso del Popular que, finalmente, acabó con valor cero y en manos del Santander por un euro. Uno de los afectados por el colapso del Popular, Félix Revuelta, presidente de Naturhouse, aseguró esta misma semana que ha perdido alrededor de 45 millones de euros con el colapso del Popular y que «hay mucha gente implicada, desde Ángel Ron y su consejo hasta Emilio Saracho y su consejo también, pero sin duda los reguladores españoles tienen también una parte de responsabilidad ya que la CNMV no prohibió la toma de posiciones cortas en el Popular ni suspendió su cotización para evitar la caída de los títulos, que perdieron todo su valor en apenas unas semanas. Lo que ha pasado es una vergüenza».

Algunos afectados por la caída del Popular creen que se tendría que haber parado la especulación bajista sobre sus acciones
Otro de los temas es que quien gana dinero cuando las acciones bajan no son inversores particulares que en un momento dado pueden tener información sobre el futuro de una compañía, sino los grandes fondos de inversión de alto riesgo, los «hedge funds», que mueven miles de millones de euros en todo el mundo. En el caso del Popular, por ejemplo, el pasado 26 de mayo el bajista con más posiciones era el fondo Marshall Wace LLP con el 1,97% del capital frente al 1,88% anterior; a continuación se situaba Samlyn Capital LLC con el 1,80% (frente al 1,73% precedente); a los que se unía un tercero que es Oceanwood Capital Management LLP con el 1,12% (frente al anterior 1%). Por debajo del umbral del 1%, y superior al 0,50% a partir del cual hay que dar todo lujo de explicaciones ante el mercado, aparece Lansdowne Partners con el 0,90% (frente al anterior 0,86%); seguido de AQR Capital Management con el 0,74% (antes el 0,89%); BlackRock Investment Management con el 0,70% (0,60% antes ); y PDT Parnerts con el 0,51% que mantiene desde mediados de febrero pasado en lo que fue su primera aparición. La mayoría de estos fondos de inversión de alto riesgo son anglosajones y tienen domicilio en paraísos fiscales, toda una revelación.

Ni que decir tiene que todos estos fondos mencionados ganaron enormes cantidades de dinero con la caída del Popular. El día 9 de junio, el último dato que hay disponible sobre el Popular, tenían en conjunto el 9,7% de las acciones del Banco, algo inferior al 12,3% que poseían a finales de abril, o lo que es lo mismo, los inversores bajistas habían apostado a la baja el 12% del capital del banco. Para tener una perspectiva del recorrido que han tenido las posiciones cortas en el Popular valga el dato que en junio del año pasado tenían en sus manos tan sólo el 3,1% de las acciones del banco, lo que da una idea del atractivo que tenía la entidad bancaria española para los especuladores bajistas.

El papel de los reguladores

Seguramente por el «efecto» del colapso del Popular la CNMV decidió activar la prohibición de las ventas en corto, la primera vez que se ha hecho en nuestro país desde la crisis financiera de 2012, medida que fue aplaudida por el regulador bursátil europeo (ESMA en sus siglas en inglés). Anteriomente la CNMV suspendió en agosto de 2011 de manera coordinada con Italia, Bélgica y Francia el incremento o la toma de nuevas posisiones bajistas sobre los valores bancarios por el momento de gran volatilidad que vivía el sector. Esta suspensión estuvo en vigor hasta febrero de 2012.

Manuel Conthe, antiguo presidente de la CNMV, asegura que «ha tenido sentido para los reguladores poner en marcha la prohibición de las ventas a corto para parar el pánico vendedor ya que, de lo contrario, algunos bancos podrían haber entrado en una especie de espiral mortal».

Desde ESMA se añade que «el caso del Popular ha aumentado mucho la sensibilidad del mercado español y de los inversores internacionales, por lo que hay un riesgo de que casos similares se pudieran producir en el futuro». Por su parte Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank, hasalido al paso de la situación asegurando que «es un banco sólido con unos ratios de solvencia que exceden los mínimos exigidos por los reguladores y con una liquidez entre las mejores de la banca comercial española. Los recientes episodios de volatilidad en las acciones han sido fruto de factores externos, sobre todo de naturaleza especulativa, ya que no ha habido ningún hecho que justifique la brusca caída del precio de las acciones».

«El caso del Popular ha aumentado mucho la sensiblidad del mercado español y de los inversores internacionales»
Desde la consultora Kepler Cheuvreux, Carlos García asegura que «Liberbank es ahora el valor que presenta mayor riesgo tras la caída del Popular, aunque hay diferencias entre ambos casos como que no tiene mejores ratios de rentabilidad, que no tiene problemas judiciales pendientes y que el 90% de los depósitos están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos».

En general, las fuentes del sector consultadas, creen que «los casos del Popular y de Liberbank son sin duda distintos, como ha explicado la propia CNMV y es que en Popular se estaban produciendo algunas circunstancias que no se producen en Liberbank, por lo que no son situaciones equiparables».

En cuanto a la regulación de estos intrumentos de especulación, hay opiniones contrarias ya que, en general, el sector cree que «los cortos tienen una función positiva en el mercado pero pueden producirse situaciones excepcionales, como han ocurrido en el pasado, y ahora con Liberbank que pueden aconsejar una limitación temporal».

La CNMV da datos sobre las posiciones cortas de las cotizadas solo cada 15 días
Y, una vez más, la pelota y la responsabilidad última está en manos de los reguladores, pero no hay que perder de vista que otro regulador, en este caso el bancario (EBA en sus siglas en inglés), le dio una buena nota al Popular en julio del año pasado sin salvedad alguna y ahora se ha vendido por 1 euro.

Y, por si todo lo anterior fuera poco, está el asunto de las transparencia, materia en la que los reguladores no paran de suspender ya que, en el caso de la CNMV, dan la información sobre las posiciones cortas de las cotizadas cada 15 días sin ningún otro dato que pueda servir de orientación para los inversores.

H&M, pasto de los bajistas

El último caso de ataque de bajistas no ha sido en la banca, sino en el sector textil. La sueca H&M, tras presentar resultados esta semana inferiores a los esperados por los inversores, ha visto cómo se disparaban las posiciones bajistas hasta alcanzar el 7,22% de su capital, frente al 3,1% que tenían a principios de año. Se trata del segundo mayor porcentaje de especulación de una cotizada sueca. Así, no se pone el sol en las empresas que son susceptibles de ser atacadas por los bajistas.

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