Barcelona, segunda ciudad en la que está presente Uber en España tras Madrid
Barcelona, segunda ciudad en la que está presente Uber en España tras Madrid - ABC

Uber comienza a operar hoy en Barcelona

La plataforma mantiene sus planes de crecimiento en España pese a la oposición del taxi y del Ayuntamiento de la Ciudad Condal

MadridActualizado:

Pedir un Uber en Barcelona será posible desde las ocho de la mañana de hoy. Pese a la oposición del taxi y del propio Ayuntamiento, la plataforma mantiene sus planes de expansión regresando a una ciudad en la que fue suspendida cautelarmente hace casi cuatro años. Y lo hace prometiendo precios hasta un 20% más bajos respecto a «alternativas tradicionales».

No hay que olvidar que Barcelona fue la primera ciudad española en la que aterrizó Uber. Fue en 2014, a través de una aplicación operada entre particulares denominada UberPop. La experiencia, sin embargo, fue bastante efímera. Apenas unos meses después de su lanzamiento, un juez decretó la suspensión cautelar del servicio tras una denuncia del sector del taxi. El caso acabó incluso en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que decretó que el servicio era ilegal y la plataforma era una empresa de transportes que necesitaba licencias para desempeñar su actividad.

«Esta vez queremos hacer las cosas bien», ha sostenido Juan Galiardo, director de Uber en España. Hace dos años, la compañía regresó a España con UberX, un servicio operado por conductores que poseen una licencia de VTC (vehículo con conductor). Por el momento, la aplicación, que trabaja tanto con autónomos como con empresas que tengan una flota de vehículos, solo estaba disponible en Madrid. Sin embargo, la empresa ya anunció hace varios meses que en 2018 pretendía expandir su actividad a varias ciudades españolas. La primera de ellas será Barcelona.

Y es que los tribunales están favoreciendo el crecimiento de las compañías que operan con VTC. Es cierto que la normativa establece que por cada autorización de este tipo debe haber treinta del taxi. Pero esto no está impidiendo que los tribunales concedan ahora VTC que se solicitaron hace varios años, cuando no existía esta limitación. Además, el reglamento que impone el 1:30 ha sido denunciado por Competencia ante el Tribunal Supremo, que decidirá en unos meses si se elimina esta restricción. Una medida que podría suponer, en la práctica, la liberalización del mercado, que por el momento se reparte en 63.987 licencias de taxi por 6.898 de VTC, según los últimos datos de Fomento.

El desembarco en la capital catalana, sin embargo, no será fácil. La alcadesa Ada Colau ha anunciado que las compañías que operen con licencias VTC (entre las que también se encuentra Cabify) necesitarán una segunda autorización para circular por Barcelona. Fuentes del sector, sin embargo, dudan de que esta medida se pueda llegar a aplicar, ya que supondría que la ciudad «saltaría por encima» una norma estatal.

A la oposición del consistorio se une el tradicional rechazo del taxi. Elite Taxi, la asociación que denunció en 2014 a UberPop y una de las organizaciones más numerosas del sector, ya ha advertido que responderán con movilizaciones al regreso de la plataforma. «Bienvenidos al infierno», reza uno de los mensajes que ha difundido a través de las redes sociales.

Las nuevas tarifas

«Creemos que Uber puede formar parte de la solución al gran reto de movilidad de la ciudad y esperamos trabajar de la mano del Ayuntamiento, de la Generalitat y del sector del taxi para, entre todos, conseguir que cada día más barceloneses dejen su coche en casa», ha sostenido por su parte Galiardo. Y es que la plataforma sostiene que hay una demanda que está quedando sin cubrir. Según sus cálculos, durante los cuatro días del último Mobile World Congres 48.595 personas intentaron sin éxito pedir un coche de Uber y 44.629 lo hicieron durante la última edición del Primavera Sound.

La patronal tecnológica Adigital también ha apoyado la expansión de la empresa. «Esperamos que muy pronto Uber sea capaz de traer a España sus servicios más innovadores de movilidad compartida», ha sostenido José Luis Zimmermann, director general de la asociación.

Por lo pronto, la plataforma asegura precios competitivos en la Ciudad Condal. El coste por minuto será de 0,16 euros; por kilómetro, 1,42; la tarifa mínima, 5,50 euros y la cuota de cancelación 5,50 euros. Todo ello supondrá, según Uber, un ahorro para los usuarios del 15% en los trayectos más habituales y de hasta un 20% en viajes al aeropuerto.