Cristóbal Montoro, en una reciente comparecencia pública.
Cristóbal Montoro, en una reciente comparecencia pública. - ABC

Todo el aumento del empleo público desde 2014 se debe al alza de interinos

Las administraciones han contratado 111.620 temporales en los últimos cuatro años, mientras han destruido 52.310 plazas fijas

MADRIDActualizado:

Las plantillas públicas han encajado el golpe de la crisis en los últimos años, menguando sus efectivos y elevando considerablemente el número de temporales. Si bien el empleo en las administraciones parecía haber empezado a desperezarse desde 2014, ya que desde entonces volvió a crecer el número de trabajadores públicos, realmente todo el incremento se debió al aumento de interinos. Las plantillas públicas contaban en septiembre de 2017 con 2,831 millones de trabajadores, 56.520 más que en 2013. Sin embargo, este fenómeno se debe a que en estos cuatro años el número de interinos ha crecido en 111.620 personas, mientras que las administraciones han destruido 52.310 plazas fijas. Todo el empleo neto creado en los últimos años se debió al incremento de empleados temporales.

Este fenómeno no se ha dado tanto por un ahorro para las arcas públicas como por tratar de amortiguar los recortes en las plantillas públicas. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero redujo en 2011 la tasa de reposición, es decir el porcentaje de bajas que se cubren, al 10% con carácter general. Esta medida provocó que, desde entonces año a año, las administraciones tuvieran que suplir numerosas plazas de fijos que se daban de baja por trabajadores eventuales. Una sustitución que se agudizó, sobre todo, en Educación: en dicho sector la tasa de temporalidad ha aumentado desde el 19% de 2013 al 25% en cuatro años. En Sanidad, uno de cada tres trabajadores es interino, al tener una tasa del 33% aunque el porcentaje de interinos ha crecido menos que en otros sectores.

El sector público suele reaccionar a las crisis con mayor retraso que el sector privado, que es más flexible. De esta forma, pese a que la economía española había destruido ya 2,5 millones de empleos, hasta 2011 las administraciones públicas continuaron aumentando el número de efectivos. No fue hasta que se aprobó la limitación de la tasa de reposición que no se produjo el ajuste del sector público. De hecho, durante la crisis y sobre todo hasta 2013 las administraciones redujeron la temporalidad en España al despedir a eventuales cuando comenzó el periodo de vacas flacas: mientras el número de fijos cayó algo menos de un 6% entre 2011 y 2013, los temporales se contrajeron un 28%. Entre 2007 y 2013 el número de temporales se redujo un 27% mientras que el de fijos aumentó un 7,5%. Debido a ello, la tasa de temporalidad bajó del 27% en 2006 al 20% en 2013.

Menos ofertas de empleo

Sin embargo, los límites a la convocatoria de nuevas plazas provocó que adelgazaran las ofertas de empleo y engordara el número de temporales públicos. Muchos interinos que ya estaban en plantilla, continuaron así durante la crisis ante los límites para acceder a un contrato fijo. Y las administraciones hicieron acopio de trabajadores temporales para suplir a fijos que se jubilaban. Una situación que ha mejorado en los últimos años, cuando el Gobierno ha aumentado la tasa de reposición general al 50% y al 100% a numerosos sectores como Sanidad,Educación, servicios sociales o lucha contra el fraude.

Sindicatos y Ministerio de Hacienda firmaron el pasado mes de marzo un acuerdo plurianual para convertir en tres años en fijos a 250.000 interinos, es decir, un 37% de los 667.010 que hay en la Administración. De este montante, 129.700 corresponden a Sanidad, 98.807 a Educación y 8.564 a Justicia. La medida, en principio, no acarrea ningún coste para el Erario público, ya que supondría mejorar las condiciones de esta cifra de empleados sin aumentar sus salarios. El objetivo es reducir la tasa de temporalidad del 23,5% al 8% en tres años.

Sin embargo, desde que se firmó este acuerdo, el número de temporales en las administraciones ha aumentado en 51.600 asalariados de acuerdo a la EPA del tercer trimestre. La parálisis política de este año no ha ayudado a avanzar en el proceso. La secretaria de Estado de Función Pública, Elena Collado, se reunió hace unas semanas con representantes sindicales para tratar de acelerar en este procedimiento. Las comunidades han dejado el pacto en barbecho, al recortar 25.000 plazas en Sanidad para estabilizar y otras 25.000 en Educación, según CSIF. En los próximos días se reactivarán los contactos para tratar de resucitar un pacto que lleva dormido meses.

Junto a ello, sindicatos y Ministerio también tienen pendientes las negociaciones para decidir el porcentaje de subida salarial para el próximo año. Desde Hacienda aseguran que, pese a lo que aseguró el Gobierno en el plan presupuestario remitido a la Comisión Europea, no habrá congelación de sueldos. Como relatan fuentes sindicales, Elena Collado aseguró que el porcentaje de subida, de no haber Presupuestos, sería del 1,5% de forma retroactiva defienden desde el Ministerio.

Si hubiera cuentas, que el Gobierno prevé aprobar para marzo o abril del próximo año, la subida salarial sería mayor e iría acompañada de un porcentaje variable de medio punto adicional en función del crecimiento de la economía española.