El cuerpo de Blesa ayer, a la espera de su autopsia - AFP

Todo apunta al suicidio en la muerte por arma larga de Miguel Blesa

Los servicios sanitarios certificaron a las 8:40 horas de ayer la muerte por disparo de rifle en el tórax

MADRIDActualizado:

El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, de 69 años, decidió quitarse la vida en la mañana de ayer -al menos esa es la hipótesis principal de los investigadores- en una finca de Córdoba gestionada por un amigo suyo a la que solía acudir con cierta frecuencia. Actuó con enorme sangre fría, sin que nadie observara en él comportamiento extraño alguno más allá de su hora de llegada a la hacienda, las dos de la madrugada, cuando solía hacerlo a media tarde o como mucho a primeras horas de la noche.

Los hechos ocurrieron a primeras horas de la mañana, en torno a las ocho. Miguel Blesa y Rafael A. Alcaide, amigo del anterior y uno de los gestores del coto que hay en la finca Puerto del Toro en Villanueva del Rey -algunas fuentes afirman que había alguna persona más, en concreto un trabajador y el guarda encargado de la seguridad de la hacienda-, estaban desayunando antes de comenzar una jornada de caza cuando el expresidente de Caja Madrid se levantó de la mesa: «Voy a llevar el automóvil a la cochera, que luego le va a dar el sol», dijo con absoluta tranquilidad, y se dirigió hacia su vehículo.

Muy poco después se oyó una detonación. De inmediato Rafael A. Alcaide la identificó como un disparo realizado con un arma larga de caza y corrió hacia el lugar de donde procedía. Al llegar, encontró el cuerpo sin vida de su amigo tendido en el suelo, en medio de un gran charco de sangre, boca arriba, con el pecho destrozado y el rifle a su lado.

Conmocionado por la escena, Alcaide alertó de inmediato al guarda de la finca y fue éste quien por teléfono llamó al 112. Agentes de la Guardia Civil adscritos a la Comandancia de Córdoba se personaron en la finca poco después para comenzar la investigación.

Inspección ocular

La inspección ocular del lugar de los hechos, el testimonio de las personas que habían compartido con Blesa sus últimas horas y el primer análisis del cadáver llevaron a los investigadores a la conclusión de que el expresidente de Caja Madrid se había suicidado. «La posición del cuerpo; la trayectoria del disparo, hecho a cañón tocante; la zona del cuerpo alcanzada por el proyectil y también el lugar donde se encontró el arma, justo al lado del cadáver, llevan a la convicción de que esta persona no sufrió accidente alguno ni, por supuesto, una acción violenta por parte de un tercero», afirman todas las fuentes consultadas por ABC. Dicho esto, las mismas fuentes mantienen máxima prudencia por si de los resultados de la autopsia -en especial los del kit del disparo, que demostrarán si Blesa apretó el gatillo-, se desprenden conclusiones distintas, «que ahora parecen muy improbables».

Algunas fuentes, sin embargo, aseguraron a este periódico que antes de levantarse del desayuno Blesa se dirigió a los allí presentes para que apuntaran «el teléfono de mi mujer por si me pasa algo».

Los servicios sanitarios certificaron a las 8:40 horas la muerte por disparo de rifle en el tórax. Poco después se desplazó a la zona el juez y el forense para, junto a agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Córdoba, ordenar el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto Legal de Medicina de Córdoba para la práctica de la autopsia.

Blesa había llegado a Puerto del Toro a las dos de la madrugada conduciendo su coche. No le acompañaba nadie. Descansó unas horas y, pasadas las siete de la mañana, se sentó a desayunar con la idea de salir a cazar. Su intención era pasar unos días en la finca, que solía frecuentar por la amistad que le unía al gestor del coto.

Precisamente la hora de llegada a la propiedad es una de las pocas cosas que han llamado la atención de las personas que compartieron las últimas horas con el expresidente de Caja Madrid. «Lo normal es que llegara a media tarde, o como mucho a primeras horas de la noche», declararon a la Guardia Civil. Pero fuera de eso, nada les hizo pensar en que podía ocurrir una tragedia como esa.

Fuentes del entorno del exbanquero consultadas por Ep afirmaron que en los últimos días éste no se encontraba desanimado ni deprimido, aunque sí preocupado a veces por el devenir de la batalla judicial que afrontaba desde hace años. «En los momentos más duros jamás se le vio abatido, y curiosamente este no era el peor momento por el que estaba pasando; de hecho, era el más tranquilo», indican las fuentes, que además pidieron que no se especulase sobre las causas de la muerte.

Blesa poseía quince armas y licencias para usarlas. Fuentes de la investigación afirmaron que el exbanquero contaba con las licencias de armas del tipo D, para armas largas y para caza mayor, y de tipo E, para armas de tiro deportivo y escopeta de caza.

La propiedad de la finca es de la Sociedad Rozuelas del Valle S.L, y la gestión del coto recaía directamente en sus administradores. La finca, que tiene una extensión de cerca de 2.000 hectáreas, está situada en el Valle del Guadiato, en la localidad cordobesa de Villanueva del Rey, en el corazón de Sierra Morena y a más de 70 kilómetros de Córdoba capital.