España ha captado 4.969,3 millones de euros en deuda a largo plazo
España ha captado 4.969,3 millones de euros en deuda a largo plazo - FOTOLIA

El Tesoro emite 4.969,3 millones de euros en deuda a largo plazo con distintos vencimientos

España ha conseguido bajar el interés en todos los plazos excepto en las obligaciones a diez años

MADRIDActualizado:

España ha captado este jueves 4.969,3 millones de euros en deuda a largo plazo con distintos vencimientos y ha conseguido bajar el interés en todos los plazos excepto en las obligaciones a diez años, que han salido con un interés marginal del 1,701% frente al 1,622% de la anterior puja.

De los 4.969,3 millones adjudicados, en la parte media del objetivo, que oscilaba entre 4.500 y 5.500 millones de euros, 1.415,61 millones han salido a diez años con una rentabilidad del 1,701%, en línea con el rendimiento de este bono, el de referencia para medir el riesgo país, en el mercado secundario.

Otros 1.625,84 millones de euros se han colocado a cinco años con un interés marginal del 0,462%, por debajo del 0,568% que aplicó en la anterior emisión a este plazo; el Tesoro también ha adjudicado 937,10 millones de euros a 30 años con una rentabilidad del 2,968%, también por debajo del 3,054% precedente.

Asimismo, se han colocado 990,78 millones de euros con vencimiento en 2029 con una rentabilidad del 1,896%, inferior al 1,954% comparable.

Las solicitudes han superado los 8.000 millones de euros, con lo que la ratio de cobertura, que es la proporción entre la demanda de las entidades y el importe adjudicado se ha elevado a 1,6 veces.

El pequeño traspiés que supone la subida de la rentabilidad del bono a diez años no empaña la sostenida reducción de los costes de financiación de España, que en las últimas semanas ha acusado la incertidumbre que abren las elecciones presidenciales francesas del próximo domingo.

Con los cuatro principales candidatos virtualmente empatados, no se descarta que la representante del Frente Nacional, Marine Le Pen, gran defensora de la salida de Francia de la zona del euro, pase a una segunda vuelta, algo que no es del agrado de los inversores. Tampoco lo es la improbable pero no imposible hipótesis de que su rival en esa segunda vuelta sea el radical de izquierdas Jean-Luc Mélenchon.