Luis de Guindos junto al Comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici
Luis de Guindos junto al Comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici - IGNACIO GIL

Los socialistas europeos apoyan la candidatura al BCE de Guindos

A falta de un aspirante afín, la izquierda europea prefiere a De Guindos

BruselasActualizado:

No han presentado ningún candidato y ven con simpatía la opción de Luis de Guindos. Los socialistas europeos parecen predispuestos a apoyar su nombramiento como vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), lo que contrasta con la reacción alérgica y montaraz de sus correligionarios españoles. En las capitales donde gobiernan, la candidatura ha sido recibida con más interés que rechazo.

De Guindos ya tiene hoy mismo una comparecencia por la tarde en el Parlamento Europeo, después de una reunión con el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis. Es la primera audiencia -a puerta cerrada-por la que pasará también mañana el irlandés Philip R. Lane, el otro candidato al puesto de vicepresidente.

Muy probablemente los eurodiputados insistirán en los dos casos en el hecho de que ellos habían pedido que hubiera más mujeres en el consejo de Gobierno del BCE cuando tuvieron que ratificar el nombramientos del luxemburgués Yves Mersch en 2012. Pero desde el punto de vista técnico, las cosas parecen ya bastante encaminadas para De Guindos. La candidatura de Lane (presentada por otro gobierno popular) parece más bien dirigida a asegurarse como compensación el puesto de economista jefe del BCE en el turbulento ambiente del Brexit.

El ministro de finanzas de Malta Edward Scicluna, que es socialista, es uno de los que ha dicho claramente que la opción De Guindos es más que bien recibida por los gobiernos socialdemócratas europeos. «Los socialistas -ha dicho en una entrevista televisiva- vamos a mirar con mucho interés esta nominación y De Guindos probablemente será elegido».

No es que Malta sea un peso pesado en el entorno de la moneda única, pero la opinión de su ministro refleja muy bien el resultado de los años de experiencia y buenas relaciones entre el ministro español de Economía y los gobiernos que han estado en el ojo del huracán de la crisis. Nadie puede acusar a De Guindos de haber sido un corifeo de las tesis del ex ministro alemán de finanzas Wolfgang Schäuble durante los peores años de los problemas financieros. Y ahora que en la nueva coalición de Gobierno en Alemania el control de esa cartera ha pasado a los socialdemócratas, la cuestión parece más que clara.

El primer ministro portugués Antonio Costa (socialista) ha dicho claramente -la última vez en una entrevista en ABC- que apoyará a De Guindos. Lo mismo se puede esperar del Gobierno de izquierda populista griego, que no puede imaginar una alternativa realista más favorable a sus intereses. Italia, también gobernada por los socialdemócratas, apoyará sin duda a un país del Sur antes que a uno del Norte. Y si se cuenta a Alemania entre los países co-gobernados por los socialistas, la figura de De Guindos puede complacer tanto a los democristianos de Angela Merkel como a los socialdemócratas de Martin Schulz, sobre todo en la nueva Gran Coalición.