Participantes del encuentro de compañías aseguradoras - ABC

El sector de los seguros apuesta por la colaboración para impulsar las «insurtech»

Las aseguradoras ponen en valor el uso de la tecnología para personalizar sus servicios en el primer encuentro sobre el futuro del sector en torno a las insurtech, organizado por ARAG y la Fundación Pons

MadridActualizado:

Llegar a ofrecer un servicio totalmente personalizado a los clientes y ofertar seguros preventivos en vez de reparativos son algunos de los objetivos del futuro para el sector de las aseguradoras. Para ello, la colaboración entre las entidades de seguro tradicionales y las insurtech, empresas tecnológicas asociadas al sector, se antoja fundamental según los expertos que han participado en el primer encuentro sobre el futuro de las compañías aseguradoras en relación con las insurtech, organizado por ARAG y la Fundación Pons. En España actualmente operan 85 compañías de este tipo.

Un porvenir que para la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, va a ser «excelente para el seguro» gracias al cambio tecnológico que se avecina con el Big Data o el internet de las cosas, al que según González de Frutos hay que contemplarlo como «una oportunidad y no como una amenaza». Todo a pesar de que según un estudio de KPMG, en 2040 se reducirá en un 80% los accidentes de automóviles y por lo tanto la contratación de estos seguros bajará en un 40% gracias a los coches automóviles.

Pero esta transformación que produce la digitalización debe servir para que las compañías se reinventen. «Sólo aquellas aseguradoras que sepan adaptarse al cambio sobrevivirán», ha explicado Marc Cortés, director general de la consultora estratégica RocaSalvatella. Porque el sector debe prepararse a los cambios para estar a la vanguardia de la innovación tecnológica: «Desde el punto de vista de las aseguradoras, la mejor estrategia innovadora es colaborar con las insurtech; es el campo perfecto por desarrollar», ha comentado el CEO de ARAG, Mariano Rigau. Se calcula que las aseguradoras tradicionales pueden perder un 20% de su negocio por la irrupción de estas pero, a su vez, si las acogen pueden crecer ese mismo porcentaje. En ese sentido, el fundador y consejero delegado de la consultora Finnovating, Rodrigo García de la Cruz, apeló a la colaboración entre las compañías tradicionales y las insurtech, recordando que estas últimas aportan agilidad, innovación y escalabilidad.

¿Y qué novedades pueden traer las insurtech? Con el uso del Big Data y el internet de las cosas, los seguros pueden cambiar su función, «dejar de ser aquello a lo que se llama por cosas malas y ser lo que para las cosas malas que puedan ocurrir. Lo más disruptivo es prevenir en riesgos», ha resumido José Miguel Rodríguez-Pardo, profesor de Máster Actuariales de la Universidad Carlos III de Madrid. A su vez, se incrementarán los llamados seguros basados en el uso (UBI), que permitirán personalizar los seguros al detalle a los clientes tras analizar cómo conducen, cómo viven (gracias a los «wearables») o cómo habitan (se calcula que para 2025 cada vivienda tendrá de media 500 dispositivos conectados). «Hay que usar esta tecnología como un medio de relación con el cliente y conocerlo más a fondo», ha relatado Diego Pérez Pombo, CEO de la insurtech Vitaliv.

Regulación y riesgos jurídicos

Pero a pesar de las innovaciones, González de Frutos ha reclamado la misma regulación para las insurtech que la que reciben las entidades tradicionales. «Aquí puede entrar cualquiera. Pero el seguro tiene unas reglas. Somos objeto de algunas regulaciones más exigentes en la materia de protección de datos o competencia; en el sector asegurador no hay, y no va a haber, atajos derivados de la especial calidad de un negocio desde el punto de vista tecnológico». Por otro lado, Rigau puso sobre la mesa la de que la personalización al máximo de las pólizas derivada del uso del big data conduzca a una desmutualización del riesgo y, por tanto, a dejar sin cobertura a un precio o en condiciones adecuadas a determinados colectivos.

Además, las oportunidades que ofrecen su uso también conllevan riesgos jurídicos tipificados en el Código Penal. Ante ello, Nuria Marcos, directora general de la firma de propiedad industrial e intelectual Pons ha expuesto que el principal riesgo estaría en incurrir en la privacidad de las personas sin el consentimiento de estas. Ha incidido bastante en el control de los datos –en mayo entra en vigor la nueva ley de protección de datos– y también en el cuidado que hay que tener a la hora de utilizar algoritmos que pueden estar patentados (en EE.UU. es posible hacerlo) e infringir en el derecho de la propiedad intelectual.