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Planta química - Feique

El sector químico español registró un crecimiento histórico del 7% en 2017

Las exportaciones, que alcanzaron los 35.345 millones de euros, superaron por primera vez los 22 millones de toneladas

MadridActualizado:

La industria química española alcanzó una cifra de negocios de 63.100 millones de euros en 2017, lo que supuso un crecimiento histórico del 6,9% respecto a la facturación registrada el año anterior, una cifra impulsada tanto por el comportamiento de la producción como de los precios, que se ha visto también muy favorecido por la fortaleza de la demanda internacional de productos químicos, según el informe de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique).

El sector, que desde 2014 ha ido superando paulatinamente su techo histórico de facturación, ha acumulado en los últimos diez años un crecimiento del 27% a pesar de la profunda crisis económica atravesada por España durante dicho periodo. De esta forma, la industria química española, integrada por las actividades químicas y farmaquímicas, genera ya el 12,8% del Producto Industrial Bruto de nuestro país, constituyendo «un sector esencial para las economías avanzadas y, consecuentemente, para la española ya que su actividad genera directa e indirectamente el 5,6% del PIB nacional y da empleo al 3,5% de la población activa ocupada», destaca el presidente de Feique, Antón Valero.

Uno de los principales factores que han propiciado el notable incremento de la cifra de negocios en 2017, ha sido el comportamiento de la producción, junto a los precios internacionales (asociados al comportamiento del crudo). Es destacable el ritmo de crecimiento de la producción de productos químicos en España, que fue superior al de la economía española, situándose en el 4% al término del ejercicio. En este caso, y desde 2007, el sector acumula un crecimiento del 15,1%, dato que contrasta con la situación comparativa del conjunto de la industria manufacturera que, pese a la notable recuperación experimentada a partir de 2014, todavía se encuentra 20 puntos por debajo de los niveles productivos alcanzados antes de la crisis internacional.

Respecto a la distribución sectorial de la cifra de negocios, las especialidades farmacéuticas continúa siendo el subsector más representativo, al aportar el 21% de la cifra de negocios global del sector, seguido muy de cerca de las materias primas, plástico y caucho con un 19% del total. Le sigue la química orgánica (14,5%), otros productos de consumo (7,9), pinturas y tintas (7,2%), perfumería y cosmética (6,6%), detergencia y productos de limpieza (6,4%), materias primas farmacéuticas (6,2%), gases (2,9%), inorgánica (2,6%), agroquímica (1,6%), colorantes y pigmentos (1,2%) y fibras sintéticas (0,6%).

El empleo del sector creció un 7,8% hasta los 193.500 empleos directos caracterizándose por su estabilidad, calidad y alta cualificación: el 94% de la contratación es indefinida y el sueldo medio supera los 37.618 euros anuales.

La inversión ha aumentado un 6% generando una positiva expectativa de crecimiento para el sector químico en los próximos años.

«El sector químico mantiene como retos básicos para la mejora de su competitividad la reducción de los precios energéticos, el desarrollo de infraestructuras y servicios de logística y transporte, la simplificación de la normativa técnica europea, y la defensa comercial de la UE ante los competidores internacionales», según Valero.

El positivo comportamiento de la industria química española, que continúa siendo el segundo mayor exportador de la economía española (por CNAE), se ha visto fundamentalmente influido en 2017 por la fortaleza de la demanda internacional de productos químicos, que continúa en niveles de crecimiento superiores al 4%.

Este aumento de la demanda global ha repercutido sobre la industria química española, que ha visto incrementadas sus exportaciones un 8,7% hasta los 35.345 millones de euros, superando por primera vez las 22 millones de toneladas exportadas. Así, la cifra de negocios realizada en mercados exteriores es un 54,5% superior a la registrada en 2007, especialmente por la paulatina incorporación de la pequeña y mediana empresa del sector a los mercados internacionales.

Un dato también relevante es que el sector ha ido mejorando a lo largo de la última década su posición en todos los mercados internacionales extracomunitarios, de modo que la industria química española exporta ya a más de 200 países y territorios autónomos.