Economía

Los secretos del centro logístico de Amazon en la semana de más ventas en España

Los españoles suelen comprar en la franja horaria de 10 de la noche a la una de la madrugada o los lunes por la mañana desde la oficina

Vista general del centro logístico de Amazon en Madrid - CAROLINA MÍNGUEZ
TERESA SÁNCHEZ VICENTE/VÍDEO:CAROLINA MÍNGUEZ San Fernando De Henares (Madrid) - Actualizado: Guardado en: Economía

«La filosofía de Amazon es tener todos los productos, de la A a Z. Todo en un mismo clic y en un mismo sitio». En el centro logístico de San Fernando de Henares (Madrid), y en su página web en España, distribuyen desde bombillas, carcasas para discos, tablas de cortar embutidos con la forma de la nave de Star Wars o el popular Kindle a los muñecos de «La patrulla canina». Con una superficie de 32.000 metros cuadrados -que se ampliarán a 75.000 en el primer semestre de 2016- y 7,8 millones de productos almacenados en el momento actual, Amazon puede considerarse como el mayor centro comercial -online- de nuestro país.

Nos encontramos en la semana de más ventas de año en Amazon y nos adentramos en las entrañas del mayor centro logístico de la multinacional de origen estadounidense en España. Las 1.400 personas que trabajan durante la campaña navideña procesaron cerca de dos millones de pedidos desde el lunes 14 al domingo 20 de diciembre a un ritmo medio aproximado de 200 por minuto. El día de más compras del año coincidió con el «Black Friday», que se celebró el pasado 27 de noviembre. Durante esa jornada, en la nave logística de San Fernando de Henares se procesaron un total de 560.000 peticiones de artículos, lo que se traduce en 392 por minuto de media.

Sobre los hábitos de consumo, los responsables de Amazon explican que los españoles aún están lejos de otros europeos, como los alemanes, en cuanto a uso del comercio electrónico. Sin embargo, puntualizan que las compras por internet han cogido carrerilla en nuestro país. «Los españoles le dan al clic en la franja horaria de 10 de la noche a la una de la madrugada o los lunes desde la oficina», concretan desde el interior de la compañía.

Cuando entra nueva mercancía en la nave, lo primero es aplicar la regla de los «Seis lados, seis segundos» para comprobar que el producto y su embalaje no tienen ningún defecto ni rotura. Si el artículo es nuevo, hay que hacerle una fotografía, un elemento esencial para encandilar a los potenciales compradores. «El año pasado cambiamos la foto a un juguete y en solo una semana pasó de venderse poco a saltar a la lista del 'top' de ventas», cuenta a ABC uno de los responsables de la compañía.

Para atraer a los usuarios, en Amazon invierten «mucho dinero» en los buscadores para generar tráfico. Sin embargo, no gastan ni un solo euro en publicidad tradicional. Su mejor arma es ofrecer unos servicios rápidos y puntuales al cliente y mantener la filosofía de precios bajos para llegar a través del boca a boca al mayor número de consumidores.

Ubicación aleatoria para acortar la entrega

Otro de los grandes hitos de la compañía reside en que la ubicación de los productos se realiza de forma aleatoria, no están organizados por categorías como en otros centros logísticos de grandes empresas. Así se busca reducir la distancia en pasos de los empleados y por ende, el tiempo que va desde el clic a la entrega. El «software» de la compañía, presente en todos los mecanismos e invisible para el ojo humano a la vez, calcula cuál es la ruta más corta al buscar varios artículos diferentes en un mismo viaje las estanterías del almacén. Todo en un hito en logística que pocas compañías de distribución aplican en el mundo.

Este control tecnológico presente en todos los pasos incluye últimas tendencias como el «Big Data». El análisis de datos va dirigido no tanto al estudio del perfil del comprador como al de los patrones de compra. Es decir, se estudia qué productos se suelen adquirir junto a otros y a partir de ahí se realizan algoritmos para recomendar otros artículos a los usuarios. «No aceptamos dinero de las marcas para posicionar sus productos. Esto nos generaría una venta rápida, pero acabaría minando la confianza de los clientes», explican en la compañía.

Acortar todavía más los tiempos de entrega es el reto de esta multinacional y de otras grandes empresas de distribución. Desde Madrid se reparten productos sobre todo a España, pero el 25% de ellos van destinados a países extranjeros. Los pedidos llegan en tres días a cualquier parte del mundo y en 24 horas si se es cliente «premium», previo pago de 19,95 euros anuales.

Una oportunidad para las pymes

La gran red logística de Amazon puede ser utilizada además por pymes que no tienen página web ni un sistema de distribución de productos. La relación de Amazon con las marcas consiste en el cobro de una comisión del 15% de media para todos los productos en general, excepto para los de electrónica, donde se aplica un 7%.

Hasta que no se produzca la venta, no se realiza ningún recargo a las empresas. Ofrecer productos en Amazon es gratuito y solo se exige cumplir con unos mínimos de calidad y con los plazos de entrega.

Desde Amazon explican que las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas que venden a través de su red suelen aumentar una media del 40%. Uno de estos casos de éxito es el de dos hermanas que montaron una tienda de ropa bebés en Guadalajara y en vez de impulsar su propia web, utilizan los servicios logísticos de Amazon. Desde entonces, han visto crecer sus ventas y han conseguido clientes en Alemania, Francia o Japón.

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