Estación de Medina, donde comienza la línea del AVE a La Meca
Estación de Medina, donde comienza la línea del AVE a La Meca - ABC
FASE FINAL DEL PROYECTO

«Profesores» españoles para conducir el AVE del desierto

Ocho maquinistas de Renfe acuden a Arabia Saudí para formar a los conductores de la línea Meca-Medina

MadridActualizado:

El AVE a La Meca se ha convertido en uno de los ejes de la Marca España. Desde la confección de los trenes hasta la instalación de la vía: el sello nacional ha estado presente durante todo el desarrollo del macroproyecto. Y ahora que la ruta vislumbra su última fase, entra en juego la experiencia de los maquinistas de Renfe.

Un equipo de ocho conductores españoles ha sido enviado a Arabia Saudí para reforzar la formación de los maquinistas encargados del manejo del «AVE de los peregrinos» durante las demostraciones de la ruta. La legislación saudí ha puesto en los últimos años distintas trabas a la implantación de maquinistas extranjeros, por lo que la labor de estos trabajadores nacionales de Renfe es básicamente de apoyo a los diez conductores saudíes que completan su formación en estos trayectos, según han explicado fuentes del consorcio Al Shoula, encargado del proyecto.

Lo cierto es que las demostraciones constituyen el preludio de la fase comercial. Recorren toda la línea, pero no transportan clientes, sino pasajeros invitados. Comenzaron el pasado 31 de diciembre y está previsto que se realicen cuatro veces a la semana, dos los viernes y dos los sábados, hasta mediados de marzo.

Los diez maquinistas encargados del manejo del tren en esta ruta fueron formados por Renfe en la escuela del operador ferroviario en Arabia Saudí. La empresa pública lleva varios años desarrollando programas de aprendizaje para conductores. En 2013 abrió su primera escuela, que contaba con un programa que, pese a estar desarrollado íntegramente en el país árabe, incluía también varias lecciones en España para los primeros alumnos. El proyecto estaba todavía en fase muy inicial y no se contaba con las instalaciones necesarias en el país árabe.

Ahora son los maquinistas españoles los que hacen el camino inverso. Su labor se han complementado, durante los últimos meses con la puesta en marcha de formación específica para 25 maquinistas en el centro de Renfe en Casim. Se contempla incluso la posibilidad de iniciar otro curso para formar otros 25 conductores en primavera. Fuentes del consorcio añaden que, una vez se ponga en marcha los viajes con pasajeros, se precisarán cerca de 3.000 personas para las labores de mantenimiento de las estaciones, los depósitos, los trenes, las vías y los sistemas de comunicaciones y señalización.

Plazo ajustado

Lo cierto es que un total de 60 personas se están preparando actualmente para formar parte del personal en los distintos servicios en las estaciones y los trenes una vez se complete el proyecto de alta velocidad. Al Shoula también ha reforzado la formación en áreas como la atención al público de las estaciones, los servicios de a bordo o el control de tráfico y mantenimiento. La intención, según fuentes del consorcio, es que esta preparación permita «atender las necesidades de la operativa» en la fase comercial.

Existen, sin embargo, dudas sobre cuando se pondrá en marcha este paso. El «Settlement Agreement» (acuerdo de desarrollo) que firmaron el consorcio español y las autoridades saudíes a principios del año pasado no solo fijaba 2017 como fecha límite por obtener un bonus por poner en marcha el trazado completo, un plazo que se cumplió finalmente «in extremis». También establecía que la explotación comercial debía arrancar en marzo de 2018. Todo apunta, sin embargo, a que esta fecha límite sí se incumplirá.

Faltan menos de dos meses para que expire el plazo y la construcción de tres de las cinco estaciones del trazado –Yeda, La Meca y la que conecta con el aeropuerto– todavía tienen importantes demoras. La ejecución de todas ellas depende de las constructoras locales Oger y Binladin, inmersas en importantes problemas financieros. La primera, de hecho, ha sido sustituida por Yapi Merkezi en Yeda.

Binladin, por su parte, podría estar cerca de ser intervenida por el gobierno saudí, según ha publicado Reuters esta semana. Sería la forma de garantizar que la constructora mantenga sus proyectos en el país. Hay que tener en cuenta que esta compañía, que cuenta con más de 100.000 empleados, estaba en manos de la familia de Osama Bin Laden y algunos de sus miembros han sido detenidos en las últimas semanas.

Retrasos de pedidos

Como fuere, los problemas de las constructoras no representan el único freno para la inauguración comercial de la ruta Meca-Medina. Existen otros impedimentos, como retrasos en los determinados pedidos. En la actualidad el tramo que transcurre entre Yeda y La Meca registra un avance menor que el resto debido a las demoras en la entrega de la plataforma de la vía. Estas se produjeron durante la fase inicial del megaproyecto, que fue adjudicada hace casi diez años a un consorcio chino-saudí, pero finalmente han repercutido a la puesta en marcha de una ruta que ya se había tenido que enfrentar importantes escollos como la arena y las altas temperaturas del desierto.

Como posible solución, el consorcio se replantea los horarios de los viajes de demostración. Por el momento se producen cuatro veces a la semana, pero no se descarta que en el futuro se pudiera modificar esta frecuencia para intentar agilizar las obras aún pendientes. No hay que olvidar que, mientras está operativo el tren, estas se paralizan. Todo dependerá, según fuentes del consorcio, de lo que decidan las autoridades saudíes en las próximas semanas.

Una vez se superen estos últimos escollos, el AVE a La Meca dará su último paso. El que lo consagrará, de una vez por todas, como uno de las infraestructuras más relevantes en oriente próximo. Un faraónico trazado que, según las previsiones de Al Shoula, unirá dos ciudades santas en menos de 2 horas y media y que encumbrará a España como líder mundial en infraestructuras ferroviarias.