El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker - REUTERS

La CE plantea imponer tasas sobre la facturación o los ingresos por publicidad a las empresas digitales

Bruselas busca una «solución rápida» para que Google, Facebook o Amazon paguen una cuota justa de impuestos en la UE

BRUSELASActualizado:

La Comisión Europea (CE) ha presentado este jueves una estrategia que contempla crear impuestos sobre la facturación, los ingresos por publicidad o las transacciones digitales de las grandes empresas de internet, como "solución rápida" para que estas compañías paguen una cuota justa de impuestos en la Unión Europea.

A largo plazo, el objetivo es encontrar una solución global, en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el G20, que modifique cómo se calcula dónde y cuánto pagan en impuesto de sociedades estas empresas, para adaptarlo a los modelos de negocio digitales.

El documento presentado no es una propuesta legislativa, que se espera para 2018, pero constituye el primer paso en la ofensiva de la UE para acabar con la escasa contribución al fisco de grandes empresas digitales, desde redes sociales como Facebook hasta plataformas comerciales como Amazon, pasando por servicios de suscripción (Netflix o Spotify) y plataformas colaborativas (Blablacar, Airbnb).

Mientras las empresas tradicionales pagan de media un 20,9% de impuesto de sociedades, las digitales abonan un 8,5% "y a veces mucho menos", según la Comisión.

"Estamos abordando un problema real. Los estados están perdiendo ingresos por impuestos y están reaccionando introduciendo medidas unilaterales", dijo el vicepresidente de la CE, Valdis Dombrovskis, quien admitió que es "urgente" encontrar una posición común que la UE pueda defender en los foros internacionales.

Mientras las empresas tradicionales pagan de media un 20,9%, las digitales abonan un 8,5%, según la CE

Bajo esta presión de los países y dada la dificultad de conseguir rápido una fórmula global, el Ejecutivo comunitario ha abierto la puerta a tres opciones "más inmediatas, complementarias y a corto plazo".

La primera sería crear un "impuesto compensatorio" sobre los ingresos "sin gravar o insuficientemente gravados" que se generen por la actividad en internet de las empresas, que se abonaría al impuesto de sociedades o como una tasa separada.

Este idea propuesta por Francia, principal azote de la ofensiva política, tiene el apoyo explícito de España, Italia, Alemania, Austria, Bulgaria, Grecia, Portugal, Rumanía y Eslovenia.

Otra posibilidad sería una retención bruta a las transacciones digitales, es decir, sobre "ciertos pagos hechos a proveedores de bienes y servicios en línea" que no tengan residencia en el país donde está establecida la empresa.

Por último, plantea una tasa sobre los ingresos obtenidos al prestar servicios digitales o por actividades de publicidad, que se aplicaría a las transacciones que se hagan a distancia con consumidores de países en los que la entidad no tenga residencia fiscal, pero sí una "presencia económica significativa".

Bruselas subrayó que las tres opciones aún deben ser evaluadas para garantizar que cumplen las leyes internacionales y se adaptan a los diferentes modelos de negocio, pero aboga por decantarse por una de ellas y no mezclarlas, según fuentes comunitarias.

Estas medidas serían transitorias hasta encontrar una solución global, que debería pasar por cambiar el concepto de establecimiento permanente de las empresas, para que se fije allí donde generan valor y no solo en función de su presencia física, según la CE.