Los pilotos de Ryanair acaban de estrenar representación sindical.
Los pilotos de Ryanair acaban de estrenar representación sindical. - AFP

Los pilotos, en pie de guerra contra las condiciones laborales de las «low-cost»

Los sindicatos denuncian la multitud de contratos y el recorte en los salarios

MADRIDActualizado:

Como ya ocurriera en otras ocasiones, el último conflicto laboral entre pilotos y aerolíneas ha puesto sobre la mesa los recortes a las condiciones laborales de estos trabajadores producidos en los últimos años. La apuesta por el «low-cost» del sector se ha reforzado, provocando en última instancia que determinados pilotos cobren menos de 1.000 euros de sueldo base.

Así lo recoge el convenio sectorial de Vueling y así lo afirma un piloto de Air Nostrum a ABC. «Si me rompo una pierna y no puedo realizar horas de vuelo me quedo con un sueldo ínfimo», afirma este trabajador. Esta misma semana se ha constituido una división sindical en Air Europa Express que incluso habla de sueldos base de 15.000 euros anuales. La división, eso sí no ha sido reconocida por la empresa.

Bajo esta coyuntura se han desencadenado varias movilizaciones en el sector durante los últimos meses. Una de las primeras la llevaron a cabo, paradójicamente, los pilotos de Air Europa, que amenazaron con una huelga durante el verano de 2016 por la cesión de flota y personal precisamente a Air Europa Express.

El último caso ha sido el protagonizado por la plantilla de Ryanair en varios países europeos. La negativa de la empresa a reconocer distintas organizaciones sindicales ha estado a punto de desencadenar la primera huelga de pilotos de la historia de la aerolínea. De hecho, se esperaba una oleada de protestas a nivel europeo en Navidad. El viernes, la compañía presidida por Michael O´Leary finalmente dio un paso atrás y aseguró que negociaría con estos nuevos representantes. Ello permitió que se desconvocaran los paros previstos.

Con este gesto, la empresa cambia de estrategia y se muestra dispuesta a atender las reivindicaciones de su plantilla, que pasan por la redacción de un convenio colectivo o el establecimiento de contratos locales.

Pero el daño ya está hecho. Las condiciones laborales de Ryanair han quedado cuestionadas después de que varios de estos sindicatos denunciaran la multiplicidad de contratos que tienen estos pilotos. Según esta denuncia, algunos de ellos son trabajadores por cuenta propia.

Así lo asegura el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), que creó hace un mes una representación sindical de pilotos de Ryanair en España. «Muchos de sus pilotos tienen un vínculo laboral indirecto con la compañía, siendo autónomos que trabajan, a través de microempresas, para brókers aéreos», aseguró entonces la organización.

No es el único conflicto laboral que Ryanair ha tenido en 2017 con sus pilotos. La aerolínea ofreció mejoras salariales a estos trabajadores después de que este verano se produjera la «fuga» de 140 empleados a la competencia, Norwegian. Un éxodo que provocó un error de planificación que, a su vez, derivó en la cancelación de miles de vuelos.

Tras ello, la aerolínea irlandesa incrementó su plantilla y ofreció una subida del 20% de sueldo a todos sus pilotos. Por ejemplo, la remuneración de estos trabajadores en el aeropuerto de Dublín, uno de los que se habían movilizado, quedaba así en un máximo de 156.150 euros. Según asegura la empresa, es un salario un 22% superior al que ofrece en la misma base la aerolínea escandinava.

En España, el sueldo abonado por estas y otras compañías del segmento, como EasyJet, puede rondar los 90.000 euros de base, según aseguran fuentes del mercado a ABC. Una remuneración que, eso sí, está destinada a los trabajadores que cubren trayectos de largo radio y, por tanto, realizan más horas de vuelo. Para los pilotos que operan destinos nacionales, el sueldo baja considerablemente.

Y es que la irrupción de las compañías de bajo coste no solo ha revolucionado el tamaño de las flotas y los extras ofrecidos en cada vuelo, sino también las condiciones laborales de los trabajadores de las aerolíneas. Las horquillas se han ampliado en gran medida e incluso el sueldo base está cada vez más condicionadas por los complementos, la antigüedad o las horas de vuelo.

Todo ello, además, se ha producido en un empleo con grandes diferencias en los sueldos base. Incluso dentro de la misma empresa. Por ejemplo, las tablas salariales recogidas en el convenio colectivo de Vueling van desde los 11.244 de base de un copiloto recién entrado en la compañía hasta los 79.176 euros de un piloto con varios años de experiencia en la misma.

Multitud de contratos

A la evolución de estos sueldos, que ya acumulan varios años de recortes, hay que sumarle la reciente adopción de nuevas relaciones laborales, que han multiplicado los contratos con los que operan los pilotos.

Hace dos años, un estudio realizado por la Universidad de Gante mediante fondos de la Comisión Europea ya advertía de la creación de «empleos atípicos» en la aviación europea. Una situación que ahora está siendo denunciada por estos pilotos de Ryanair.

El texto refleja que siete de cada diez pilotos que vuelan a través de aerolíneas «low-cost» han sido contratados como autónomos. A ello se une que uno de cada seis trabajadores desempeña su empleo en condiciones «atípicas», sin sueldo mínimo o a través de agencias temporales. Algunos pilotos jóvenes, según el informe, incluso pagan a las aerolíneas por ganar horas de vuelo.