Interior de una fábrica de vagones de tren.
Interior de una fábrica de vagones de tren. - ABC

El pilar económico de la industria vuelve a asentarse con firmeza

Inversión pública, automoción y cemento, principales palancas de crecimiento en el último año

MADRIDActualizado:

Superados los estragos de la crisis, la industria española se encuentra en buen estado de salud y con previsiones optimistas para este año. Representa el 16,2% del PIB, genera 2,3 millones de empleos, 250.000 millones de exportaciones y 10.300 millones en inversión I+D+i. Registró un notable comportamiento en el segundo semestre del 2017 después de una ligera desaceleración en el segundo trimestre y con un crecimiento del 2,2% en el cuarto. En términos interanuales, el indicador sintético de coyuntura industrial muestra una mejora del 3.6%. Así se deduce del barómetro de Competitividad Industrial presentado esta semana por la Alianza que integra los sectores industriales más importantes del país: automoción, siderurgia, cemento, bebidas y alimentación, química, papel y petróleo.

La industria «es el pilar de cualquier economía y un país es competitivo cuando tiene una industria fuerte», recordaba Julián Pérez, director general adjunto del Centro de Predicción Económica (Ceprede), institución que ha colaborado en la elaboración del barómetro. Los parámetros que mejor comportamiento tuvieron y más crecieron el año pasado fueron la inversión pública (19,9%), automoción (9%), el consumo de cemento (5,8%) y las exportaciones de bienes (2,6%).

El efecto Trump

Julián Pérez reconoció que las medidas proteccionistas de Trump así como la incertidumbre generada por el Brexit pueden perjudicar la industria española, al igual que el problema catalán. Pero a pesar de todo insistió en que la situación actual de la industria española es «especialmente positiva» y adelantó que las perspectivas para este año, tanto de los productores como de los consumidores, son «favorables».

Los resultados presentados son fruto de un proyecto de colaboración entre la Alianza para la Competitividad de la Industria española y el Centro de Predicción Económica Ceprede. «Este proyecto de colaboración se ha materializado en un sistema de seguimiento de la competitividad que tiene una periodicidad trimestral y está compuesto, a su vez, por dos indicadores sintéticos: indicador de entorno de la industria e indicador de industria a 12 meses», explica la Alianza. El primero de ellos tiene objetivo establecer la situación actual del entorno competitivo de la industria española, mientras que el segundo pretende recoger las perspectivas de evolución a corto plazo.

La mejor expectativa de comportamiento en 2018 la presenta la construcción, con un crecimiento previsto superior al 30% en lo que se refiere a las tendencias de pedidos, índice de producción y periodo de trabajo asegurado. Se registra igualmente una mejora en la intención de compra de bienes de consumo duradero (un 6,1% superior a la registrada hace un año) y mejoran las posiciones interanuales respecto a la adquisición en 2018 de vehículos y viviendas. Julián Pérez recordó que la actividad de la construcción «está generando expectativas importantes y se ha invertido mucho en infraestructura». Además es un sector que «arrastra mucho y tira de todas las actividades industriales». No obstante las previsiones altas de crecimiento se deben también a que «los valores de ahora son muy bajos».

Optimismo constructor

En el análisis de la industria a doce meses, «destaca de forma positiva el avance registrado durante el cuarto trimestre del año en el número de días de trabajo asegurado en las actividades de construcción», se resalta en el barómetro. En el extremo contrario, «el deterioro observado en la tendencia de la cartera de pedidos estaría condicionado por el aumento de la incertidumbre, tanto interna como externa, y que ya se habría corregido en los datos conocidos para el inicio del presente año».

En el acto también intervinieron el director general de Fiab (alimentación y bebidas) y secretario general de la Alianza, Mauricio García, el director general de Feique (química), Juan Antonio Labat y el director general de Unesid (siderurgia), Andrés Barceló.