Las petroleras no temen al coche eléctrico

Se espera un aumento del gas y de la energía renovable en el mix en 2030, según Cepsa

ABU DHABIActualizado:

Al contrario de lo que se podría pensar, a las petroleras de todo el mundo no les tiembla la voz cuando tienen que hablar de lo que supondrá la posible extensión del coche eléctrico en todo el mundo. No le tienen ningún miedo. Esta semana, durante la conferencia de petróleo y gas más relevante del mundo (Adipec en sus siglas en inglés), celebrada en Abu Dhabi, los principales responsables de las petroleras no dudaron en minimizar el impacto que tendrá en sus cuentas de resultados los vehículos propulsados por electricidad ya que, según sus planes, esa caída de la demanda la compensarán con el tirón de países como China e India.

Según un informe de perspectivas del sector energético realizado por Cepsa llamado «Energy Outlook 2030», en el caso de España prevé una sustitución de los coches diesel, actualmente la mayoría en nuestro país, por los modelos híbridos en los próximos años, de modo que los automóviles diesel pasarán de representar el 60% de las ventas en 2015 a tan solo el 15% en 2030, y se tratará sobre todo de vehículos de transporte. El despegue de las ventas de los vehículos eléctricos, sin embargo, no se producirá hasta el final de la próxima década por su elevado coste, una vez que los avances tecnológicos reduzcan el coste. La cuestión es que en el caso de que en 2030 hubiera en España 1 millón de coches tanto eléctricos como híbridos serían tan sólo un 4% del total de la flota, lo que supondría un aumento de la demanda de energía de un 0,5% y una caída de la demanda de energía de origen fósil de solo un 1%, equivalente a medio millón de toneladas.

Este dato muestra como ningún otro la buena salud de la que goza el sector de la energía en el mundo y, además, con cero nubarrones a la vista, ni siquiera con la realidad que supone el coche eléctrico en muchos países, sobre todo en países del norte de Europa, aunque no así en el resto del mundo. Y no es solamente la opinión de Cepsa, ya que un análisis comparado de las principales petroleras muestra un enorme consenso sobre el futuro del mix energético, o lo que es lo mismo, el porcentaje que tendrá cada tipo de energía en función de su origen en 2030 en el mundo. De este modo el petróleo seguirá teniendo un peso muy importante ya que rondará de media el 30% en el mix, al que le seguirá el gas con alrededor del 24% de media del consenso, el carbón con alrededor del 20%, la nuclear con alrededor del 5% del mix y en cuanto las renovables son con el gas las que más crecerán de aquí a 2030 ya que representarán alrededor del 17% de la media de la demanda de energía.

Según Cepsa«el gas ocupará la segunda posición en generación de energía en lugar del carbón, opinión que es compartida por nosotros y por Exxon, BP y Statoil. Todas las previsiones coinciden en que la renovable será la fuente de energía que más crecerá en los próximos años. Pensamos que su pesó alcanzará el 17% del total aunque hay otros análisis, como el de Statoil que lo eleva hasta el 18%, en contraposición al 14% que estima Exxon que pesará en el año 2030». Las estimaciones de las petroleras van en línea de las previsiones de la OPEP, que sitúa el petróleo en el 28%, el gas en el 24%, el carbón en el 26%, las renovables en el 16% y la nuclear en el 6% en el año 2030. En relación con las renovables la petrolera de origen español y ahora propiedad del fondo soberano de Abu Dhabi Mubadala, asegura que «el aumento de la producción de energía renovable a medio plazo se debe al futuro desarrollo en India y China, países que juntos añadirán alrededor del 50% de la nueva capacidad de generación, lo que será una muestra de su fuerte compromiso para desarrollar la energía a base de viento y sol con la ayuda del necesario desarrollo tecnológico que contribuirá a aumentar su penetración en ambos países».

Pero, volviendo al inicio de este artículo, el petróleo se mantiene y se mantendrá aún muy fuerte ya que, la previsión es que la demanda de este producto crezca un 10% en el año 2030, aunque este crecimiento será más lento de lo previsto por la mejora en la eficiencia de los combustibles y la incorporación de otras fuentes de energía. El tirón de la demanda de petróleo vendrá por el incremento de las necesidades del transporte y de los productores petroquímicos. Por regiones se observa, según Héctor Perea, responsable de estrategia de la petrolera y autor entre otros del informe de Cepsa, «que los mercados maduros de Europa y EE.UU. van a decrecer en comparación con el resto del mundo, mientras que India y China serán los mercados con mayor crecimiento. Además, la demanda de nafta crecerá significativamente como consecuencia del crecimiento de la población en Asia».

España: 27% de renovables

En cuanto a España, la previsión es que «el petróleo supondrá casi la mitad de la demanda energética en 2030, aunque su participación en el total caerá frente a los niveles actuales debido en parte al incremento del uso de biocombustibles, los automóviles eléctricos y el gas natural. La electricidad representa una cuarta parte de la demanda de energía. Se espera que el gas aumente paulatinamente su participación en el mix de la energía debido a la sustitución del petróleo en las calefacciones de edificios residenciales y comerciales, a su potencial como alternativa al carbón y a su uso moderado pero creciente en camiones y otros vehículos pesados. Además, el uso de la biomasa aumentará debido a la regulación que exige que el 8,5% del combustible de uso en carreteras se fabrique con biocombustibles con el fin de cumplir con los objetivos de la Unión Europea. La previsión es que todo lo anterior ayude a España a obtener el 27% de su mix energético de fuentes renovables en el año 2030».

Perea explicó durante la presentación del informe, que tuvo lugar el martes en Abu Dhabi durante la celebración de la feria Adipec, que «en España en 2030 las energías renovables supondrán más del 60% de la demanda de electricidad española a fin de cumplir con los objetivos globales. La energía eólica y solar tendrá que representar el 50% frente al 27% de la actualidad.Es muy posible que la capacidad instalada se mantenga constante en las plantas de cogeneración y ciclo combinado, aunque se espera que disminuyan sus tasas de utilización por el incremento de la presencia de fuentes de energía renovables». En cuanto a la energía de origen hidraúlico, «la capacidad se mantendrá constante, mientras que la nuclear podría reducirse ligeramente y las centrales de carbón y petróleo perderán terreno».

Por su parte, el vicepresidente y consejero delegado de Cepsa, Pedro Miró, aseguró esta semana en Abu Dhabi, durante la presentación de «Cepsa Energy Outlook 2030» que «estamos viviendo un periodo único, tras una crisis económica que ha sido dramática y que provocó una caída del precio del petróleo y de las materias primas, lo que ha provocado una profunda transición para las empresas así como para las agencias internacionales de la energía». De este modo «el mundo se divide en el sector de la energía entre países maduros con potentes reguladores como Estados Unidos, Canadá y Europa; los energizantes en Oriente Medio, Latinoamérica y África; y por último los consumidores que son los que tienen la mayor demanda como son China, India y el sudeste de Asia».