Economía

Las ofertas a la baja condicionan la venta de Deutsche Bank España

ING, BBVA, Abanca y Crédit Mutuel, en las quinielas para comprar el negocio minorista

Sede de Deustche Bank en Madrid
Sede de Deustche Bank en Madrid - ABC

Deutsche Bank mantiene a la venta desde marzo de este año su negocio minorista en nuestro país como parte del proceso de reestructuración iniciado por el grupo a nivel global. Varias entidades, entre ellas ING, Crédit Mutuel, BBVA y Abanca, han estudiado el cuaderno de venta y han presentado sus ofertas. Sin embargo, y según las fuentes financieras consultadas, esos bancos están llevando la puja por debajo de los 700 millones de euros que ansía obtener Deutsche Bank. Hasta el punto de que la entidad germana podría llegar a reconsiderar la venta.

La enajenación forma parte de la reestructuración comprometida por el grupo Deutsche Bank tras ampliar capital en 8.000 millones de euros para reforzar su balance. Entre otras medidas, el primer banco alemán considera su retirada del negocio minorista en varios países europeos en los que actualmente opera, entre ellos España.

Los planes iniciales de Deutsche Bank, cuyo banco en España cuenta con 16.351 millones de euros en activos, 11.701 millones en depósitos, unos 700.000 clientes,235 oficinas y casi 2.600 empleados, era obtener con su desinversión en la Península unos 2.000 millones de euros. El escaso interés de la operación a ese precio hizo que se rebajase a unos 700 millones.

Los posibles interesados, según las fuentes consultadas, no estarían dispuestos tampoco a llegar a esa cuantía. De hecho, algunas casas de analistas situaban el precio de la transacción antes de verano entre los 550 y los 750 millones de euros.

Una de las razones es el perímetro de la operación. La venta se limitaría al negocio de particulares, con un perfil de cliente de nivel de renta medio-alto, pero sin incluir los segmento de banca privada o grandes patrimonio ni el de banca corporativa, los dos grandes atractivos de Deutsche Bank España.

Candidatos

A ello habría que añadir que la absorción de la franquicia, con esos 2.556 trabajadores y más de 200 sucursales, requerirá por parte del comprador un ajuste de capacidad instalada y por tanto unos costes de reestructuración.

Ambas cuestiones -un negocio limitado y una red de oficinas sobrante- es precisamente lo que, según las fuentes, echarían para atrás a posibles compradores como BBVA. Otras entidades financieras, como Caixabank, inmerso en la absorción de Banco Portugués de Investimento (BPI); el Sabadell, centrado en su operación británica (TSB), y Bankinter ya han manifestado estar fuera de la puja.

En el mercado apuntan a ING, Crédit Mutuel y Abanca como los candidatos a los que mejor encajaría la estructura de oficinas de Deutsche Bank España. A ING básicamente por la necesidad de encontrar una solución ante una previsible ruptura por parte del Santander del acuerdo que mantenía en los cajeros automáticos con Popular para que sus clientes pudiesen retirar dinero gratis. Crédit Mutuel podría encontrar en la filial española de Deutsche Bank un impulso a Targobank. Y para Abanca supondría una oportunidad para volver a expandirse fuera de Galicia, Asturias y León.

Como fuere, las fuentes apuntan a que si no recibe una oferta suficiente, la matriz, en función de sus resultados globales, podría llegar a replantearse la venta. La eventual salida del banco alemán de España, que se sumaría a la de Barclays y la de Citigroup, confirmaría el nulo éxito que la banca extranjera ha tenido a la hora de competir en el negocio minorista en nuestro país.

Toda la actualidad en portada

comentarios