Ángel Gurría con el ministro Luis de Guindos en una foto de archivo - AFP / Vídeo: El presidente de Bankia afirma que "el impacto final de la crisis catalana no está escrito" EUROPA PRESS

La OCDE constata la mejora de la economía española pero alerta del efecto de las tensiones por Cataluña

El organismo internacional pronostica aumentos del PIB en España del 3,1% en 2017 y del 2,3% en 2018

MADRIDActualizado:

La OCDE ha constatado la mejora de la economía española -con aumentos del PIB del 3,1% en 2017 y del 2,3% en 2018-, pero ha alertado de los efectos nocivos de las tensiones políticas «persistentes» en Cataluña. «Tensiones persistentes en Cataluña pueden disminuir la confianza de los negocios y del consumidor significativamente, obstaculizando la demanda doméstica más de lo esperado», alertó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su informe semestral de Perspectivas presentado este martes en París.

«El crecimiento económico ha sido fuerte y equilibrado en 2017 y en 2018 y 2019 se prevé moderado, pero aún robusto (...) Sin embargo, las tensiones políticas en Cataluña han agravado la incertidumbre", ahondó la OCDE.

El organismo ha elevado sus previsiones de crecimiento económico en 2017 en tres décimas -del 2,8% que pronosticó en junio al 3,1% ahora-, pero las ha bajado levemente para 2018, del 2,4% al 2,3 %, en línea con el Gobierno español.

El informe, que prevé una subida del PIB del 2,1% en 2019, subraya que el crecimiento de España superará el 3% en 2017 por tercer año consecutivo «superando la mayor parte de los países de la zona euro» fruto de «un modelo de crecimiento más equilibrado» que en la época precrisis, sustentado por la demanda interna y la demanda internacional.

Al mismo tiempo, la OCDE apunta al impacto negativo que podría tener un aumento del proteccionismo en el comercio internacional o unas consecuencias más perjudiciales de las estimadas del Brexit, como otros factores que podrían empeorar la demanda interna en España. Al contrario, podría impulsarse más de los esperado si la desaceleración del ritmo en la creación de empleo se modera o por un aumento en la demanda en Europa, el principal destino de las exportaciones del país.

Respecto al comercio exterior, la organización internacional señala que el aumento de la competitividad continuará respaldando las exportaciones, aun cuando el crecimiento de la demanda externa disminuya levemente. Así, aunque pronostica que la contribución de las exportaciones netas al crecimiento disminuirá, la cuenta corriente se mantendrá en superávit.

Más reformas en nuestro país

La OCDE pronostica que la inflación en España, más baja de lo deseado, caerá hasta el 1,3 % en 2018 -en octubre se situaba en el 1,6 %- y el desempleo se contraerá hasta el 14 % en 2019 (en julio de este año era del 17,1 %), por encima de la media europea.

«El índice de desempleo está gradualmente cayendo, pero sigue alto, sobre todo en los jóvenes y los parados de larga duración», analizó la OCDE, que aconseja reducir la brecha entre las indemnizaciones por despedir a trabajadores temporales e indefinidos.

El documento pronostica que el déficit público caerá en 2017 hasta el 3,2% del PIB -frente al 4,5% de 2016-, ligeramente por encima del 3% exigido por Bruselas.

El organismo recomienda "más reformas estructurales" para promover "la inversión en innovación y para la mejora de la capacitación de la fuerza laboral".

Según la OCDE, el sistema bancario español, uno de los más afectados en Europa por la crisis económica, está ahora "más fuerte", pero recordó que afronta desafíos en el medio plazo, como la baja demanda de créditos y la rentabilidad. "Créditos difícilmente recuperables en los balances han caído notablemente, pero aún son elevados en algunas instituciones financieras", avisó el documento.

El organismo internacional también destaca en su informe que, aunque la tasa de desempleo está disminuyendo, continúa siendo elevada entre jóvenes y desempleados de larga duración. «Se debe reducir la brecha entre los costes de finalización de contratos fijos y temporales, para minimizar la dualidad del mercado laboral y mejorar la calidad del empleo, que se ha deteriorado durante la crisis», subraya la OCDE.

De igual modo, pide un mejor diseño y focalización de las políticas activas del mercado de trabajo, así como un mejor acceso a la educación y formación profesional, lo que podría ayudar a los trabajadores poco cualificados a mejorar sus perspectivas laborales y reducir así las desigualdades.

La OCDE considera que los efectos positivos en la economía española de los precios bajos del petróleo y de las bajas tasas de interés se irán difuminando, aunque se compensarán por la creación de empleo y por una condiciones financieras favorables que promoverán el consumo privado y la inversión empresarial.