El primer AVE Talgo fabricado para Arabia Saudí
El primer AVE Talgo fabricado para Arabia Saudí - EFE

Las obras de la vía del AVE a La Meca finalizarán en agosto

MadridActualizado:

La docena de empresas españolas que integran el consorcio para construir la línea ferroviaria de alta velocidad entre La Meca y Medina (Arabia Saudí) han respondido a la petición del ministro de Transporte del reino, Abdullah Al-Muqbel, de acelerar las obras para adelantar la entrega de una primera fase del «AVE del desierto» a comienzos de 2017, un año antes de lo previsto. Actualmente, las dos compañías que se encargan de la construcción de la vía -Copasa y OHL- han ejecutado un 66% del trazado (299 kilómetros sobre un total de 499), según fuentes empresariales. En la actualidad, la firma gallega espera la recepción de la infraestructura, ejecutada por un consorcio chino-saudí, correspondiente al tramo 1 (el más próximo a La Meca, de 80 kilómetros) después de concluir el pasado 23 de octubre las obras del área 6.

El grupo presidido por Juan Miguel Villar Mir, mientras tanto, sigue avanzando en las obras del tramo 3, con la ejecución de 40 de los 74 kilómetros totales de este segmento.

Si el grupo chino entrega la plataforma en las fechas previstas (próximo mes de diciembre), las constructoras (Copasa con 159 kilómetros ejecutados y OHL, con otros 140) se encontrarán en disposición de finalizar el montaje completo de la vía en agosto de 2016, según detallan desde el consorcio.

Esta semana las compañías integradas en grupo denominado Al Shoula -compuesto por, además de las mencionadas, Talgo, Renfe, Ineco, Adif, ACS y varias firmas españolas- se comprometió a remitir un «plan de trabajo» para acelerar el proceso de construcción.

Trabajos por la noche

Lo cierto es que, al margen de la posición consensuada por el consorcio, las constructoras ya habían puesto en marcha diversas medidas para acelerar el montaje. En este sentido, por ejemplo, se reprogramaron los horarios de trabajo para concentrar las tareas en los turnos de noche y, así, evitar en lo posible el efecto de las altas temperaturas. Las constructoras han ampliado sus jornadas -con seis días de trabajo a la semana a doble turno-, lo que les ha permitido incrementar el ritmo de montaje de 8 a 13 kilómetros de doble vía al mes.