Dos trabajadores cambian el nombre y carteles del Banco Espírito Santo tras la transformación en Novo Banco
Dos trabajadores cambian el nombre y carteles del Banco Espírito Santo tras la transformación en Novo Banco - EFE

Novo Banco se recapitaliza a costa de sus grandes inversores

La entidad procedente del colapsado Banco Espírito Santo reforzará su capital en casi 2.000 millones para poder cumplir con las nuevas normativas de solvencia europea

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

En absoluto es casualidad que el Banco de Portugal (BdP) haya actuado antes de terminar este 2015 para equilibrar la situación de Novo Banco. Las cuentas de la firma resultante tras la quiebra del Espirito Santo (BES) no podían entrar en el nuevo año lastradas por los productos tóxicos heredados, cuando debe estar al caer una solución para poner en marcha su venta.

Por tanto, la entidad reguladora ha decidido liberar las responsabilidades del equipo gestor presidido por Eduardo Stock da Cunha y traspasar 1.985 millones de euros de sus activos y pasivos «malos» a las cuentas pendientes del BES.

La medida afecta a cinco emisiones de deuda ‘sénior’, mayoritariamente de inversores institucionales. Esta circunstancia revela que el importe de los depósitos está garantizado.

Como consecuencia, el balance de Novo Banco se equilibra, por lo que ha podido comunicar a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios que está «en condiciones de cumplir los requisitos de capital», en referencia a que ha superado con creces los 1.400 millones de euros que el Banco Central Europeo había estipulado como «urgentes» para hacer frente a sus necesidades financieras más acuciantes.

La iniciativa no afecta a «a las obligaciones alcanzadas en virtud de los acuerdos suscritos entre Novo Banco y sus clientes». Otro balón más de oxígeno, pues sus propias actividades pueden despegar sin temor a una losa económica insalvable.