Sucursal de Novo Banco
Sucursal de Novo Banco - EFE

Novo Banco acumula 1.800 millones de euros en pérdidas

Se cumplen dos años de la quiebra del Espirito Santo, la entidad que le dio origen

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

El recuerdo de aquel 3 de agosto fatal de hace dos años, cuando el Banco de Portugal certificó la quiebra del Espirito Santo con un agujero de 3.600 millones de euros, marca la trayectoria de la entidad resultante, Novo Banco, puesta en pie con sus activos saneados. Pero, dos años después, no levanta cabeza y acumula ya unas pérdidas de 1.800 millones de euros.

La sangría económica convierte su proceso de venta en un auténtico calvario, pues los compradores no las tienen todas consigo. La carrera contrarreloj entra en su último año, pues el traspaso ha de estar concluido en agosto de 2017.

Cualquier operación que no alcance los 4.900 millones de euros, cantidad desembolsada para garantizar al menos la nueva andadura de Novo Banco, significará el descalabro de los Presupuestos del país vecino.

Mucho más cuando la situación de la entidad pública Caixa Geral de Depósitos atraviesa también un momento muy delicado, con unas necesidades de recapitalización que oscilan entre los 2.000 y los 5.000 millones de euros.

Desde la disolución del Espirito Santo, el camino de Novo Banco no ha dejado de complicarse, cambios de dirección incluidos. Un carrusel de inestabilidad que arrancó cuando Vítor Bento tomó el relevo del histórico Ricardo Salgado y dimitió posteriormente en desacuerdo con la gestión de la crisis por parte del Banco de Portugal.

Le tomó el relevo Eduardo Stock da Cunha (con experiencia en el Santander), quien acaba de volver a sus funciones en el Lloyd’s Bank de la City, y recientemente ha sido seleccionado António Ramalho en su lugar.

Los candidatos a la compra de Novo Banco son dos bancos locales, Millennium BCP y BPI, además delos fondos norteamericanos de capital riesgo Apollo y Lone Star.