Análisis

Nervis Villalobos analiza el mercado del petróleo en 2017

«Estados Unidos será, sin duda, uno de los grandes protagonistas del mercado. El acuerdo de la OPEP supone una enorme oportunidad para los países productores que no participan del acuerdo de reducción, como por ejemplo el gigante norteamericano»

Foto de archivo de un pozo petrolífero cerca de la ciudad de Taft, California (Estados Unidos)
Foto de archivo de un pozo petrolífero cerca de la ciudad de Taft, California (Estados Unidos) - EFE
Por Nervis Villalobos - Actualizado: Guardado en: Economía

Se aproxima el fin de año y con él llegan las consiguientes porras y apuestas sobre el precio del Brent para 2017. Barclays aventura un subida del 30%, lo que supondría que el precio del barril se situaría en torno a los 60 dólares, en lo que los analistas de la casa han dado en llamar un «proceso de reequilibrio del mercado». Otros, como Goldman Sachs o la Agencia Internacional de la Energía hacen estimaciones algo más conservadoras. Unos y otros coinciden en una tendencia alcista después de muchos meses acumulados con un crudo por los suelos. El acuerdo alcanzado por la OPEP en Viena el pasado 30 de noviembre, en el que socios y otros productores de petróleo llegaron finalmente a un acuerdo, tiene mucho que ver. Unos y otros acordaron que es el momento de contener la producción de petróleo para dar paso a un mayor precio de la commodity. Estamos ante un consenso que no se veía en el cártel desde 2008 y que marca un punto de inflexión después de dos años de tirar los precios del crudo.

«Arabia Saudita o Venezuela se sitúan en una posición compleja, en la que les interesa que todos los implicados respeten el acuerdo para mantener la tendencia alcista»

En una reunión presidida por los ya clásicos desencuentros entre Arabia Saudita e Irán, los meros rumores de que esta vez sí que se iba llegar a un acuerdo ya consiguieron que se disparara la cotización del fósil. A los países importadores (como España) se les acababa el low cost energético y a los exportadores les llegaba un soplo de aire fresco después de tanto tiempo de penuria económica. Arabia Saudita ya no aguanta más. Ha echado los precios por tierra para sacar del mercado a unos cuantos competidores indeseados, pero la medida no ha conseguido el retorno esperado. Sus arcas han menguado mucho a lo largo de este tiempo y, sin embargo, no ha logrado decapitar a la industria del shale oil de EEUU. Seguramente no le interesará mantener la misma política de saldos en 2017.

El año que entra seguramente vendrá marcado por este acuerdo de los grandes productores y por el hecho de que estos mantengan o no su palabra. En Viena se han acordado cuotas de producción para cada país y ahora toca mantenerlas para que todos salgan beneficiados (supuestamente). Algo nada fácil si necesitas ingresar dinero rápido y abundante después de una mala racha. Arabia Saudita o Venezuela se sitúan en una posición compleja, en la que les interesa que todos los implicados respeten el acuerdo para mantener la tendencia alcista. Pero al mismo tiempo también son los más dañados por muchos meses de bajos precios y necesitan más que nadie una buena inyección de liquidez. Sus economías, basadas casi en exclusiva en los combustibles fósiles, pueden verse tentadas a vender más de lo acordado para maximizar la recaudación.

¿Hará alguien trampas para hacer caja mientras los precios estén altos? Las grandes firmas de inversión apuestan por que sí. Y por eso tienen previsiones de que los precios suban solo hasta cierto punto. Buena parte de los integrantes de la OPEP acumulan un buen historial de incumplimientos. Y si la organización no tiene poder para imponerse a sus propios miembros, con países no miembros la cosa se complica aún más. Que unos y otros obvien su compromiso con la OPEP puede comprometer el futuro de la organización en 2017. Más vulnerable que nunca, la que fuera todopoderosa OPEP puede perder en los próximos meses parte de la influencia que le queda o incluso desaparecer.

«Es muy posible que el 2017 traiga una creciente producción petrolera en EEUU en forma de explotación de hidrocarburos no convencionales»

Estados Unidos será, sin duda, uno de los grandes protagonistas del mercado del petróleo para 2017. El acuerdo de la OPEP supone una enorme oportunidad para los países productores que no participan del acuerdo de reducción, como por ejemplo el gigante norteamericano. Los precios subirán y estos podrán producir sin restricciones, finalmente ese marco de ensueño que todos esperaban con ansiedad. La subida por encima de los 50 dólares funcionará como un efecto de llamada para todos esos productores a los que no les interesaba producir por debajo de esa cota. Entre ellos, muchos estadounidenses, cuyos costes de producción no podían competir con los bajísimos niveles de Oriente Medio. Así que es muy posible que el 2017 traiga una creciente producción petrolera en EEUU en forma de explotación de hidrocarburos no convencionales. El polémico y salvaje fracking puede vivir momentos de gloria en 2017 de la mano de una industria petrolera norteamericana cada vez más pujante. Estados Unidos ya ha conseguido ser líder mundial en producción de crudo (gas y petróleo) en 2015 y en 2016 a pesar de una política de precios desfavorable a sus intereses. El 2017 se le presenta más favorable que nunca.

Nervis Villalobos es Director Técnico y de Operaciones de Enersia Technology & Innovation.

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