El mejor verano en ventas de inmuebles desde 2008

Una inmobiliaria online da las claves para conseguir la venta aprovechando el periodo estival

MadridActualizado:

El periodo estival es un momento en el que se reducen muchas actividades laborales y la sociedad parece parece descansar tranquilamente en las playas. Los horarios propios de las altas temperaturas, intensivos en gran parte, y las vacaciones permiten a compradores y vendedores de viviendas realizar tareas que durante el curso la actividad laboral intensa no dejan un respiro para hacer.

Según los datos de Idealista, uno de los principales de compraventa de inmuebles en internet, el volumen de transacciones ha aumentados durante los primeros seis meses del año y en verano esta actividad no se ha desacelerado, al contrario de lo que se puede esperar. En junio se han registrado las mejores cifras de ventas desde 2008. Según en INE, en el primer semestre del año se han alcanzado las 235.672 operaciones, un 13,15% más que en el primer semestre del año pasado.

Estos horarios más flexibles aumentan el número de visitas que pueden realizar las personas interesadas en comprar una vivienda, pero también coincide con situaciones conyunturales que favorecen la venta de viviendas.

Los turistas en zonas costeras aprovechan las vacaciones para interesarse por inmuebles que no están en sus lugares de residencia habitual. Esto constituye una situación excepcional para que los vendedores de ciudades con mar hagan lanzamientos. Las personas interesadas en adquirir una segunda vivienda vacacional, suelen pasar los veranos previos en ese mismo destino.

«Desde hace años, la época estival registra altos números de venta de inmuebles y creemos que los vendedores en muchas ocasiones no conocen este dato, el cual puede ayudarles a investigar acerca de las estrategias de venta que puede aprovechar a la hora de vender su piso», ha declarado Modesto Manzano, Director comercial de Housell, una inmobiliaria online que reune las claves más importantes para aprovechar el verano.

Otra situación que suele darse durante las vacaciones es el movimiento de personas interesadas en establecerse en nuevos lugares cuando estas acaben. En septiembre, con el comienzo del curso, las universidades, cercanía a los colegios o a un centro de actividad laboral puede ser una gran baza para vender un inmueble.

Esas serían las tres claves que propone Housell para aprovechar al máximo el verano: utilizar los horarios más flexibles, realizar lanzamientos de viviendas costeras aprovechando la estancia de los posibles interesados y ensalzar las características de la zona de cara al nuevo curso.