Economía

La innovación española todavía lejos de potencias europeas como Alemania o Francia

Para reducir esta brecha, los expertos apuestan por más gasto privado y el reforzamiento del nexo empresa-Universidad

Todavía queda camino para lograr mayor mayor inversión en I+D por parte del sector privado
Todavía queda camino para lograr mayor mayor inversión en I+D por parte del sector privado - INÉS BAUCELLS

La innovación española recibió hace unos días una gran noticia. Según la última memoria anual de la Oficina Europea de Patentes (OEP) correspondiente a 2016, las empresas españolas recibieron el mayor número de patentes europeas de su historia: 752, un 47,2% más que en 2015 cuando le fueron concedidas 511. También crece el volumen de solicitudes por segundo año consecutivo hasta 1558, un 2,6% más respecto a 2015. Lo que representa el tercer mayor crecimiento, sólo por debajo de Bélgica e Italia. La mayoría de estas peticiones se concentran en Cataluña (un 35,1%), Madrid (20,6%) y el País Vasco (13,4%). A nivel mundial, todo esto nos convierte en el decimoséptimo país por número de solicitudes de patentes. Clasificación que lideran Estados Unidos, Alemania y Japón.

Sin embargo, según todos los expertos consultados, queda camino por recorrer para homologar la innovación española a estas potencias: Como prueba de lo anterior, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el gasto bruto en investigación y desarrollo expresado en porcentaje de PIB para España fue del 1,23% en 2015. Mientras que, ese mismo año, el gasto en Alemania fue del 2,87% por un 2,23% de Francia. Por su parte, la media de la UE a 28 países resultó del 1,95% y la de los miembros de la OCDE del 2,4%.

El sector público concentra casi el 50% de la inversión en I+D
En opinión del profesor del Instituto de Empresa (IE) Rafael Pampillón, la inversión en I+D todavía está «muy concentrada en el sector público, representando prácticamente el 50%» (según la OCDE en 2014 concentró el 41,36% frente al 27,37% de media de la OCDE o del 32,63% de la UE a 28 países). Sin embargo, este experto cree que «el gasto de I+D está infravalorado»y como ejemplo pone el superávit de España en la «Balanza Tecnológica» de la OCDE, en la que con datos de 2014 España recibió por patentes, derechos de autor o artísticos unos 19.000 millones de dólares, mientras que tuvo que pagar por todos estos conceptos más de 10.000 millones de dólares a precios actuales.

Empresa- Universidad: ni contigo ni sin ti

Por todo lo anterior, Pampillón, apuesta porque los organismos públicos «orienten su investigación hacia las necesidades de las empresas». Para el catedrático del Departamento de Economía de la Universidad Carlos III, Álvaro Escribano, «que aumente el número de patentes es un buen indicador pero no suficiente». En su opinión, «no es tanto una cuestión de presupuesto» y pone el acento sobre «la necesidad de un sistema productivo y de instituciones que apoyen la investigación en I+D».

«Por desgracia, no somos un país con mucha cultura de patentes», Mario Sol (ESADE/ Ingenias Patentes y Marcas)
En este sentido, constata que «la financiación privada es muy baja en España». Para Escribano, otros problemas serían la «poca cultura de las empresas españolas para colaborar a nivel serio con las universidades»; así como la insuficiente capacidad de absorción de nuevas ideas por parte del tejido empresarial. Lo que achaca al «bajo nivel del capital humano de las pymes». Escribano también incluye dentro de esta ecuación, la acción de los gobiernos, a quienes reprocha que sea la investigación «lo primero que recortan» en las crisis.

Por su parte, para Mario Sol -director del Máster IP + IT de ESADE y socio de Ingenias Patentes y Marcas- «por desgracia no somos un país con mucha cultura de patentes». En este sentido, añade, que al margen de las grandes empresas «donde la innovacción tiene mucho peso» existe «una bolsa de solicitantes de pymes e inventores» que no pueden asumir los costes de una patente europea.

Empresas innovadoras

La Oficina Europea de Patentes (OEP) también ha aportado datos sobre las empresas e instituciones que más solicitudes de patentes europeas registraron durante 2016. A la cabeza de esta clasificación, la farmacéutica catalana Laboratorios del Dr Esteve (30 peticiones) seguido por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con 29, Telefónica (26), Repsol (20) y la Universidad Autónoma de Barcelona (20). Desde Esteve «la concesión de una patente europea representa el reconocimiento del valor de la invención protegida», y abre la puerta «a un retorno de la inversión realizada en I+D» que, según fuentes de la compañía, en 2015 alcanzó los 63 millones de euros.

El CSIC mantiene una cartera tecnológica de 350 patentes vigentes
Esta farmacéutica fundada en 1929 y que suma filiales en Italia, Portugal, Alemania y los países nórdicos, cuenta en la actualidad con 110 patentes europeas activas en la actualidad - dos de ellas son nuevas terapias génicas para el tratamiento de los síndormes de Hunter y Sanfilippo D- y un total de 714 en vigor en los diferentes territorios del convenio de la patente europea.

Desde el CSIC, su vicepresidenta de Investigación Científica y Técnica, Cristina de la Puente, destaca que el organismo público cuenta con una cartera tecnológica de 350 patentes vigentes. Sólo en 2016, ha presentado 119 solicitudes de patentes, 20 de ellas europeas, por 86 españolas y 13 fuera de Europa. Además de haber firmado 66 nuevos contratos de licencias para estas innovaciones con empresas españolas e internacionales. De la Puente muestra su «orgullo» por estas cifras tras la crisis, y pone en valor el trabajo de ayuda a los investigadores en la búsqueda de inversores o en la presentación a convocatorias de proyectos internacionales. Al respecto, añade, se crean siete spin off de media al año.

Telefóncia: 906 millones de euros en I+D

Por su parte, desde Telefónica, el presidente y consejero delegado de Telefónica I+D David del Val, destaca que la multinacional española invirtió 906 millones de euros en investigación y desarrollo durante el año pasado cerca del 1,7% de sus ingresos consolidados. Con un 28% más de peticiones de patentes que en 2015, añade Del Val, las mismas han salido de «grupos de ingenieros y científicos que trabajan en Reino Unido, Estados Unidos, Israel, Perú, Chile y España».Las patentes están relacionadas con el big data, el Internet de las cosas, la ciberseguridad o las nuevas redes 5G.

Mantener viva una patente en varios países europeos puede costara a la UAB entre 20.000 y 30.000 euros

Desde el ámbito académico, el vicerector de Investigación y Transferencia de la Universidad Autónoma de Barcelona - UAB (20 solicitudes de patentes europeas), Armand Sánchez, apunta a los 3.500 artículos científicos publicados en los últimos años, y pone en valor el trabajo de la Universidad para que las empresas se interesen por sus patentes. Al respecto, estima que mantener viva una patente en varios países europeos puede representar un gasto de entre 20.000/30.000 euros. Al año, con un presupuesto modesto, la UAB puede gastar en mantener patentes hasta 250.000 euros, estima Armand.

Desde Repsol, ponen en valor su apuesta por la innovación reflejada en su Centro de Tecnología Repsol en Móstoles (Madrid) con más de 300 investigadores y del que, en los últimos 3 años, han salido una media de 20 solicitudes de patentes europeas. En la actualidad, la energética cuenta con más de 500 patentes vivas en unos 50 países. Además, sólo este año, ha realizado 22 publicaciones científicas y más de 100 acuerdos vigentes con universidades o centros de investigación.

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