El trabajador decidiría en último término si hace o no aportaciones al plan de pensiones de la empresa
El trabajador decidiría en último término si hace o no aportaciones al plan de pensiones de la empresa - J. M. SERRANO

La industria financiera plantea que el 4% de los salarios se derive a pensiones privadas cuasiobligatorias

La empresa aportaría el 2%, que se decontaría de la cuota a la Seguridad Social, y el otro 2% lo pondría el trabajador

MADRIDActualizado:

El debate sobre la sostenibilidad de las pensiones vuelve a estar sobre la mesa. Y en ese contexto la industria financiera insiste en reclamar que se fomente el ahorro privado para completar la jubilación. Una de sus peticiones es que las empresas tengan que ofrecer a sus empleados sistema de ahorro cuasiobligatorios. Inverco, que agrupa a las gestoras de inversión colectiva, plantea que el 4% del salario bruto de los trabajadores se destine a un producto de ahorro privado.

La mitad de la aportación a esos planes de pensiones o seguros la haría la empresa, restándola de las cotizaciones a la Seguridad Social, lo que supondría transferir fondos del sistema público al privado. El otro 2% lo aportaría el propio trabajador. La propuesta es similar al modelo de países como Reino Unido: la compañía estaría obligada a vincular a sus empleados a un plan privado, y este en último término decide si hace o no aportaciones.

Hasta 2013 los planes de pensiones de empleo ya se fomentaban excluyendo las aportaciones de las empresas de la base de cotización. Sin embargo, ese año, a través de un real decreto, el Ministerio de Hacienda eliminó esa ventaja para elevar la recaudación. Al respecto, la Fundación Inverco recuerda que los planes de empleo la propia Administración pública llevan congelados desde 2011 y sería un buen escaparate de cara a la negociación colectiva que se retomasen las aportaciones.

En los últimos cinco años, debido fundamentalmente a la crisis, que obligó a muchas empresas a congelar esas aportaciones, así como al aumento de las prestaciones, los sistema de empleo han sufrido salidas netas por 1.712 millones, y su patrimonio acumulado se sitúa en 35.548 millones de euros.

La industria ya ha pedido en el seno de los trabajos de la comisión del Pacto de Toledo del Congreso de los Diputados el establecimiento de esos sistemas de capitalización de adscripción por defecto. El presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, detalló ayer en rueda de prensa que esa propuesta elevaría en 5 puntos porcentuales la tasa de sustitución, porcentaje del salario que el trabajador recibirá como pensión.

Problema demográfico

Las proyecciones para el sistema no son nada halagüeñas. Según el estudio «Sistemas de pensiones, Seguridad Social y sistemas complementarios: medidas para impulsar los planes de pensiones» (descargar aquí en PDF) presentado ayer por la Fundación Inverco, si no se hacen más reformas la evolución demográfica hará que en 2075 la ratio de cotizantes por pensionista baje a 0,7, frente a un nivel óptimo de 2 trabajadores por pensión, y que esa tasa de sustitución baje del 82% actual al 27%.

Además, el sistema llegaría a tener un déficit del 3,4% del PIB en 2047, e inflaría la deuda en 54 puntos en 2056. Para corregir eso, Inverco plantea, junto con ese sistema de adscripción por defecto, traspasar las pensiones por viudedad y orfandad a los Presupuestos e introducir cuentas nocionales en el sistema público de reparto.