El presidente de la AEB, José María Roldán - EFE

La gran banca abre ya la puerta a la fusión de su patronal (AEB) con la de las cajas (CECA)

Las entidades financieras del país ganaron el año pasado en conjunto 12.060 millones de euros

MADRIDActualizado:

La lógica dice que el gran proceso de reestructuración del mapa bancario español y la desaparición de prácticamente todas las cajas de ahorros debería traducirse en una fusión también de las asociaciones sectoriales. Sin embargo, mientras las fusiones y absorciones reducían el sistema de 45 a apenas una decena de entidades y las cajas de convertían en bancos, la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) rechazaban en público hablar de su integración. Hasta hoy. El presidente de la AEB, José María Roldán, ha llamado a las entidades financiera a reflexionar sobre una eventual fusión de ambas patronales a la vista de que sus intereses son ya los mismos y que es el modelo que impera en el resto de países.

«Ya todas las entidades son bancos, tienen modelos de negocio parecidos y por tanto intereses similares. Es un tema sobre el que hay que reflexionar», ha dicho este jueves Roldán en una rueda de prensa posterior a la asamblea de la patronal de la gran banca, en la que las principales entidades del país le han reelegido como presidente de la asociación para un segundo mandato de cuatro años.

La AEB representa, entre otras entidades, al Santander, BBVA, el Sabadell y Bankinter, mientras que de la CECA, presidida por Isidro Fainé, son socios los bancos herederos de las antiguas cajas: Caixabank, Bankia, Ibercaja, Unicaja, Kutxabank, Abanca y Liberbank, entre otras. La primera ya cambió sus estatutos para permitir la entrada a estas entidades que en su origen eran cajas, aunque hasta la fecha no se ha producido ningún cambio de patronal.

Más fusiones y cierre de oficinas

En referencia a ese proceso de consolidación, Roldán no descarta además más fusiones tanto a nivel nacional, primero, como europeo después, una vez que la unión bancaria acabe de homologar al 100% todas las regulaciones nacionales y se cree un Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) común para todos los países. «Si en diez años no se producen fusiones transfronterizas será un indicador de que no hemos hecho nuestros deberes en materia de unión bancaria», ha avisado tras presentar los resultados obtenidos por las entidades asociadas a la AEB el año pasado.

La banca cerró 2017 con un beneficio conjunto de 12.060 millones de euros, un 51,3% más que en el ejercicio anterior, cuando esas cuentas agregadas del sector computaban casi 3.500 millones de euros de pérdidas del Popular. Descontado el resultado de esta entidad, ahora propiedad del Santander, el resultado de los bancos españoles creció el año pasado un 5,3%. Lo hizo gracias a una mejora del 4,5% de los ingresos recurrentes, a pesar de los bajos tipos de interés que están mermando el precio del crédito, y del 7,2% de la facturación por comisiones, que ya suponen el 22,5% de los ingresos totales de las entidades.

A ello hay que sumar que los costes apenas crecen, gracias en buena parte a la reducción de capacidad instalada ejecutada, y que según Roldán se seguir traduciendo en cierre de oficinas, y una menor necesidad de provisiones o saneamientos para cubrir las posibles pérdidas de los créditos y activos impagados. «Estamos ya en los últimos años de ese esfuerzo en provisiones», ha dicho el banquero, quien avanzó que en los dos o tres próximos años debería normalizarse el nivel de dotaciones, así como las contingencias legales por cláusulas suelo en las hipotecas y otros motivos.

Facebook: «Se ahoga con la regulación»

«Los resultados y la rentabilidad de los bancos registran una mejora progresiva y sostenida que esperamos que se mantenga en los próximos años», ha insistido Roldán, quien señaló como grandes desafíos del sector los bajos tipos de interés, terminar el saneamiento de los activos improductivos, la aplicación de la regulación, la mejora de la cultura bancaria y la digitalización. Respecto a esto último, el banquero ha defendido la posición de la banca en materia de protección de datos y cumplimiento de la normativa, frente a gigantes digitales como Facebook, que viene de sufrir un robo masivo de datos de millones de sus usuarios. «Estos operadores se ahogan en cuanto tienen que hacer frente a una regulación mínimamente intrusiva», ha dicho.