El ministro de Economía, Román Escolano - EP

El Gobierno aprueba unos Presupuestos expansivos para arañar apoyos políticos

El Ejecutivo eleva su estimación de crecimiento al 2,7% y augura que se crearán medio millón de empleos para bajar la tasa de paro al 15%

MADRIDActualizado:

El presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, ha celebrado su 63 cumpleaños aprobando esta mañana el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018 en Consejo de Ministros. Unas cuentas que deberán superar una yincana de pruebas, ya que acudirán el próximo martes al Congreso de los Diputados sin haber recabado los apoyos necesarios, con el PNV reticente ante la escalada de la tensión en Cataluña y un PSOE que tratará de impedir su aprobación. Al caminar en el alambre, los Presupuestos están repletos de guiños políticos y electorales. Los impuestos bajan, los gastos engordan y la economía carbura empujada por estos estímulos, creciendo al 2,7%, tras mejorar las previsiones.

Junto a ello, el Ejecutivo ha presentado los mimbres sobre los que se asientan las cuentas, en el primer cuadro macroeconómico a los mandos del ministro Román Escolano, en el que ha revisado al alza el crecimiento de la economía para este año cuatro décimas más que lo que auguraba en octubre y en línea con las previsiones del Banco de España. El alivio de la crisis catalana tras la aplicación del artículo 155 ha sido clave en esta nueva revisión, han explicado desde el Ministerio de Economía.

"Es un cambio histórico para la economía española", ha saludado Escolano en la rueda de prensa posterior al Consejo. La buena salud de la actividad va de la mano del empleo. El paro bajará al 15% al acabar el año y se crearán medio millón de empleos, en línea con los años anteriores. En concreto 475.000 nuevos puestos de trabajo que llevarán, según los cálculos del Ejecutivo, a cerrar el año con 19,47 millones de trabajadores.

La mejora también se debe al tirón de la Eurozona. Sube con fuerza la estimación del precio del barril de petróleo Brent, de 54,8 dólares a 66,4, pero también el crecimiento de la Eurozona, del 1,8 al 2,4%, el dato "más importante del cuadro" en palabras de Escolano, hasta hace semanas vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

Escolano ha hecho hincapié en el cambio de modelo productivo de la economía española, con una mayor aportación de las exportaciones que han sustituido a la construcción. La demanda externa y la interna aportarán al crecimiento este año.

Pensiones y rebaja de IRPF

Asimismo, las cuentas incluirán una subida del 2% para 500.000 pensiones de viudedad que no tengan más ingresos, que será de un 3% para las mínimas y las no contributivas: 2,85 millones de pensionistas. También incluirán un impuesto negativo en el IRPF para las jubilaciones que oscilan entre los 600 y 860 euros mensuales.

Para tramos superiores, les beneficiará la rebaja de IRPF pactada con Ciudadanos para trabajadores y pensionistas que eximirá de pagar el tributo a los que ganan menos de 14.000 euros (el límite actual está en 12.000) además de rebajar el tributo a los ingresos que oscilan entre los 14.000 y 18.000 euros.

Pese a esta amalgama de guiños fiscales, el Gobierno calcula una previsión optimista de ingresos tributarios, que se irán a los 210.015 millones de euros, un 6% más que en 2017 y los mayores de la Historia, superando los algo más de 200.000 de 2007. El IRPF será el impuesto que más crece, pese a la rebaja, con un 6,5% más hasta los 82.056 millones. Le siguen los Impuestos Especiales, un 6,4% más hasta 21.612 millones, y el IVA que aumentará un 5,6% alcanzando según los cálculos del Gobierno los 71.575 millones.

Más recursos a las CC.AA.

Para las comunidades las cuentas incluyen un aumento de más de 4.000 millones de las entregas a cuenta del sistema, que corren en paralelo al tirón de la recaudación prevista por el Gobierno. Unos 4.300 millones de euros, si se une la de las entidades locales, que llevarán a que las comunidades reciban una financiación récord.

«Estos son los Presupuestos de los funcionarios, de los pensinistas y de los trabajadores de rentas medias bajas», ha considerado el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Las cuentas también contienen un aumento del sueldo de los empleados públicos de hasta el 1,95%, un 1,75% fijo por un lado y otro 0,2% adicional en fondos puestos a disposición de las administraciones para fomentar la productividad y la equiparación. Ello reducirá las arcas del Estado en 600 millones de euros más, a lo que se unirá una oferta de empleo público como no se veía en años: ayer aprobó un decreto con 8.110 plazas de policía, guardia civil, docentes no universitarios y fuerzas de seguridad.

Las cuentas también estarán aderezadas de una inversión en infraestructuras un 16,5% mayor que en 2017, que tendrán como destino prioritario País Vasco y Canarias ante la importancia de los votos del PNV, CC y Nueva Canarias a las cuentas. Todo ello, bajando el déficit del 3,1% del PIB al 2,2% comprometido con Bruselas.

Mayor gasto, menores impuestos, más ingresos, mayor crecimiento y menor déficit. ¿Dónde se recortará ante esta cascada de guiños? «En el resto de partidas, que crecerán menos que la economía», ha respondido enigmático Montoro. Ahora la hoja de ruta del Gobierno pasa al plano político. «No aprobar los Presupuestos perjudica a todos y no beneficia a nadie», ha presionado el portavoz del Gobierno y ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo. Un Congreso de los Diputados dividido aguarda ya las cuentas.