El ministro de Economía, Luis de Guindos, y el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri
El ministro de Economía, Luis de Guindos, y el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri - JAIME GARCÍA

El FROB, preparado para vender acciones de Bankia en cuanto suba la cotización

La entidad cotiza en torno a los 4 euros, por debajo de los 6 a los que vendió en 2014

MADRIDActualizado:

El Estado está preparado para retomar la privatización de BFA-Bankia, paralizada desde 2014. El FROB, como avanzó el ministro de Economía, Luis de Guindos, en una entrevista en julio a ABC, se fijó vender un nuevo paquete de acciones de la entidad después del verano. La operación, según ha podido saber este diario de fuentes del mercado, está lista para ser ejecutada y solo se está a la espera de que la cotización de Bankia, que lleva dos meses a la baja, dé signos de repuntar.

El plan del organismo, que posee el 67,14% del capital de Bankia, es enajenar un paquete cercano al 7% del banco, similar al que vendió en febrero de 2014, cuando en una colocación acelerada se desprendió de un 7,5% de la entidad. Con aquella venta, la primera y última hasta la fecha desde la nacionalización del banco con 22.424 millones en ayudas públicas, el fondo de rescate ingresó 1.304 millones de euros, generando 301 en plusvalías.

Entonces el FROB logró colocar esa participación a 1,51 euros por acción, por encima de los 1,35 euros a los que entró en el capital de la entidad. Ayer, ya con la nueva cotización derivada de la agrupación de títulos («contrasplit») hecha el pasado 5 de junio, Bankia cerró la sesión a 3,96 euros (-1,61%).

El precio actual equivalente a aquellos 1,51 euros son 6 euros, de forma que ahora mismo cotiza muy por debajo de los valores a los que se nacionalizó y se empezó a enajenar. Analistas y expertos financieros consultados consideran que difícilmente las acciones remontarán en tan poco tiempo hasta esos 6 euros. Por tanto, si el FROB, asesorado en este proceso por el banco de inversión Nomura, quiere vender en las próximas semanas, tendrá que hacerlo asumiendo cierta pérdida respecto a esas referencias.

El precio, clave

Un 7% de Bankia, cuya capitalización bursátil es de 11.416 millones, tiene actualmente un precio en Bolsa de 800 millones de euros. BFA, matriz de Bankia y participada al 100% por el FROB, valoraba Bankia al cierre de 2016 por debajo de los 4 euros por acción. De esta forma, si el Estado accede a vender ahora en torno al actual precio de cotización, estaría vendiendo su participación en torno al valor contable que le da su propietario. Sin embargo, y según las fuentes, pese a que la venta podría ejecutarse en cualquier momento, previsiblemente no se llevará a cabo a corto plazo.

El motivo son las condiciones del mercado y la actual cotización de la entidad: Bankia ha perdido desde principios de julio todo lo que había ganado en Bolsa tras el anuncio del precio de canje al que absorberá BMN. El Gobierno confía en maximizar la recuperación de las ayudas empleadas en el rescate del sector financiero con la privatización de Bankia y BMN.

La fusión de ambas entidades, acordada la pasada primavera, provocó una revalorización en Bolsa de la entidad. Ayer mismo, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, reiteró que la privatización es el único paso hacia la normalización del banco y apuntó a que «en un futuro próximo, teniendo en cuenta el efecto de la fusión con BMN, el FROB tendrá sin ninguna duda ventanas de oportunidad para continuar con la privatización».

Factores en contra

En los dos últimos meses, en cambio, las acciones han iniciado una senda bajista. La posibilidad de que una subida de los tipos de interés por parte del BCE se retrase más de lo previsto, con el consecuente impacto en la cuenta de resultados del sector financeiro, ha contribuido a debilitar la cotización de Bankia, entidad muy sensible al precio oficial del dinero por el peso de la cartera de hipotecas a tipo variable en su balance.

Los analistas explican además que el anuncio público hecho por De Guindos tampoco ha ayudado, pues al avanzar la operación los inversores han empezado a descontar en la cotización el habitual descuento -de entre el 3% y el 5%- que exigen a la hora de comprar acciones en un proceso como este.