Fuerzas especiales de la Policía suiza vigilan desde un tejado el centro de Convenciones donde se celebra el foro - EFE

El Rey defiende en Davos la fortaleza económica española pese a Cataluña

Trump, que en campaña criticó el foro, es el gran atractivo de una edición que confrontará sus tesis proteccionistas con las favorables a la globalización

Davos (Suiza)Actualizado:

Miles de personalidades de más de cien países se reúnen desde ayer hasta el viernes en la ciudad suiza de Davos, que cada año congrega el Foro Económico Mundial. En esta edición, la número 48, todo se ha sobredimensionado. La llegada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revolucionado a la pequeña localidad helvética de apenas algo más de 10.000 habitantes.

Davos está repleta de coches y se forman atascos en su entrada de hasta cuatro kilómetros. Las fuertes nevadas que bloquean las carreteras de acceso y las medidas de seguridad reforzadas con vistas a la llegada de Trump al Foro tienen gran parte de la culpa, ya que el equipo del presidente norteamericano no ha dudado en cortar varias calles de la estación.

El máximo mandatario estadounidense, después de solventar el cierre parcial del Gobierno, intervendrá en Davos. Desde Bill Clinton no asistía un presidente de EE.UU a este Foro, lo que sumado al carisma de Trump ha provocado que muchos jefes de Estado confirmen su asistencia a esta edición por la ocasión que representa debatir con él sobre el cambio climático y el Acuerdo de París, del que Estados Unidos se salió este verano.

El Rey y la marca España

Entre ellos está el Rey Felipe VI, que por primera vez encabezará la delegación española en este encuentro. Tras el toque recibido por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus previsiones para este año por la situación en Cataluña, el monarca interviene a primera hora de hoy con la conferencia «España y Europa: presente y futuro». Defender la marca España será el objetivo de Don Felipe. Los organizadores de este evento han ofrecido garantías a la Casa Real de que el Rey tendrá a su disposición la sala principal del centro de conferencias para una intervención en solitario, al igual que otros mandatarios.

La presentación de la intervención del Rey correrá a cargo del ex primer ministro de Noruega Borge Brende, uno de los dirigentes del Foro Económico Mundial. Se espera que la conferencia que impartirá Felipe VI también confirmará las aspiraciones españolas dentro de la construcción de una nueva Unión Europea tras la salida del Reino Unido, prevista el 29 de marzo de 2019.

El Rey acude acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, y por el ministro de Economía, Luis de Guindos –que en los últimos años fue el encargado de liderar la representación española–. La delegación política está reforzada por representantes del sector financiero-empresarial español, como la presidenta de Banco Santander, Ana Botín; el presidente de BBVA, Francisco González; el presidente de Ferrovial, Rafael del Pino; el de Iberdrola, Ignacio Galán, y el de El Corte Inglés, Dimas Gimeno.

A primera hora de ayer comenzó el desfile de dignatarios con la intervención del primer ministro indio, Narendra Modi, y será clausurado el próximo viernes 26, con Trump, que ha criticado duramente al Foro durante su campaña presidencial, y se ha declarado enemigo número uno de este tipo de manifestaciones.

Trump estará obligado a compartir protagonismo con varias decenas de líderes políticos, empresarios, académicos, artistas y personalidades sobresalientes de la sociedad civil que, rodeados de fuertes medidas de seguridad, participarán en las reuniones previstas por los organizadores de este importante evento.

Entre los políticos de primer orden que viajarán a Davos se encuentra el presidente francés, Emmanuel Macron; la canciller alemana, Angela Merkel; la primera ministra británica, Theresa May, y el jefe de gobierno italiano, Paolo Gentiloni. África estará representada por el sucesor de Robert Mugabe en Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, e Iberoamérica por el brasileño Michel Temer y el dirigente argentino Mauricio Macri.

Numerosos intelectuales tomarán parte en los encuentros. Entre ellos, el escritor israelí Yuval Noah Harari, autor de «Sapiens», y el psicólogo canadiense Steven Pinker. La ganadora del premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai asistirá a las sesiones, lo mismo que la famosa actriz australiana Cate Blanchett y la estrella de la canción británica Elton John.

Dos visiones enfrentadas

Davos enfrenta a dos visiones económicas diametralmente opuestas: la de los partidarios de un sistema económico aislacionista y unilateral, representada por la figura del presidente Trump, y la de los que sostienen un discurso totalmente inverso como son el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro indio, Narendra Modi.

Modi, que lidera el país con más crecimiento económico mundial, fue el primer dirigente en tomar la palabra ayer en Davos, en una intervención en la que sin nombrar a Donald Trump criticó duramente el proteccionismo y defendió las ventajas de la globalización, lo que contrasta con las políticas aislacionistas del presidente norteamericano. En su discurso, Modi advirtió de que «las fuerzas proteccionistas se están alzando contra la globalización y como resultado han creado nuevos tipos de barreras tarifarias y no tarifarias». «Los acuerdos comerciales bilaterales –aseguró– se han estancado y muchos países han visto cómo se ha reducido la financiación internacional y se ha frenado el crecimiento de las cadenas globales de producción».

Protagonismo español

Entre las intervenciones españolas destacó ayer la del presidente del BBVA, Francisco González, quién declaró que el grupo que representa «tiene que convertirse en una empresa digital lo antes posible para llegar a ser tan eficientes como los gigantes de internet y contar con el mejor talento digital».

Según González, el panorama financiero está cambiando a velocidad vertiginosa debido a la disrupción tecnológica y predijo que en un futuro no muy lejano no habrá lugar para las 20.000 entidades que existen actualmente. También explicó su visión de BBVA como una empresa que gestiona datos que podrían convertirse en cosas diferentes, como por ejemplo, una hipoteca.

Otro ejecutivo español presente ayer en Davos fue el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, que expresó su confianza en que el Gobierno le permitirá finalmente cerrar centrales térmicas a pesar de que el Ejecutivo se haya declarado contrario a dicho cierre. «El Gobierno no me deja cerrar esas plantas, pero espero que lo haga», dijo Galán, ya que la transición hacia las energías renovables «no suponen un problema sino una oportunidad». «El futuro del sector no es una lucha entre el petróleo y el gas por un lado y la electricidad por otro. Tanto el petróleo como el gas tienen un gran futuro», destacó.

La 48ª edición del Foro de Davos cuenta con la novedad de estar solamente organizada por mujeres, como gesto para luchar contra la desigualdad de género. Según la organización, tan solo el 21% de los más de 3.000 asistentes son mujeres –entre ellas la dirigente del FMI, Christine Lagarde–, un porcentaje que es el mayor de la historia pero aún lejano del previsto.