Cola de desempleados ante una oficina de empleo en Bilbao
Cola de desempleados ante una oficina de empleo en Bilbao - EFE

El Estado gastará unos 1.400 millones de euros menos en desempleo este año

La factura del paro ha pasado de suponer 32.000 millones en 2010, a rebajarse, en principio, a 17.300 millones a finales de 2017

MadridActualizado:

Las señales que apuntan a que el mercado de trabajo continúa recuperando con firmeza el pulso se mantienen. La buena marcha de la economía española se sigue notando este año de forma especial en el empleo y esta nueva mejora permitirá un año más reducir otra vez los gastos que el Estado destina a pagar las prestaciones por desempleo.

Este 2017 la economía crecerá un 3,1%, el paro bajará al 17,2% de la población activa y se crearán unos 500.000 puestos de trabajo. Este tirón del empleo reducirá a su vez los recursos destinados a sufragar las políticas pasivas. El presupuesto que la Seguridad Social dedica a satisfacer estas ayudas se recortó ya en un 21,7% este año y los Presupuestos ya tenían previsto un descenso del 7%.

Hasta el pasado mes de agosto, últimos datos disponibles, las cuantías destinadas a pagar el desempleo disminuyeron en casi un 7,5%. De los más de 12.600 millones de euros que se desembolsaron en los ocho primeros meses de 2016 se ha pasado a dedicar cerca de 11.700 millones este año. Hay ya, por tanto, un colchón superior a los 900 millones de euros, según se refleja en las estadísticas que elabora el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Ya en 2016 la caída del gasto fue muy superior a la prevista en los Presupuestos y el ahorro para el Estado en esta partida fue de 4.000 millones de euros. Esta reducción ha dado oxígeno a las cuentas públicas en los últimos ejercicios.

La factura de prestaciones y subsidios del paro fue una de las que más creció durante la crisis económica debido al fuerte impacto que tuvo sobre el mercado de trabajo. Pasó de 15.300 millones de euros en 2007 a superar holgadamente los 32.000 millones en 2010 y se mantuvó en estas cantidades hasta 2012, año en el que el desempleo escaló hasta superar los seis millones de parados con una tasa sobre población activa del 26,02%. Los seis largos años de crisis económica se dejaron por el camino cerca de cuatro millones de puestos de trabajo. Hoy se han recuperado la mitad de estos empleos.

De superar la cifra récord de 32.000 millones de euros se pasó a gastar 18.600 millones en 2016 y a rebajarse en un principio hasta los 18.300 millones presupuestados para este ejercicio. Una estimación que es difícil que se cumpla, a tenor de la evolución que está teniendo la factura del desempleo mes a mes, según reflejan los datos que maneja el Departamento que dirige Fátima Báñez.

Más recursos para otros fines

Si se mantiene un gasto en torno a unos 1.400 millones de euros en cada uno de los cuatro meses que restan por contabilizar para cerrar el ejercicio, el presupuesto final quedaría en 17.300 millones. Esto supone que el Gobierno se encontraría con una hucha de unos 1.400 millones de euros para destinar a otros fines sociales. El propio Plan de Estabilidad enviado a Bruselas el pasado lunes establece que el gasto en prestaciones por desempleo se elevará hasta 17.700 millones en 2017 (la previsión presupuestaria era de 600 millones más). Es decir, que a tenor de las estadísticas el cálculo también es superior al que se registrará cuando acabe 2017. Este año será la segunda vez en los últimos diez años en el que el capítulo del desempleo bajará de los 20.000 millones. La última vez que se marcó ese nivel de gasto fue en 2008, con 18.162 millones. En 2012 se dispararó hasta 31.678 millones.

Los datos de gasto en desempleo son reflejo de la evolución que está teniendo el número de perceptores por paro, que continúan reduciéndose. Según la estadística que elabora el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en el primer semestre ascendieron a una media de 1.895.692 desempleados, lo que supone un 8,4% menos que en el mismo periodo de 2016. En 2007 esta cifra apenas superaba el 1,5 millones.

Y es que los parados agotan el disfrute de prestaciones o encuentran empleo. Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre ponen de manifesto que en el último año se han creado 512.300 puestos de trabajo. El avance anual del empleo es del 2,8%, prácticamente igual al registrado por el PIB y coloca ya el nivel de ocupación en los 18,813 millones: 1,8 millones por encima del mínimo del primer trimestre de 2014 en el que lo dejó la crisis, y a 1,8 millones del máximo que marcó en 2008.

Este ritmo de avance es incluso superior al previsto por las autoridades económicas y los expertos, que cifraban el avance del empleo para este año ligeramente por debajo del medio millón de puestos de trabajo.

Tirón del empleo

Con este comportamiento de la ocupación, el desempleo ha reaccionado en consecuencia, con un crecimiento incluso más abultado. En los últimos doce meses el descenso es de 660.400 personas, un 14,4%, y deja el número de parados en los 3,9 millones, por debajo del umbral de los cuatro millones por vez primera desde 2009. Con este ajuste, la tasa de paro ha descendido hasta el 17,2%. Para entender lo que representa esta caída del indicador habría que comparar el porcentaje sobre población activa con el 26,9% que registró España en el primer trimestre de 2014, en plena recesión económica. Hay casi diez puntos de diferencia.