Alberto Amores, Pedro Mielgo, Mª Jesús Pérez (moderadora), Luis Atienza y Javier Vega de Seoane
Alberto Amores, Pedro Mielgo, Mª Jesús Pérez (moderadora), Luis Atienza y Javier Vega de Seoane - ISABEL PERMUY
FORO ABC

España está mejor posicionada que otros países en la transición energética, subraya Luis Atienza

«No tendría sentido construir más plantas de gas para cerrar las centrales nucleares», afirman los expertos

MadridActualizado:

Europa camina hacia la descarbonización casi total en 2025. Esa transición energética ha sido objeto de debate en el Foro ABC que ha reunido a destacados expertos, como Luis Atienza, presidente de Argo Capital, expresidente de REE, exministro y miembro precisamente de la comisión creada por el Gobierno para analizar ese proceso; Pedro Mielgo, presidente de Madrileña Red de Gas y también expresidente de REE (sustituyó a Atienza); Javier Vega de Seoane, presidente del Círculo de Empresarios; y Alberto Amores, socio de Monitor Deloitte.

Sobre la reciente propuesta del Parlamento Europeo para que las fuentes renovables supongan en 2030 el 35% de la energía final, Atienza dijo que «se puede discutir la ambición y la intensidad de Europa para cumplir los objetivos fijados en la reducción de emisiones. Pero tiene que dotarse con los instrumentos que le aseguren queno está haciendo un esfuerzo que deteriora su posición competitiva respecto de los países que tienen un nivel de emisiones muy alto y que son competidores directos internacionalmente». Y subrayó que, por primera vez, España «está mejor posicionada que los demás en esta transición energética, tanto en la descarbonización como en los cambios tecnológicos», afirmación compartida por el resto de participantes. «Además, se trata de una gran oportunidad de crecimiento económico y para el empleo».

Amores destacó que que «lo que falta es que los objetivos europeos sean vinculantes». Sobre el ritmo de la transición energética, dijo que en la descarbonización del sistema eléctrico «vamos más rápido que el resto de la UE, aunque con unos costes elevados». En los demás sectores, como en el transporte y en la industria, «apenas se ha avanzado». Y subrayó que la transición «hay que acelerarla» basándose en las tecnologías disponibles.

Los precios de la luz bajarán

En el medio plazo, hacia 2030, «los precios de la luz bajarán», según el socio de Monitor Deloitte, porque entre otros motivos «desaparecerán de la mochila del recibo las primas a las renovables y el déficit de tarifa». Y añadió que «las nuevas tecnologías no deberían encarecer los precios».

Javier Vega de Seoane recordó que el consumo de energía es muy importante para la industria y aunque tenemos mucho sol y viento, «son energías muy intermitentes, por lo que me parece un disparate no valorar la nuclear». Antes de Fukushima (2011) «existía un renacimiento nuclear en el mundo» que se paralizó tras esa catástrofe. Y aunque esta energía tiene tres problemas, como son la seguridad, sus residuos y los elevados costes, «es necesaria y fundamental para la industria». Por ello, «espero que se prorrogue la vida útil de las centrales en España».

El presidente de Argo Capital insistió en que es necesaria «una estrategia a largo plazo, pero flexible, para adaptarse a las nuevas tecnologías», como puede ser el desarrollo de las baterías para el almacenamiento. En su opinión, la transición energética se debe basar en tres patas: la eficiencia energética (cómo generar más electricidad con menos costes), la electrificación y la descarbonización del sistema eléctrico. En este último punto subrayó que «el coste de las nuevas renovables es ya más bajo que el de las centrales térmicas a las que sustituirían». El debate es «si la potencia instalada es suficiente y si tiene sentido cerrar unas tecnologías para abrir otras. No tendría sentido construir más ciclos combinados de gas para cerrar las nucleares». Y subrayó que ese debate «debe ser con criterios lo menos apasionados posible».

Errores del pasado

Pedro Mielgo afirmó que «el éxito de la transición energética depende de que ciertas tecnologías estén dispuestas a precios razonables». Recordó que España lideró en su día algunas tecnologías, como el carbón nacional y la nuclear. «Después cometimos errores, como con las centrales de fuel y las renovables, que generaron altos costes. Se podría haber hecho mejor, sin lujos ni despilfarros. De hecho, España es el país que más costes ha incurrido en el desarrollo de las renovables». Por eso, «hay que apoyarse en tecnologías maduras, dar pasos seguros en tecnologías de bajo coste y aprovechar las inversiones realizadas, como las centrales nucleares, hasta que se decida hasta cuándo».

Para Amores, una de las polémicas gira entorno a «qué centrales cerramos, teniendo en cuenta cuánto crecerá la demanda eléctrica y las incertidumbres tecnológicas». Si se electrificara la demanda, sería irrelevante el cierre de centrales. La cuestión es saber qué necesitamos. Por eso, la nuclear tiene todo el sentido de seguir. Además, «hay que incidir en las renovables y garantizar las inversiones».

Mielgo recordó que hay 14 países que han anunciado proyectos de energía nuclear y otros, como Egipto y Turquía, han retomado proyectos antiguos. Y las naciones que ya tienen nucleares, la mayoría están ampliando su vida útil. Amores subrayó que en Asia es donde se están construyendo más centrales, «por la voracidad de su demanda», apuntó Atienza.

El presidente de Madrileña Red de Gas explicó que la energía nuclear presenta tres problemas: ocasiona un efecto emocional en la opinión pública; los residuos, «que si se informa bien, se entiende»; y los costes, «pues hay quienes dicen que son muy caras».

Todos los presentes en el Foro ABC coincidieron en señalar que «en nuestro país están descartadas nuevas inversiones en nucleares». Atienza añadió que «el debate es ampliar la vida útil de las que tenemos», así como dar señales económicas que garanticen las inversiones. El socio de Monitor Deloitte subrayó que la prórroga de la vida útil «es una de las decisiones más importantes que hay que tomar. Cuáles y cuántos años».

El exministro y expresidente de REE añadió que el debate debe extenderse a la política y a la sociedad. Mielgo afirmó que «si se le informa correctamente a la población, lo entiende. La sociedad española es, con gran diferencia, la menos informada en temas energéticos, ya que ni los gobiernos ni las empresas lo han hecho. Aún quedan muchas cosas por explicar en el sector eléctrico».

Atienza apuntó que «hay un reto de calidad institucional» y advirtió de que en la transición energética «hay que mirar qué sucede cada día con su regulación, no hay que esperar cinco años y después hacer decretos retroactivos. Es fundamental la gobernanza».

Amores indicó que el regulador «tiene que cambiar la mentalidad y solo regular aspectos básicos. No debe de predestinar las tecnologías a utilizar. Tiene que fijar unas reglas del mercado y dejar que funcione. Que los precios los fije el mercado, que no se fuercen desde el regulador. En otros países, el regulador no se inmiscuye tanto».

Para Atienza, otro debate es cómo adaptar los mercados a las nuevas tecnologías. «Hay que organizar sistemas de competencia adaptados a esas tecnologías». Mielgo recordó en este punto que «en Europa todos están de acuerdo en que hay que darle una vuelta al mercado».

Vega de Seoane retomó el tema del regulador, que «siempre ha disparado con pólvora del Rey». afirmó que «todas las subvenciones dadas a la fotovoltaica tendrían que haber salido de los Presupuestos del Estado y no haber ido al recibo y pagarlo todos los consumidores. Hay que aprender de esos errores. El que quiera algo, que vaya a Montoro. Los errores de los políticos tienen que pagarlos los contribuyentes, no los consumidores». Y destacó que «hay que pensar bien cómo se regula porque si no, se crea una imagen de inseguridad. Es muy importante regular con sentido común porque en este sector las inversiones son elevadas y a largo plazo».