Las empresas alemanas en Cataluña, listas para la mudanza

«La situación es muy arriesgada», asegura el presidente de la Asociación de Mayoristas, Exportadores y Prestadores de Servicios (BGA), Holger Bingmann

BerlínActualizado:

El Bundesbank calcula que son unas 1.300 las empresas alemanas en Cataluña, más de la mitad de las firmas con capital alemán presentes en España, y varias organizaciones empresariales confirman en Berlín que la mayoría de ellas, sobre todo las más grandes, tienen desde hace semanas un protocolo de salida de la región listo para ser activado.

«La situación es muy arriesgada», asegura el presidente de la Asociación de Mayoristas, Exportadores y Prestadores de Servicios (BGA), Holger Bingmann, «la inestabilidad política tras el referéndum supone un peligro para los empresarios y tiene consecuencias en sus inversiones, por lo que hay una gran preocupación. También el responsable del sector exportador de la Cámara alemana de Industria y Comercio, Volker Treier, reconoce que «la incertidumbre sobre si Cataluña seguirá siendo parte de España y con ello de la Unión Europea, provoca la inseguridad en los empresarios». «El sector está en alerta», advierte, «y delibera sobre el momento de salida de la región si se produce una separació».

Ya la semana pasada, Der Spiegel publicó un artículo firmado por Claus Hecking y titulado «Raus aus Katalonien» (Fuera de Cataluña) en el que citaba fuentes de varias empresas alemanas dispuestas para trasladarse a otras regiones. Entre los motivos que argumentan sus directivas están la inseguridad jurídica generada por el proceso de independencia y el hecho de que, de culminar, Cataluña quedaría automáticamente fuera de la UE y los productos y servicios salidos de allí deberían pagar aranceles para entrar en España y en el resto de Europa.

Las empresas alemanas tienen en Cataluña ingentes inversiones que proteger. Tan sólo en 2013 destinaron casi 900 millones de euros a la región, la mayor parte al sector farmacéutico. En 2014 le siguieron 200 millones de euros más y en 2015 más de 500 millones de euros. Por otra parte, unas 2.700 empresas catalanas exportan regularmente productos a Alemania y esa vía comercial se vería también perjudicada por una declaración de independencia, puesto que quedaría fuera del mercado único y los precios de esos productos importados resultarían más caros. Estamos hablando de unas exportaciones alemanas con destino a Cataluña que en 2015 rozaron los 14.000 millones de euros.

Entre las más relevantes alemanas en Cataluña se encuentra la filial de Volkswagen, Seat, las químicas y farmacéuticas Bayer y BASF, así como la cadena de supermercados Lidl. En sentido contrario, más de 400 firmas catalanas tienen una representación en Alemania, desde la marca Freixenet, hasta el grupo turístico Hotusa.

El gobierno de Berlín es partícipe de esta preocupación y suportavoz, Seteffen Seibert, se remite reiteradamente a las palabras de la canciller Merkel: «tanto Alemania como Europa están muy interesadas en que se mantenga la estabilidad en España y para que se de esa estabilidad es muy importante que se cumpla la ley en todo su territorio, muy concretamente que se cumpla la Constitución». El pasado fin de semana, Merkel ha hablado por teléfono con Jean Claude Juncker sobre Cataluña y, aunque no ha sido hecho público el contenido de esa conversación, fuentes de la Cancillería anotan que Alemania no es partidaria de que Bruselas participe en ningún tipo de intermediación internacional, porque considera la situación en Cataluña un «asunto interno que debe ser resuelto de acuerdo a la legalidad».