Empresa pequeña, riesgo gigante

Dos de cada tres pymes aseguran que la principal razón para contratar una póliza es su obligatoriedad

MADRIDActualizado:

Hay estudios que aseguran que siete de cada diez pequeños empresarios se ven abocados al cierre de su negocio tras sufrir un siniestro grave, porque no son capaces de afrontar el día después. Y, sin embargo, la obligación parece imponerse a la devoción en la relación de las pymes españolas con los seguros. Esa es una de las conclusiones que puede extraerse de la «Encuesta a pymes y autónomos sobre seguridad empresarial», elaborada por Sigma Dos para Liberty Seguros. Según este estudio, el 98,6% de las pymes nacionales tienen contratado al menos un seguro, y el 95,5% considera que es útil, pero casi dos de cada tres empresarios reconocen que la principal razón para contratarlo es su obligatoriedad.

«Lo que las compañías aseguradoras nos encontramos en el día a día es que hay polizas que no están del todo bien hechas o no cubren las necesidades de los negocios, que también son muy cambiantes. El empresario funda una empresa con un determinado negocio y luego el riesgo va variando en función del crecimiento de su actividad. Su negocio avanza, sus riesgos varían, pero la póliza sigue siendo la misma que contrató al fundar la empresa», explica Juan Ignacio Richard, product manager de Diversos de Liberty Seguros. Richard reconoce también que la cultura aseguradora y del riesgo está menos asentada en España que en otras economías de nuestro entorno. La brecha es especialmente visible si la comparación se establece con los países anglosajones, donde el peso del sector asegurador en el PIB se coloca por encima del 8%, frente al 5,3% que representa en nuestro país. Las pymes no son precisamente la excepción. Y eso se traduce en una visión del seguro como un gasto inevitable y forzoso, pero en el que se puede intentar ahorrar. «Es verdad que a veces el pequeño empresario tiende a hacer seguros de mínimos y cae en el infraseguro. Es decir, se cubren los riesgos que consideran básicos, pero no contemplan, por ejemplo, el caso de la pérdida de beneficios como cobertura. Y hay que tener en cuenta que tras un gran siniestro debes seguir afrontando y pagando una serie de costes fijos: salarios de los empleados, amortización de inmovilizados, gastos de naturaleza financiera...», explica el product manager de Diversos de Liberty.

El 86,2% de los encuestados contratan los seguros de modo presencial

Acertar con el «traje a medida» que cubra las necesidades aseguradoras de la empresa y que pueda adaptarse a los «estirones» que experimente el negocio no es precisamente una tarea sencilla. Por eso la figura de corredores y mediadores son especialmente apreciadas por los pequeños empresarios. De hecho, el estudio demuestra que el mayor número de contrataciones de seguros en estas empresas se realizan de modo presencial, como reconocen un 86,2% de los encuestados. Solo un 7,8% contrata las pólizas por teléfono. Yapenas un 1,5% lo hace por internet. La digitalización apenas tiene aún impacto en este segmento. La búsqueda de soluciones a medida se evidencia también en el número de aseguradoras con las que operan las pymes: el 14,7% asegura trabajar con dos y un 7,5% tiene pólizas con tres o más. «La figura del mediador o del corredor es fundamental, porque tienen la capacidad de incorporar la cultura de riesgo al cliente, de guiar, dar formación y ofrecer un diagnóstico de los riesgos actuales y de acompañar para determinar las nuevas necesidades a medida que el negocio crece», explica Juan Ignacio Richard. En este contexto, la competencia bancaria, tan extendida en otras áreas del sector, no parece una amenaza aún muy visible en el negocio asegurador de las pymes. Su avance, según Richard, «sería posible si el banco tuviera un departamento de asesoramiento especializado y de gran conocimiento en materia de pymes. Pero parece más difiícil una distribución masiva de seguros para estas empresas a través de oficina, no veo al empleado de una sucursal dando ese asesoramiento», concluye Richard.