¿Es el fin del dinero en efectivo? Casi el 80% de los pagos se hacen aún en metálico

El pago medio en efectivo es sin embargo más bajo, de 12,8 euros, y con tarjeta de 36,9, casi el triple

MADRIDActualizado:

La desaparición del dinero en efectivo porque los usuarios dejen de usarlo avanza mucho más lentamente de lo que podría parecer. El 79% de los pagos en puntos de venta (supermercados, tiendas y comercios, restaurantes, gasolineras...) hechos en el conjunto de 2016 en la Eurozona se abonaron en metálico, según una encuesta realizada por el Banco Central Europeo (BCE). Solo el 19% de las transacciones se pagaron con tarjeta de crédito o débito.

«El uso del efectivo en los puntos de venta es todavía mayor en la mayoría de los países del área euro. Esto parece cambiar la percepción de que el efectivo está siendo reemplazado rápidamente por otros medios de pago», concluyo el supervisor bancario comunitario. «A pesar de los numerosos artículos pregonando que una sociedad sin efectivo es inminente, parece que el uso del dinero en metálico en los puntos de venta es aún robusto en la mayoría de los países», insiste.

El año pasado se efectuaron un total de 163.000 millones de pagos en los 19 países de la Eurozona, de los cuales 129.000, el 79%, se pagaron en efectivo y solo 30.000, el 19%, con tarjeta. En cambio, si se tiene en cuenta el valor de cada transacciones, esos porcentajes se compensan. Las operaciones hechas en efectivas ascendieron a 1,653 billones de euros, el 54% del valor total de los pagos, y las transacciones con tarjeta acumularon 1,11 billones de euros, el 39%.

Pagos menores

Esa diferencia se explica básicamente porque los ciudadanos siguen usando el efectivo para importes más pequeños (una media de 12,8 euros por pago) y recurren a la tarjeta para pagos mayores, de un importe medio de 36,9 euros, casi el triple.

El estudio de la institución presidida por Mario Draghi evidencia en todo caso grandes diferencias de unos países a otros. Así, por ejemplo, el efectivo tiene un uso mayor que las tarjetas en países del sur de Europa, así como en Alemania, Austria y Eslovenia, donde el 80% de las operaciones o más se abonan en metálico. Mientras, en los Países Bajos, Estonia y Finlandia el uso del efectivo baja a entre el 45% y el 54% de los pagos.

Economía sumergida y «dinero bajo el colchón»

Además, por valor de las transacciones, Grecia, Chipre y Malta son los países con mayor predominancia del efectivo, pues más del 70% del importe total de pagos se hace en monedas y billetes. Esto refleja sin duda los efectos de la economía sumergida, pues los tres países son algunos de los que sufren más economía en negro de la Unión Europea. En cambio, ese porcentaje es inferior al 33% en los países del Benelux, Estonia, Francia y Finlandia.

El BCE explica también que la penetración de las tarjetas de débito y crédito depende mucho de su nivel de aceptación en los establecimientos comerciales. Así en aquellos países y sectores donde su aceptación por parte de las empresas es aún baja, el uso del efectivo es más alto. A ello el supervisor añade otro factor: los ciudadanos siguen usando el efectivo guardado en casa como un seguro ante posibles dificultades.