El deterioro salarial se ceba con los que menos cobraban antes de la crisis y los nuevos contratos

El salario medio mensual de 2016 registró su primer descenso en la última década a pesar de que el PIB español avanzó un 3,3% de media el año pasado

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La recuperación salarial desde que estalló la crisis en 2008 ha sido desigual en España y el deterioro se ha cebado especialmente con los que menos cobraban antes de la crisis, los nuevos contratos y los jóvenes que se han ido incorporando al mercado laboral. A ello se une que los sueldos medios registraron su primera caída el año pasado a pesar de la buena marcha de la economía. Así, el salario medio mensual de 2016 registró su primer descenso en la última década al mismo tiempo que el PIB español avanzó un 3,3% de media. En concreto, el sueldo medio se situó en 1.878,1 euros con una bajada del 0,8% respecto a 2015, según los deciles salariales del empleo de la la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada la semana pasada por el INE.

En base a la EPA, el 40% de la población activa -un total de 6.112.994 personas- obtuvieron unas ganancias brutas mensuales de 1.229,3 euros a 2.137,5 euros. Por su parte, el 30% de los asalariados -4.584.708 trabajadores- contaron con un sueldo superior de 2.137,5 euros a 4.568,68 euros. El 30% restante tuvo una remuneración menor a los 1.229,3 euros. De esta clasificación por rentas también se extrae que existe una gran desigualdad salarial en nuestro país. Por franjas de edad, los más jóvenes son quienes concentran los salarios más bajos; mientras que los de mayor edad tienen un peso relativo mayor en los sueldos más elevados.

También se producen grandes diferencias por comunidades autónomas. Las regiones con mayor salario medio en fueron País Vasco (2.235,2 euros), Comunidad de Madrid (2.165,8 euros) y Comunidad Foral de Navarra (2.085,2 euros). Los menores salarios medios se observaron en Extremadura (1.613,0 euros), Murcia (1.627,9 euros) y Canarias (1.631,8 euros).

Una recuperación desigual

El deterioro salarial como consecuencia de la crisis ha afectado especialmente a aquellos que de entrada cobraban menos. Según se desprende de los sueldos a jornada completa incluidos en la EPA, en 2008 la remuneración del 10% de la población con un estipendio más bajo fue de 655,07 euros, una cantidad que ha sufrido fluctuaciones a la baja a lo largo de la crisis y que pese a las leves subidas de los últimos dos años, todavía no se ha recuperado. De hecho, a cierre del año pasado, las ganancias mensuales de este 10% que menos cobraba eran de 633,39 euros.

En el lado opuesto, se sitúan el 10% de los asalariados que en 2008 recibían 4.346.26 euros y en 2o16 han visto como sus ganancias ascendían a 4.568,68 euros. Por su parte, el salario medio a jornada completa pasó de los 1.929,61 en 2008 a los 2.106,71 del año pasado.

Dentro del grupo de los salarios más bajos también se incluyen las mujeres, las personas con un menos nivel de formación, los trabajadores a tiempo parcial y los temporales. De hecho, el 50,9% de los asalariados con contrato temporal ganaron menos de 1.229,3 euros en 2016, frente al 22,6% de los indefinidos que se encontraban en esta misma situación. Entre las mujeres, cuatro de cada diez percibió un sueldo inferior a 1.229,3 euros, frente a dos de cada diez varones.

Por otra parte, también se constata que aquellos trabajadores que cuentan con menor antigüedad en las empresas son los que cuentan con los sueldos más bajos. Así, el 48,8% de los asalariados con 10 años o más de experiencia percibe rentas superiores a 2.137,5, mientras que solo un 13,2% se encuentra en el tramo inferior (menos de 1.229,3 euros). Por el contrario, en lo que se refiere a los asalariados con menos de un año de antigüedad, solo un 8,7% se encuentra en el tramo alto del salario mensual (más de 2.137,5 euros) mientras que el porcentaje de los que tienen un salario menor de 1.229,3 euros es del 56,1%.

Esta idea la confirma un estudio de Funcas elaborado por el profesor del IE Daniel Fernández Kranz en el que indica que en el periodo de 2008 a 2015 aumentó la desigualdad de ingresos entre los trabajadores con una relación estable con la misma empresa («stayers») y los que cambiaron de empleo o los que se incorporaron por primera vez al mercado laboral («movers»). Fernández Kranz argumenta que «el peso del ajuste en los ingresos» en esos años recayó en los «movers» «por el aumento del trabajo a tiempo parcial y la penalización salarial».

Con la utilización de las tablas de la Muestra Continua de las Vidas Laborables 2015 de la Seguridad Social, en el estudio de Funcas se concluye que los trabajadores que permanecieron en sus empresas ingresaban un 4,5% más al final de la crisis frente a la pérdida del 4,1% que sufrieron aquellos que se vieron obligados a buscar otro trabajo por la temporalidad en el contrato o por una situación de desempleo.

Entre las razones de que que este segundo grupo de trabajadores cobre menos que antes de la crisis, Fernández Kranz cita el aumentl del trabajo a tiempo parcial -que «conlleva en promedio una penalización salarial del 3,2%- y que «el mercado laboral español está retribuyendo peor que antes el mismo tipo de empleo». De hecho, los nuevos contratos incoporarn una devaluación salarial de casi un 12% respecto a 2008, en base a los datos de la Seguridad Social.

Tendencia a la baja

La tendencia a la baja en los salarios continuará este año, tal y como indican los últimos datos publicados referentes a la evolución del coste salarial en España. En el segundo trimestre de este año, el indicador elaborado por el INE se situó en 1.885,57 euros, es decir, fue un 0,63% inferior al del año pasado, cuando se situó en 1.897,50 euros. De seguir en esta línea, este sería el segundo año con caídas del coste salarial, ya que en 2015 se situó en 1.902,37 euros.

A lo largo de los últimos años, especialmente desde 2010 cuando se profundizó la crisis en España- el coste salarial ha experimentado ligeras oscilaciones que van de los 1.875 a los 1.902 euros. Durante este periodo de crisis, por tanto, los sueldos han permanecido prácticamente congelados frente los incrementos más evidentes que se dieron del año 2000 al 2010, cuando se pasó de los 1.335 euros a los 1.875 euros. Sin embargo, durante este periodo anterior el IPC subió más que en años venideros.

Si volvemos al estudio mencionado de Funcas, los resultados demuestran esta tendencia de cambio del mercado de trabajo. Así, empleos con características iguales y dentro de una misma empresa están peor retribuidos que antes de que estallara la crisis. «Esta menor retribución es reflejo de las nuevas condiciones del mercado de trabajo y afecta sobre todo a aquellos individuos que se ven obligados a firmar un nuevo contrato y a los jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo por primera vez», según el autor del informe.

Además, si tenemos en cuanta la variación del IPC del 11,8% de 2008 a 2016, observamos que todos los tramos de renta a joranda completa han sufrido una merma del poder adquisitivo. Los más perjudicados han sido los trabajadores que cobran menos, ya que han registrado una reducción del 13,5%. Por su parte, la pérdida del poder adquisitivo de las rentas más altas ha sido del 5,97%. En general, la renta media ha sufrido una reducción del poder de compra del 2,34%.