El cerdito de ladrillo, la hucha para estirar el Gordo de Navidad

La escasa rentabilidad de los activos financieros ha disparado el apetito inversor en la vivienda

MADRIDActualizado:

Tapar agujeros que parecían no tener fondo, ayudar a la familia sin reparar en cuñados, darse un caprichillo de gran cilindrada... El calor de la emoción, el Gordo de la Lotería de Navidad que hoy riega de alegría algunos rincones de España parece dar mucho de sí. Rebajada la efervescencia, los afortunados también deberían preocuparse de buscar alternativas de inversión para que el Gordo no se evapore en un abrir y cerrar de lista de deseos. Las opciones son variadas y adaptadas a la tolerancia al riesgo de cada uno de los agraciados, pero en un contexto de bajos tipos de interés, y con el mercado inmobiliario en un sostenido proceso de recuperación y el alquiler en ebullición, la alternativa de la vivienda resulta especialmente atractiva.

Para Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, «la vivienda es una excelente opción de inversión, y más si se cuenta con capital para comprar al contado, algo que el Gordo facilita». «Los premiados tienen la ocasión de invertir en el negocio inmobiliario residencial, un sector que cuenta con unas brillantes expectativas de revalorización», recalca Font. Como siempre sucede en el sector, las estadísticas sobre el incremento medio del precio del aquiler son dispares, pero todas coinciden en perfilar un mercado al alza. Según Idealista, las rentas del alquiler se ha incrementado un 24% en el último año, un 10,7% en Madrid. La falta de ahorro para decidirse por la compra ha disparado esta opción. En 2000 alquilar un piso en Madrid era casi «misión imposible» por la escasa oferta. Ahora es la tercera ciudad de la UE con mayor parque de pisos para alquilar. Según el jefe de estudios este portal, Fernando Encinar, el fenómeno del alquiler no se entendería sin la apuesta decidida de pequeños y medianos inversores, que son «la mayoría de los que están actualmente en el mercado. Han decidido que su dinero, parado en el banco, merecía algo de marcha y están recibiendo mejores rentabilidades vía alquiler». Según otro reciente estudio de Fotocasa, la rentabilidad anual que se puede obtener en España al comprar un inmueble para ponerlo en alquiler es del 5,7%. Cataluña (6,6%), Canarias (6%), Madrid (5,9%) y Murcia (5,9%) son las regiones más rentables. «La confianza en el mercado residencial ha vuelto y las altas rentabilidades que ofrece el alquiler están haciendo que grandes, pero también pequeños inversores estén apostando por la compra de vivienda ya que ni la bolsa, ni la deuda pública ni los depósitos ofrecen un retorno del 5-6%», asevera Beatriz Toribio, responsable de Estudios de este portal.

Comprar un piso para alquilar tiene una rentabilidad media del 5,9% en Madrid

El perfil del inversor «nervioso» que compraba piso para venderlo al poco tiempo con grandes plusvalías, clásico hace una década, ha dado paso a otro «más pausado, tranquilo», y que «asume la rentabilidad que el alquiler de la vivienda le produce, sin ánimo de vender de momento», asegura Encinar. El Gordo permite formar parte de este nuevo club de inversores pacientes. Según un estudio de Pisos.com, con los 320.500 euros que el portador de un décimo premiado se quedaría tras el susto de Hacienda, se podrían adquirir dos viviendas de precio medio en España (la vivienda tipo de segunda mano tiene un precio medio de 141.120 euros y 90 metros cuadrados, según el informe) y aún sobrarían 38.080 euros para reformas. El Gordo también daría para vivir de alquiler durante 36 años (la renta media es de 740 euros al mes). En Madrid, el Gordo sólo permitiría adquirir una vivienda (el valor medio es de 181.477 euros) y se estiraría para 21 años de alquiler (la renta media es 1.245 euros).

Si los agraciados ya soportan una hipoteca, hay que tener en cuenta que, según el INE, el importe medio de los préstamos en España era en septiembre de 123.694 euros. Sin contar los gastos de cancelación, sobrarían 196.851 euros para comprar otra vivienda y 55.641 euros para reformarla. Font indica que, liquidando una hipoteca recién contratada, «el ahorro en intereses compensa sobradamente los gastos por cancelación».