Unai Sordo, secretario general de CC.OO.. | Vídeo: Independentistas, 'Comunes' y sindicatos, juntos por la libertad de los presos - EFE

La carta de un lector de ABC contra el sindicato CC.OO. por apoyar a los secesionistas: «Me doy de baja»

Desde Barcelona, Javier Cornejo escribe una carta al director de este periódico en la que critica la «incomprensible connivencia» de su sindicato con el nacionalismo catalán

MadridActualizado:

Soy afiliado a la Federación de Enseñanza de CC.OO. desde hace más de treinta años. Con profunda tristeza y decepción, acabo de cursar mi solicitud de baja en el sindicato al que he pertenecido toda mi vida. Me resulta incomprensible la connivencia, cuando no romance, de CC.OO. con el nacionalismo excluyente que ha provocado recientemente la mayor crisis de la democracia española en cuarenta años.

Y viene de atrás. Hasta ahora eran gestos, guiños y complicidad. La connivencia del hasta hoy mi sindicato con el nacionalismo, y últimamente con el independentismo, resulta ya demasiado explícita. Se acabó la ambigüedad. La gota que ha colmado el vaso ha sido el apoyo y la participación de CC.OO. a la marcha convocada ayer en Barcelona en apoyo a los llamados presos del «procés», unos presos que no son sino golpistas que han tratado de subvertir el orden constitucional español.

CC.OO. se define como internacionalista y multicultural. No hay nada más confrontado a estos conceptos que un nacionalismo burgués, insolidario y supremacista como el de algunos partidos políticos y asociaciones catalanas. Con su connivencia, CC.OO. ha dejado de ser de izquierdas. Dios mío, si Marcelino Camacho levantara la cabeza...

En mi despedida hago mías las palabras que pronunció recientemente Paco Frutos, catalán y exsecretario general del PCE y dirigente de CC.OO.: «Soy un traidor al racismo identitario que estáis creando». Yo también lo soy. Y me voy. Con lástima, con dolor, con nostalgia de otros tiempos en los que fuisteis más justos.